Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La huelga del Auditori traslada un concierto al Palau de la Música

La clausura del ciclo Ibercàmera se ve perjudicado por el paro de los trabajadores

La Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt actuará en el Palau.
La Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt actuará en el Palau.

No es nada habitual que un concierto de fin de temporada de un ciclo de peso como es el del grupo Ibercàmera tenga que trasladarse de forma precipitada porque se queda sin sala donde realizarlo. Y eso es lo que ha pasado con el concierto que cerraba su 33 temporada con La consagración - con obras de Beethoven, Tchaikovsky y Stravinsky y dirigido por Andrés Orozco- con la Orquesta Sinfónica de Radio Frankfurt, que se iba a realizar en el Auditori el próximo 24 de mayo y que se ha trasladado al Palau de la Música por la programada jornada de huelga de los trabajadores del Auditori que optó por cancelar el concierto. Josep Maria Prat, presidente de Ibercàmera, puntualizó ayer que recibió el comunicado del Auditori sobre el paro de los trabajadores este jueves aunque llevaban una semana buscando una alternativa por los “rumores”.

Un paro que tiene que ver con la reivindicación laboral de la plantilla del Auditori de la equiparación salarial con el resto de los funcionarios municipales que ya han cobrado un incremento salarial retrasado del 1%. Unas huelgas programadas —no han acabado— que han ocasionado la suspensión de la actividad en el Auditori en otras jornadas anteriores y que están a la espera de resolución judicial sobre el conflicto.

“No hemos hecho cálculos de los daños y perjuicios del traslado del concierto que dependerá de las entradas que se devuelvan”, puntualizaba el presidente. La determinación de qué son daños y perjuicios en un caso así dependerá, añadió, de la “interpretación del contrato” por lo que el asunto está en manos de los servicios jurídicos de la promotora musical. De momento, el concierto tiene vendidas 1.800 entradas de unas 2.100 localidades. Prat lamentó que el contrato vigente con el Auditori le genera indefensión porque se suma a los conflictos anteriores con el bar y los acomodadores. Según él, unos inconvenientes que no son imputables a los gestores del equipamiento sino a la estructura jurídica que rige en el Auditori.

“No funciona y hay que replantearla porque es un conflicto a todos los niveles”, manifestó. Para añadir, a renglón seguido, que había pedido al consejero de Cultura, Santi Vila, y a Jaume Collboni, regidor de Cultura, que se responsabilicen de reformular esta estructura. Lo que venía a decir Prat es que, en el fondo, el Auditori no tiene plena autonomía de gestión porque en algunas cuestiones, como es la resolución de los conflictos laborales, la decisión la toma el Ayuntamiento: “Están muy limitados porque es un consorcio en manos municipales”. Para Prat la cancelación del concierto habría sido “una auténtica bomba” porque habría supuesto una pérdida estimada de 180.000 euros debido al pago de la producción sin la correspondiente venta de las entradas.