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DOLORS BASSA Consejera de Trabajo y Asuntos Sociales

Bassa: “Tras la renta de ciudadanía hay que compactar ayudas”

La consejera asegura que habrá una revisión de la cartera de ayudas sociales

Dolors Bassa, consejera de trabajo, durante la entrevista
Dolors Bassa, consejera de trabajo, durante la entrevista

ERC quedó fuera de la foto de la renta garantizada de ciudadanía (RGC) en 2015, antes del último adelanto electoral. La comisión promotora de la Iniciativa de Legislación Popular (ILP) cuestionó entonces el compromiso republicano con la prestación. Dos años después, Esquerra presume de allanar la aprobación de la mayor conquista social en la Cataluña postcrisis: una prestación para los hogares que tengan ingresos inferiores a 564 euros mensuales. La consejera de Trabajo y Asuntos Sociales, Dolors Bassa asegura que tiene analizados todos los escenarios de financiación de la RGC y que habrá una revisión de la cartera de ayudas sociales.

Pregunta. ¿Cuál ha sido la mayor renuncia del Gobierno catalán en la negociación de la RGC?

Respuesta. Hacerla compatible con las rentas del trabajo. El Govern y Junts pel Sí veíamos la prestación solo para personas vulnerables y pensamos que los problemas de precariedad se deben resolver dentro del mundo laboral. Era la línea roja. Pero con generosidad hemos logrado, por ahora, que la complementariedad llegue a las familias monoparentales.

P. El despliegue hasta 2020 se hace de acuerdo al Índice de Suficiencia de Renta (IRSC), congelado hace siete años. ¿El acuerdo bloquea su actualización?

R. No hay bloqueo pero tampoco abordamos su actualización. Es algo que tiene que hacerse en el debate presupuestario.

P. Enseñanza dejó de usar el IRSC como baremo para las becas comedor para recurrir al umbral de pobreza para hacer la cobertura es más efectiva. ¿No se hizo la misma reflexión?

R. Los promotores pedían usar el IRSC. La mayoría de los acuerdos ya venían cerrados de las negociaciones con los grupos parlamentarios. El Govern solo ha entrado a discutir la cuantía, la transitoriedad y la complementariedad con las rentas del trabajo.

P. La RGC será un derecho subjetivo. Como lo era la renta mínima hasta que en 2011 el Gobierno de Artur Mas se lo cargó de un plumazo. ¿Cómo blindarlo?

R. La prestación ha sido fruto de un gran acuerdo entre entidades, partidos políticos y agentes sociales sobre los requisitos y los condicionantes. Dudo que suceda algo como lo de la renta mínima.

P. El derecho subjetivo también implica no depender de restricciones presupuestarias. Habrá que buscar 300 millones de euros adicionales en 2020 a los que se destinan hoy a la renta mínima. ¿Se podrá financiar?

R. Los estudios que hemos hecho nos dicen que lo podemos asumir y no se trata de una cantidad desorbitada. Además, la mejora económica y del mercado laboral nos ayudarán a que haya menos gente que la necesite.

P. ¿Fiarlo todo a la recuperación económica no es muy arriesgado? ¿Y si hay una prórroga presupuestaria?

R. Es arriesgado, pero era más arriesgado no hacer nada. Seguiremos luchando para que haya empleos más dignos

P. Teniendo lista la madre de las prestaciones, ¿es hora de revisar la cartera de ayudas?

R. Los promotores de la ILP pedían primero hacer una compactación de ayudas para liberar recursos para la RGC. Por responsabilidad no lo hemos hecho así, pues hay muchas prestaciones que van a colectivos más allá de los receptores de la renta. De todas maneras sí hay que revisar la cartera de ayudas, venimos de un paradigma de poner una ayuda para cada problema que sale y hay otras que no se usan. Una de las misiones de la Comisión de Seguimiento de la renta garantizada, donde hay entidades y agentes sociales, es evaluar las prestaciones e ir proponiendo sus compactaciones a la medida de las necesidades que se vayan viendo.

P. El acuerdo establece que un receptor de la RGC no puede rechazar un trabajo “adecuado”. ¿Qué se entiende por ello?

R. No es una definición política, es de carácter técnico. No se objetivará en el papel sino que lo decidirán los técnicos de inserción laboral del SOC en cada caso. Pero se correspondería con la formación que se tenga y lo que uno es como persona.

P. El 41,2% de los contratos firmados el año pasado en Cataluña tuvieron una duración inferior a un mes. Pero el importe de la RGC no puede ser subir su hay una reducción en la jornada laboral. ¿Esta realidad tan compleja puede ser absorbida con la renta?

R. Tenemos la suerte de que toda la gestión estará en el mismo departamento. Estamos trabajando en la herramienta para cruzar los datos. Las personas podrán entrar y salir de la prestación sin problemas. Pero la idea es generar trabajo estable, es nuestra meta.

P. ¿Es partidaria de la renta básica de ciudadanía, es decir, cobrar por vivir?

R. No. Ese es otro debate. Lo que tenemos que hacer es que las personas vuelvan al mundo del trabajo, la mejor política social es que cada persona pueda desarrollarse plenamente a través de su trabajo. Otra cosa es ayudar a las personas con mayor dificultad.

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