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Sonrisas y agudos

Javier Camarena concedió un bis encadenado de nueve 'Do de pecho' en el Liceo

Un momento de 'La fille du regiment' en el Liceo.
Un momento de 'La fille du regiment' en el Liceo.

Si en una función de La fille du régiment el tenor no bisa la esperada cabaletta de Tonio Pour mon âme, con sus espectaculares nueve Do de pecho, mal asunto. El público lo espera, los tenores lo saben y, si no surgen contratiempos, lucen sus sobreagudos con valentía. Así lo hizo Juan Diego Flórez en el Liceo en 2010, en el mismo montaje de Laurent Pelly que ahora repone el coliseo barcelonés a mayor gloria de otro astro tenoril, Javier Camarena. El tenor mexicano, que ya triunfó en el Teatro Real bisando esta difícil página, complació los deseos del público y, con una sonrisa de felicidad, concedió el bis encandenando en total 18 Do de pecho en una feliz noche de ópera.

A pesar de algunos episodios de trazo grueso, la partitura de Donizetti, estrenada en la Opéra-Comique de París en 1840, tiene en sus escenas más líricas matices orquestales delicados a los que Giuseppe Finzi dio oportuno relieve en el foso. En su eficaz trabajo concertante, el director italiano proporcionó seguridad a las voces solistas con un cuidadoso acompañamiento.

El divertido montaje de Pelly, con Christian Räth como responsable de la reposición, es ya un clásico en el circuito operístico que funciona con la precisión de un reloj suizo, en un Tirol de opereta en el que ambienta la historia de esta joven de pirotécnicos agudos, tenida por huérfana y adoptada por un regimiento de soldados de opereta: Pelly juega con decorados sencillos, buenos gags y un bien engrasado movimiento escénico para contar la historia con humor y buen ritmo teatral.

La fille du régiment

Gaetano Donizetti. Sabina Puértolas, Javier Camarena, Simone Alberghini, Ewa Podles, Isaac Galán, Bibiana Fernández, Carlos Daza, Olivier Decriaud. Director musical: Giuseppe Finzi. Director de escena: Laurent Pelly. Producción del Gran Teatre del Liceu basada en la coproducción original de la Metropolitan Opera de Nueva York, Covent Garden de Londres y la Ópera de Viena. Liceu. Barcelona, 16 de mayo.

Por calidad y elegancia en el fraseo, el Tonio de Camarena es una delicia. Más allá del brillo de sus agudos, canta con una efusividad lírica que levantó grandes ovaciones en el aria más dificil de la ópera, Pour me rapprocher de Marie, con frases largas que el tenor mexicano supo esculpir con detalles exquisitos.

La noche también fue triunfal para la soprano española Sabina Puértolas en su debút en el personaje de Marie. Recreó el dificil papel con gracia teatral y una técnica impecable que le permitió salvar con aplomo la exigente pirotécnia vocal y lucir sus mejores cualidades expresivas en una emotiva interpretación del aria Il faut partir en el final del primer acto. Y funcionó en escena la química con Camarena.

Hay que quitarse el sombrero ante las tablas y el olfato teatral de la veterana contralto polaca Ewa Podles como histriónica marquesa de Berkenfield, de graves cavernosos. Magnífico, por calidad vocal y estilo, el barítono italiano Simone Alberghini en el papel bufo de sargento Sulpice, y con vis cómica y acierto teatral la actriz Bibiana Fernández en su feliz debút en el Liceo con una duquesa de Crakentorp de imponente presencia.

Reparto, pues, sin fisuras, bien completado por Isaac Galán (Hortensius), Carlos Daza (Caporal) y Olivier Decriaud (Notario), y realzado por el buen rendimiento teatral y vocal del coro del Liceo en todas sus importantes intervenciones.