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La Guardia Civil denuncia a los dueños de armas halladas en un taller ilegal

Un anuncio en Internet puso a los agentes sobre la pista del arsenal de armas y munición en un galpón de Tomiño

Armas incautadas por la Guardia Civil en la Operación Susurro.
Armas incautadas por la Guardia Civil en la Operación Susurro.

A multas de hasta 30.000 euros se enfrentan una veintena de propietarios de armas de distinto calibre tras ser denunciados por la Guardia Civil. Dichas armas fueron decomisadas en un taller de reparación clandestino en la localidad pontevedresa de Tomiño cuyo dueño fue detenido en marzo pasado en una operación policial contra el tráfico y tenencia de armas de fuego y munición.

El dueño del citado taller, un artesano en la puesta a punto de armas cortas y de caza, fue detenido e implicado en un proceso penal abierto por el Juzgado de Instrucción número tres de Tui. La investigación del Grupo de Información de la Comandancia de Pontevedra se inició a raíz de un anuncio sobre venta de armas que aparecía publicado en una conocida página web de Internet.

A través del Servicio de Intervención de Armas se pudo averiguar la procedencia de la mayor parte de las armas intervenidas así como la identidad de sus propietarios y que ahora ha dado lugar a una denuncia por infracción grave tipificada en la Ley de Seguridad Ciudadana y el Reglamento de Armas.

La Subdelegación del Gobierno en Pontevedra será el organismo encargado de resolver los expedientes sancionadores que se incoaron al margen de la investigación judicial. Las armas que tienen dueño estaban perfectamente documentadas pero habían sido cedidas ilegalmente al propietario del taller clandestino para su reparación lo que conllevará una sanción administrativa.

En el registro del taller de Tomiño que estaba en un galpón anexo a su domicilio, se encontraron cuatro rifles de caza mayor, veinte escopetas de caza, además de seis armas cortas (cuatro revólveres y dos pistolas), distintas piezas sueltas, entre ellas un silenciador y tres cañones para las escopetas. Además se intervino importante cantidad de munición como 15.500 cartuchos de caza de distintos calibres; 68 cartuchos de guerra del calibre 7,62, junto a otros 650 de varios calibres para arma corta y 1.550 para arma larga.

La mayor parte de los propietarios localizados por la Guardia Civil residen en distintas localidades de la provincia de Pontevedra como O Rosal, A Cañiza, Tomiño, Vigo, Pontevedra, Tui, Gondomar, O Porriño, Oia y Ponteareas aunque se han identificado otros dos en Lugo y Ourense.

Las investigaciones llevadas a cabo en el marco de la denominada Operación Susurro, se iniciaron a finales del pasado año por los servicios de Información y con el apoyo técnico de la Intervención de Armas que tras averiguar la identidad del anunciante de la web iniciaron el control sobre el dueño del taller, confirmando las sospechas de que el hombre de dedicaba al comercio y reparación ilegal de armas de fuego.

Con el resultado de las pesquisas, el juez de la localidad de Tui ordenó la entrada y registro del galpón en el que se encontró un taller dotado con maquinaria y una amplia gama de herramientas propias para la manipulación de armas de fuego, según informó la Guardia Civil. En el registro efectuado en su domicilio se encontró otra pistola con su correspondiente munición y se le intervino un ordenador.