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Vitoria anuncia el derribo de un barrio donde viven 150 okupas

El alcalde Gorka Urtaran asegura que los vecinos que se autogestionan "no están seguros" en Errekaleor

Uno de los bloques de viviendas del barrio Errekaleor, en Vitoria.
Uno de los bloques de viviendas del barrio Errekaleor, en Vitoria.

Los incidentes ocurridos este pasado jueves en el barrio Errekaleor, en Vitoria, con tres personas detenidas y otras dos investigadas por enfrentamientos con la Ertzaintza cuando operarios de Iberdrola acudieron a cortar el suministro eléctrico en las viviendas ocupadas sin permisos por 150 personas, ha precipitado la decisión del alcalde de la ciudad, Gorka Urtaran (PNV), de ordenar el derribo de una de las áreas urbanas okupas más grandes de España.

Urtaran no ha puesto fecha al derribo de las viviendas ocupadas, aunque ha confirmado que el Ayuntamiento (gobernado en minoría por el PNV) está decidido a demoler las construcciones que estos 150 vecinos ocupan de forma ilícita desde 2013. El regidor ha explicado este viernes que sus ocupantes "no están seguros" en esas casas donde se autogestionan y que cualquier suceso o accidente haría responsable subsidiario al Consistorio. La barriada está separada de Vitoria por una carretera, pero no más allá de 15 minutos del centro de la ciudad.

"Nuestro proyecto es derribar esas edificaciones para dedicar el espacio a huertas ecológicas y dar continuidad al anillo verde de Vitoria", ha afirmado Urtaran ante los medios informativos tras la reunión de la junta de gobierno local. El derribo afectaría únicamente a las viviendas que están ocupadas ilícitamente para, según ha explicado el alcalde, garantizar la seguridad del resto de habitantes en el barrio.

El regidor vitoriano ha lamentado que las personas que podrían ser desalojadas no han atendido hasta ahora a los intentos del Ayuntamiento, propietario de las viviendas, de alcanzar una solución negociada. "Ha sido imposible. Forma parte de su ADN no negociar nada con las administraciones", ha manifestado. Los intentos para reubicar a los okupas en otras zonas de la ciudad con garantías de habitabilidad y seguridad no han sido posibles, ha añadido.

La barriada de Errekaleor fue construida por el Obispado de Vitoria y bautizada como el “Mundo Mejor” en los años cuarenta, y en 2002 el exministro de Sanidad y entonces alcalde de Vitoria Alfonso Alonso comenzó un ambicioso plan de desalojos a través de la sociedad dedicada al urbanismo, Ensanche XXI.

Desde que los primeros okupas, una decena de universitarios, adecentaron el bloque 26, -un portal con tres alturas y dos manos como el resto de los quince edificios alineados en una cuesta y rodeados de zona verde-, la comunidad que forman senegaleses, norteamericanos, chilenos, argentinos, y de diversas partes de España, ha arreglado 24 de los 32 bloques.

Tienen una panadería, huertos, gallinero, disponen de guardería que atienden voluntarios, biblioteca, una imprenta que les donó un industrial vitoriano, un espectacular frontón con vestuarios recientemente puestos en servicio y el tejado en reparación, y un estudio de grabación-radio con local de ensayos que estará operativo en un mes más o menos. En una sala del antiguo centro social apilan la verdura y los productos que sacan de los huertos comunales para el uso de los residentes. En tres grandes bidones fabrican pacharán casero y en la parte de atrás del viejo cine, que conserva intacto todo su patio de butacas, organizan por tallas la ropa usada y limpia para quien la necesite.

Errekaleor se convirtió este jueves en un escenario de enfrentamientos entre los vecinos okupas y la Policía vasca. Los altercados se produjeron cuando agentes de la Ertzaintza acudieron al barrio para acompañar a técnicos de Iberdrola que debían dar cumplimiento a dos requerimientos del Gobierno vasco para eliminar acometidas eléctricas irregulares, ya que al parecer los okupas tienen tomas de luz por las que no pagan. Iberdrola ya les había conminado a anular esas acometidas irregulares por "el riesgo de accidente eléctrico" ya que se trata de instalaciones que no cumplen con los requisitos de seguridad y, por tanto, entrañan peligro.

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