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Barcelona retoma el plan de lectura y convoca al sector

El ICUB gestiona cómo anular la campaña de libros para Trump

El edificio de la calle Roc Boronat que ocupará la Casa de las Letras.
El edificio de la calle Roc Boronat que ocupará la Casa de las Letras.

El Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) convocará a una reunión a finales de este mes a todos los sectores del universo del libro para afrontar conjuntamente el diseño de un plan de fomento de la lectura. Un encuentro al que serán citados el gremio de libreros, las asociaciones de autores, editores, ilustradores, bibliotecas, universidades e impresores, entre otras partes implicadas y que tendrán una participación directa en la gestación de las políticas encaminadas a aumentar el hábito de lectura entre los barceloneses. Una petición que llegó a ser prácticamente un clamor del sector, desde el gremio de los libreros, editores, pasando por las bibliotecas y muy especialmente por parte de las asociaciones de escritores, el pasado mayo cuando se conoció el contenido de la campaña de comunicación “Fomento de la lectura” con el envío de libros a Donald Trump —”porque nadie más que él necesita abrir su mente”, rezaba uno de los textos de un power point — como idea fuerza.

La propuesta que expuso la empresa de comunicación After Share —del publicista y presentador Risto Mejide que también le llevó la campaña electoral al regidor de Cultura del consistorio, Jaume Collboni—fue la escogida entre las siete firmas que se presentaron al concurso por “original, dinámica y participativa”. Lo de la participación consistía en que libreros y bibliotecas que quisieran debían escoger dos títulos para enviárselos a Trump y explicar el por qué de su elección en unas entrevistas que darían forma a un documental.

Un mes después de la polémica que llevó a la retirada fulminante del proyecto —en realidad no nato porque quedó abortado con las primeras comunicaciones entre el ICUB y el sector— , Xavier Marcé, asesor del regidor de Cultura y director de Acción Cultural del ICUB, califica lo ocurrido como un “accidente” y argumenta que la campaña de comunicación “era simplemente eso, una campaña, no tenía nada que ver con el plan de fomento a la lectura”.

Resolución del contrato

El plan en cuestión empezará a caminar ahora, con su definición, tendrá una duración de dos años y “se hará de común acuerdo con el sector”, subraya Marcé. En la reunión que se celebrará en la última semana de junio se creará la Mesa del sector de las letras. También se determinará la figura jurídica de gobernanza de la Mesa, que podría ser en forma de consorcio o de fundación. Y será dentro de ese marco donde se decidirán las medidas del plan de fomento de lectura “que sea estable, que implique también a las escuelas y a todo el mundo del sector”, remarca. Ese nuevo organismo también será el responsable de todo lo relacionado con la gestión de Barcelona Ciudad de la Literatura de la Unesco. Y, por último, asumirá, conjuntamente con el Ayuntamiento, la redacción del plan de usos de la Casa de las Letras para concretar qué se quiere hacer en el edificio de la calle de Roc Boronat. El inmueble, que fue sede de Barcelona Activa, está en una de las nuevas zonas del 22@ del Poblenou y requiere una importante intervención. El plan de usos debería precisar qué necesidades se deben cubrir, por ejemplo si requiere un auditorio o salas de exposiciones, de cara al proyecto arquitectónico.

Marcé insiste que ese diseño ya estaba pensado y decidido —las líneas generales se presentaron como medida de gobierno en el plenario del Ayuntamiento de abril— con independencia de la campaña de comunicación. Y en relación con ella, lo que resta todavía por resolver es de qué manera se extingue el contrato con la empresa que ganó el concurso por un importe de 108.000 euros. “La gerencia del ICUB está estudiando jurídicamente la fórmula o si, en último extremo, la campaña es reciclable siempre que eso no comporte un problema con las otras empresas que se presentaron al concurso”, concreta el asesor del ICUB que afirma que los 108.000 euros destinados a esa campaña se dedicarán al plan de fomento de lectura.

Desda la empresa After Share reconocen que el asunto se está estudiando jurídicamente y no descartan que pudiera ver enfoques alternativos a la campaña que idearon. En todo caso, subrayan que la relación con el ICUB es buena y que las conversaciones que mantienen para resolver el contrato son amistosas.