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Carmena ve “estupendo” que la Generalitat explique su plan soberanista en el Ayuntamiento

La alcaldesa de Madrid no acudirá al acto del 22 de mayo en el que Puigdemont dará su ultimátum a Rajoy para pactar una consulta

Cristina Cifuentes y Manuela Carmena en la pradera de San Isidro, el 15 de mayo de 2017. Ampliar foto
Cristina Cifuentes y Manuela Carmena en la pradera de San Isidro, el 15 de mayo de 2017.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quiere que el Ayuntamiento sea un espacio abierto a todas las sensibilidades, incluida la separatista catalana. El próximo 22 de mayo representantes del Gobierno de la Generalitat, con el presidente Carles Puigdemont al frente, acudirán a Madrid para lanzar un ultimátum al Gobierno de Mariano Rajoy. Su objetivo es negociar un referéndum secesionista. La regidora ha defendido este lunes que "es estupendo" que el presidente catalán explique "su proyecto" desde el Ayuntamiento de la capital.

Carmena cree que el edificio del Consistorio es el foro adecuado para que los independentistas lancen su plan para "encontrar un camino dentro de la legalidad" al "conflicto" con el Estado sobre el referéndum soberanista. "Todo lo que el Ayuntamiento pueda hacer para acercar posturas es bienvenido", afirmó la regidora durante la fiesta de San Isidro.

La alcaldesa reveló que el presidente de la Generalitat la informó hace una semana de su intención de utilizar una sala municipal alquilada por el centro cultural catalán Blanquerna como escenario de su "última oferta" al Estado. Puigdemont destacó que había buscado espacios en otras instituciones, pero sin suerte. Carmena accedió entonces a arrendar la sala principal de Centro Centro, ubicada en el Palacio de Cibeles, por 3.500 euros.

"Yo adoro Cataluña, es una parte fundamental del Estado español", dijo la regidora, líder de una coalición que orbita en torno a Podemos. "En Madrid caben todas las sintonías", añadió, y defendió su idea de que el Ayuntamiento debe servir de puente en un momento de "confrontación con el Ejecutivo nacional".

"Las confrontaciones pueden tener una buena salida, esto es lo que hay que esperar", dijo. Carmena se reunirá con Puigdemont "para tomar un café", aunque no acudirá al acto del 22 de mayo.

Ante la avalancha de reproches procedentes de todos los grupos políticos (PP, PSOE y Ciudadanos), la alcaldesa asumió que "las críticas tienen su lógica, desde sus planteamientos". "Las escucho y me encantará debatirlas", agregó, aunque rechazó la propuesta del PSOE de encontrar otro lugar que no fuese una sala municipal para permitir a Puigdemont lanzar lo que de facto es un ultimátum sobre la consulta.

La decisión de Carmena trascendió la política municipal. Íñigo Errejón, candidato in pectore de la formación de Iglesias a la Comunidad en 2019, apoyó este lunes a la regidora. Según Errejón, la alcaldesa hace bien en "no cerrar las puertas" del Ayuntamiento, mientras que el Congreso "no ha estado a la altura". Albert Rivera, líder de Ciudadanos, acusó en cambio a Carmena de "hacerle el juego a los separatistas". Cristina Cifuentes (PP), presidenta regional, denunció que el Consistorio acceda a acoger un acto "ilegal". "Me parece muy mal", dijo.

El mantra del soberanismo catalán, agitado en estos años, se ha cimentado sobre la exaltación de una supuesta legitimidad democrática directa por encima de la ley. Este argumento, asumido también por Podemos, será defendido el próximo 22 de mayo directamente desde el mismo Ayuntamiento de la capital del Estado.

En el pasado mes de marzo, el Gobierno catalán desoyó al veto del Tribunal Constitucional al mantener una disposición adicional en sus Presupuestos que garantiza la habilitación de recursos para convocar el referéndum. Ante la probable negativa de Rajoy a pactar la consulta, Puigdemont ya advirtió de que está dispuesto a convocarla unilateralmente.

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