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Oltra traslada a menores acogidos tras detectar anomalías e indicios de malos tratos

La Generalitat refuerza las inspecciones y promociona la acogida de menores en familias

Mónica Oltra, consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat.
Mónica Oltra, consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat.

Duchas frías en invierno para menores en actitud desafiante, habitaciones manchadas de moho, paredes desconchadas, comida caducada y áreas de juego junto a calderas de combustible. Son algunas de las anomalías e indicios de maltrato que los servicios de inspección han detectado en la red de centros de acogida de menores de la Generalitat Valenciana.

"Son situaciones difíciles de creer",  ha denunciado la consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, quien ha reprochado al anterior Gobierno, del PP, el estado de abandono de algunas residencias de la red pública. Su departamento ha cerrado dos centros públicos y trasladado a menores a otros centros tras las inspecciones acometidas en los dos últimos años.

Uno de los casos más flagrantes es el del centro La Resurreción, de Segorbe (Castellón), donde la Generalitat ha trasladado a 18 menores a otras residencias de la provincia. “Ha sido después de que en sendas revisiones se detectaran indicios de maltrato hacia los residentes, a los que, según la inspección, se les daba poca comida, alguna caducada, y se les alojaba en instalaciones obsoletas, cuando no peligrosas”, relata la consejería. Hay indicios de “castigos físicos”—duchas de agua fría en noches de invierno—, según inspección. El centro lo gestiona la orden de las Hermanas Terciarias, que mostraron su asombro por el traslado, según han declarado a medios locales.

Otro centro, en Monteolivete (Valencia), de titularidad pública ha echado el cierre por el deterioro de las instalaciones: moho, humedades, paredes destrozadas o barrotes en las ventanas. Era un centro con capacidad para 60 niños pero llegó a alojar a 120, según Oltra. “En tres años [de 2012 a 2015], solo nos constan seis inspecciones” en los 80 centros de la red pública, critica Oltra. En otras residencias, como la de El Carmen, en Valencia, había menos personal del que exigía el pliego de condiciones. Están, además, los ocho centros gestionados por EMAUS, una empresa en concurso de acreedores.

Nuevo modelo

La consejera valenciana ha denunciado estas situaciones en la presentación este lunes del nuevo modelo de acogimiento infantil que el Gobierno valenciano pone en marcha para los 3.805 menores que tiene en acogida. Oltra reforzará en un 61% los equipos de los centros de acogida, realizará inspecciones semestrales o trimestrales de los centros para evitar situaciones como las descritas, y fomentará el programa de acogimiento en familia, sobre todo, para los niños más pequeños.

El nuevo modelo, que saldrá a licitación el segundo semestre de este año, reducirá las plazas por cada centro para mejorar la calidad de vida de los menores, y adaptará el sistema a los menores y no a la inversa.

Por último, Oltra ha avanzado que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) va a abrir una línea de crédito para entidades que trabajan con menores, como lo ha hecho para entidades del tercer sector, para que estos centros aliviar las "tensiones de tesorería" sin tener que pedir créditos a los bancos, hasta que el Consell reciba el dinero del FLA. La consejería adeuda a varias entidades sociales los fondos públicos y Oltra ha confiado en que en la segunda quincena de mayo o la primera de junio, se salde el dinero que se debe.

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