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Más de un millar de personas se manifiestan contra la subida de los alquileres

Un grupo ocupa un inmueble en Poble Sec durante la marcha

Manifestación contra el encarecimiento de los alquileres en la ciudad.
Manifestación contra el encarecimiento de los alquileres en la ciudad.

Varios miles de personas se manifestaron este sábado contra la subida de los alquileres y la especulación con la vivienda bajo el lema Barcelona no está en venta. La marcha recorrió el centro de la capital catalana, desde la plaza Universitat —donde acudieron varias columnas procedentes de diversos barrios— hasta un solar de Drassanes en el que se construirá un hotel, y pasó por los barrios de Sant Antoni y el Poble Sec. La marcha, apoyada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), fue convocada por la plataforma BCNnoestàvenda, que está apoyada por colectivos, entidades y sindicatos que denuncian la situación de emergencia que sufre la ciudad en materia de vivienda.

La manifestación partió poco antes de las 18.30 horas de la plaza Universitat, donde acudieron columnas de vecinos desde distintos barrios de la ciudad, como Sant Antoni, Sants, Clot, La Salut, Gràcia, Vallcarca, el Poble Sec o Raval, con pancartas en las que se podía leer lemas como Barcelona no está en venta, que encabeza la marcha, y otras que rezaban La vivienda no es delito, Defendamos nuestros barrios y Alquiler asequible. Algunos manifestantes señalaron con pintura edificios que han sido comprados por fondos de inversión o grandes grupos inmobiliarios en los últimos años.

La manifestación siguió un itinerario con tres paradas clave, en las zonas más castigadas por la crisis de la vivienda: Sant Antoni, Poble Sec y el Raval. En concreto, acabó en Drassanes, en un solar donde hay planeada la construcción de un establecimiento hotelero. En el tramo final, la Coordinadora de Asambleas por la Vivienda ocupó el edificio número 14 de la calle de Poeta Cabanyes. La portavoz de la acción instó al Ayuntamiento de Barcelona a que explique por qué mantienen un edificio vacío en la situación precaria actual. “Nosotros tenemos muchas ideas para aprovecharlo, como dar alojamiento a las vecinas de Poble Sec”, dijo.

El portavoz de la Asociación de Vecinos de Sant Antoni denunció que se está rompiendo el tejido social del barrio y que la gente no puede asumir pagar 300 euros más de alquiler de golpe. “Basta de cláusulas abusivas y deudas que asfixian, soy demasiado vieja para empezar mi vida de nuevo”, denunció Dúria Varcela, una mujer afectada por los desahucios.

La FAVB quiso dejar claro que la principal queja era contra la explotación turística y la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) y que “los ciudadanos tienen que dejar de pensar que se trata de un problema personal, porque estamos ante un problema social y se tiene que poner el dedo al ojo a todas las instituciones”, dijo una portavoz. Maria Oliveras, una vecina afectada de Sagrada Família, explicó que tiene un contrato de renta antigua y que está sufriendo extorsión por parte de una empresa llamada Desokupa, puesto que es una de las pocas que no pueden echar del bloque de pisos, de la calle Aragó. “Como Barcelona siga priorizando el turismo quedará vacía. Esto tiene que parar”, afirmó.

El representante del Sindicato de Inquilinos, Jaime Palomera, afirmó “que es necesaria una agrupación de todos los inquilinos, que representan más de medio millón de personas en Barcelona, para hacer frente a la asfixia económica actual”. “Exigimos un 15% de parque público de vivienda, puesto que ahora mismo es de 1,5%”, añadió Palomera.