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La policía pregunta por la familia y la patria en los test de la unidad de seguridad

Los futuros agentes se convertirán en los nuevos antidisturbios de la capital

La alcaldesa Manuela Carmena en el Día de Europa, acompañada de miembros de la Policía Municipal.
La alcaldesa Manuela Carmena en el Día de Europa, acompañada de miembros de la Policía Municipal.

Las siete preguntas del test psicotécnico para la nueva unidad de apoyo de la seguridad (UAS) de la Policía Municipal han creado una gran polémica en el cuerpo. Los 250 aspirantes se quejan de que se ha preguntado por temas como la patria o la familia, justo entre unos agentes que se dedicarán al orden público y a las concentraciones de personas. Este “examen político”, como lo han calificado algunos mandos, ha caído muy mal en la Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU), que cree que las cuestiones estaban “fuera de lugar”.

El examen para los policías y cabos de la futura unidad se realizó el pasado viernes en el Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias (CIFSE), en el distrito de Latina. Allí acudieron algunos mandos policiales, una asesora y representantes de dos sindicatos. La asesora fue la que llevó preparado el examen psicotécnico para los aspirantes. Estaba formado por siete preguntas, pero a última hora, un sindicalista pidió que se cambiara una de ellas al considerar que no era adecuada.

Entre las preguntas que pusieron a los aspirantes, se repetían palabras como “patria” y “familia”. Entre las preguntas estaban si a un niño había que inculcarle “respeto, obediencia, disciplina y trabajo” desde que era pequeño o si, aunque “nos cueste reconocerlo” al final los padres siempre tenían la razón cuando “nos castigaban”. A los futuros integrantes de la UAS también les plantearon cuestiones como si era más importante la labor de un empresario o un comerciante que la de un artista o un intelectual o si los jóvenes se tienen que centrar más en trabajar por su patria y su familia. Otras fueron si había que hablar menos y trabajar más o si lo más importante para la sociedad era ser muy patriota.

El examen fue imprimido directamente en el departamento de Reprografía del CIFSE y se evitó en todo momento que se pudieran filtrar las preguntas. Para ello se dio solo una copia a los aspirantes, que la tenían que devolver con las respuestas. También se controló en todo momento que los policías no pudieran hacerle fotos con los teléfonos móviles para impugnarlo.

Desde que se terminó el examen, los chats de la Policía Municipal han mostrado la indignación y el enfado de los policías, ya que las preguntas no tenían ninguna relación con la actividad policial de la nueva UAS. Además, no quedaba claro qué perfil de agente era el que se buscaba para cubrir los puestos. “Está claro que no quieren saber nada de personas que tengan un perfil de derechas o de ultraderecha. Por eso, ponen tantas preguntas de la familia y de la patria”, se quejaba un mando.

“Aprovechan cualquier oportunidad para adoctrinar a los agentes”, se queja otro mando. Para este, tendría que haberse buscado un grupo de agentes que hayan actuado en situaciones de peligro y que conozcan la normativa vigente. “Si tienen que actuar en lugares comprometidos, se debe pedir cierta solvencia a través de un expediente profesional adecuado y con cierta formación en control de masas, en lugar de hacer esas preguntas tan incoherentes”, añade otro integrante de la escala técnica.

Las críticas también han llegado desde la APMU. Este colectivo considera que muchas preguntas estaban “fuera de lugar” y que no tienen ninguna relación con las funciones que tendrá que desarrollar la unidad. “Son totalmente inaceptables, al ser preguntas personales e ideológicas”, critica el presidente de APMU, Carlos Bahón. “Asimismo en el examen teórico se realizaron preguntas más genéricas de las funciones del cuerpo y noexclusivas de las funciones a desempeñar en la unidad por lo que no entendemos el camino al que derivara dicha unidad”, añade Bahón.

Un punto sobre el global

Una portavoz de la Concejalía de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid aseguró ayer que el test psicotécnico es una prueba más de selección de los futuros agentes de la UAS y que tiene un valor de un punto sobre la puntuación global (con un máximo de 10 puntos). Lo que se busca es determinar el perfil psicológico de estos policías en relación con el autoritarismo, según esta portavoz, que aseguró que el test se aprobó “por unanimidad” por la comisión específica para esta selección.

Esta la integran los sindicatos CPPM, UPM, CSIT, UGT y CC OO. Esta fuente aseguró que este tipo de pruebas se utiliza en otras selecciones similares en otros cuerpos policiales como la Policía Nacional o la Guardia Civil. “Son seis preguntas genéricas y una de desarrollo para ver cuál es la reacción de la persona ante esos supuestos y si cumplen el perfil que se busca”, concluyó.

Rechazo frontal a los ‘antidisturbios’ del cuerpo

Desde la llegada del nuevo equipo de gobierno de Ahora Madrid al Ayuntamiento, ha quedado patente su rechazo a las unidades centrales de seguridad (UCS, los antidisturbios de la Policía Municipal). De hecho, la Concejalía de Seguridad, cerró a los pocos meses una de las dos unidades que había, lo que supuso que se cambiaba de destino a 125 agentes.

El repuesto a los 150 UCS que la formaban llegaba con la creación de la Unidad de Apoyo a la Seguridad (UAS). Este cambio de nombre no es casual, ya que permite cambiar a los integrantes de la extinta UCS y colocar a los afines a la nueva dirección del cuerpo. De hecho, el concejal de Seguridad, Javier Barbero, ya dijo que no le gustaba que sus agentes intervinieran en desahucios o en temas de orden público. Ahora, lo está poniendo en marcha.