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El Fin de semana por delante

Swing, rock salvaje y susurro

La oferta de música en directo pega con fuerza en Madrid y el swing se ha puesto de moda

Badwan, cantante de The Horrors, en una actuación.
Badwan, cantante de The Horrors, en una actuación.

Tras las fiestas mayores de mayo, vuelve la calma y la rutina a las salas y auditorios de Madrid, aunque la oferta de música en directo sigue siendo rica y variada. Está de moda el swing, ya es una constatación, y tres conciertos este finde lo avalan. Hoy en la Joy el crooner Javier Botella pone su voz delicada a la Copa Ilustrada Band, una formación que aborda los estándares del jazz ligero de las míticas big bands de mediados de siglo pasado y adaptando a ese estilo también algún bolero conocido. Además hoy en El Sol, el saxofonista catalán Dani Nel.lo enlaza el swing con el vigor del rockabilly de los años 50, no en vano su escuela viene de la época en la que soplaba su instrumento con la formación rocnanrolera barcelonesa Los Rebeldes. Y el domingo en Clamores, la también actriz Pilar Gual pone su voz a la Locomotora Big Band, una formación de casi veinte músicos guiados por el saxofonista Javier Bruna.

Vuelve la elegancia de Mastretta mañana al Berlín, al tiempo que Pink Tones, en La Riviera, quiere recordar otra vez que son una de las mejores bandas tributo a Pink Floyd existentes en todo el planeta. Aunque su repertorio no sale del de la afamada banda británica de rock sinfónico, cada espectáculo suyo es bien distinto del anterior.

El trap nacional, esa suerte de fusión dramática y decadente entre el hip hop, el rap y el reggaeton, tiene en PXXR GVNG, la banda formada en Barcelona también conocida como Los Santos, uno de sus referentes principales. Su prosa urbana, y sus historias cotidianas al límite, descargan esta noche en But.

En sus antípodas está la cantautora madrileña Conchita, mañana en la Joy, con su voz susurro y sus canciones de amor cotidiano y amable. A la misma hora, pero en la Penélope, Leo Jiménez replicará con todo lo contrario: Canta con estridencia y recurre a menudo al falsete histriónico, como el que le dio fama en los años de cantante de la banda metalera Saratoga.

Ser del aleti es mucho más que un sentimiento, y el festival Cultura en Rojo y Blanco lo explica. Hay conferencias, exposiciones y charlas, y un apartado musical que cuenta estos días en La Casa del Reloj con Lichis, Ángel Stanich y Callahan. Otro festival, Sound Isidro, enfila su recta final y reivindica el valor de los grupos nacionales emergentes de rock stoner, como son las gallegas Bala y los madrileños Afilador.

Y se cuela un tercer festival con una nueva edición del Tomavistas. Si empezó hace tres años en el Hipódromo, esta vez, como el año pasado, se desarrolla en el Parque Tierno Galván. La electrónica del dúo inglés Goldfrapp y el pop de los granadinos Lori Meyers son el plato fuerte de hoy. Mañana hay contundencia con los británicos The Horrors y los neoyorquinos Templers, y el domingo destaca el balear L.A. y Enric Montefusco, que fuera líder de Standstills. León Benavente, Delorean, Airbag o Los Punsetes, son otros de los muchos grupos nacionales que se dejan caer estos días por la tercera edición del Tomavistas.

Además, el domingo por la mañana en el Nuevo Apolo se celebra otra d elas matinales que organiza este periódico. Será con Billy Boom Band, formada con restos de La Sonrisa de Julia para enseñar rock and roll y pop a los más pequeños.

El festival paritario

La frase de Tierno Galván forma ya parte de la idiosincrasia madrileña: "Roqueros, el que no esté colocado, que se coloque... Y al loro". El exalcalde de Madrid proclamó esto en un festival de música de 1984 en el Palacio de los Deportes, en plena euforia aperturista y liberadora de la Movida. Hoy, el parque que lleva su nombre aloja el Tomavistas, un festival para el disfrute melómano. Un homenaje inopinado al viejo profesor.

El evento aglutina, desde este viernes hasta el domingo, un cartel que no desmerecería en otros macrofestivales veraniegos con pretensiones mayores. Temples, la banda postpúber británica que revisita la psicodelia sesentera, solo han firmado dos fechas en nuestro país, y una de ellas es este sábado, en el Parque de Enrique Tierno Galván. "Es un espacio increíble, y nos enorgullece haber sido pioneros en volver a darle vida desde hace tres años", dice una portavoz del festival.

Habrá también retornos sonados como el de Goldfrapp, el dúo inglés de synthpop liderado por la soprano Alison, que llevaba siete años sin pisar nuestro país y acaba de sacar disco. También presentan nuevos trabajos Lori Meyers o León Benavente, solo dos ejemplos de muchas bandas nacionales que nutren el cartel. Los responsables del Tomavistas han buscado un equilibrio en su repertorio, y no solo en la paridad entre artistas foráneos y locales. "Prácticamente la mitad de las bandas tienen una fuerte presencia femenina. Queremos demostrar que la música no entiende de géneros", dicen los responsables del festival. Los Punsetes, Las Odio, Mourn, Aries o Morgan acreditan esta afirmación.

El rock setentero de The Horrors, el kraut abisal de Suuns o la música disco con dejes punk de Hercules and Love Affair completan las cabezas de cartel de relumbrón. El domingo, fomentan la música en familia: los menores de 10 años no pagan. "Ya va siendo hora de que el rock deje de ser algo exclusivo para adultos", remata la portavoz del Tomavistas.

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