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Versos en todas partes

Gioconda Belli, Billy Collins y Ana Luísa Amaral, entre los bardos que recitan en el 33 Festival Internacional que cierra hoy el Barcelona Poesía

La escritora nicaragüense Gioconda Belli, que participa en el 33 Festival Internacional de Poesía de Barcelona.
La escritora nicaragüense Gioconda Belli, que participa en el 33 Festival Internacional de Poesía de Barcelona.

La poesía es y está en todas partes: desde esa primera flor que se deposita en una tumba “o el primer grito de un niño al nacer, que no es más que aspirar el aire del mundo”, según la barda portuguesa Ana Luísa Amaral, a casi “volverse loca”, desbocándose incluso, con esos “másteres de narrativa que generan en mi país hasta 14.000 poetas al año”, constata el norteamericano Billy Collins, cuyos versos alcanzan los 50.000 ejemplares en EE UU. Una muestra de lo mejor de esa bendita presencia se podrá ver en el ya 33º Festival Internacional de Poesía de Barcelona esta noche en el Palau de la Música Catalana, recital que cierra el programa dedicado al género en la capital catalana. Leerán sus composiciones junto a Amaral y Collins la nicaragüense Gioconda Belli, el italiano Paolo Agrati y la joven catalana Maria Sevilla.

“Tenemos necesidad de esos pequeños gestos; la poesía no está ni puede estar alejada, por ejemplo, de la situación de los refugiados, no puede alejarse de esas cosas porque la poesía es lo simbólico, lo humano; todo es poético o poetizable”, acuña el neologismo Amaral (Lisboa, 1956), que aunque componía versos desde su adolescencia no creyó conveniente publicar hasta los 33 años, lo que quizá explique la madurez de libros como Oscuro (Olifante). “La poesía está en todo y todo está en la poesía”, le secunda Collins (Nueva York, 1941), autor de Navegando a solas por la habitación (DVD). Esa actitud le lleva a “prestar atención a todo, mirar el mundo a través de cada objeto, como si fueran cerraduras, portales a la vida”. Quizá esa posibilidad es un arma de doble filo: para el también autor de Lo malo de la poesía y otros poemas (Bartleby) está en esa “locura”, en la que “demasiada gente escribe y por eso el 83% no vale la pena; esos másteres de narrativa dan unos 14.000 poetas al año: un montón, pero todo llega a un público bastante limitado, los versos flotan en el vacío”, constata.

“Un poco es cierto que los versos no llegan del todo, nos leemos entre nosotros, pero la poesía está en todas partes o en ningún sitio; o está en la construcción de la realidad o no hay realidad sin poesía”, sostiene Sevilla (Badalona, 1990), hasta la fecha con un solo poemario editado, Dents de polpa (AdiA Edicions), premio Bernat Vidal i Tomàs, consciente, con sus tatuajes y su pelo al cero azul cobalto, de estar “deslocalizada por edad y trayectoria, pero en sintonía con los temas”.

Esos leit-motiv se pueden reducir a “amor y muerte”, condensa el Agrati (Vimercate, Milán, 1974), narrador y cantante en la sofisticada banda italiana Spleen Orchestra, lo que explica la fuerza de la oralidad de sus composiciones y que lleguen tanto al público. Esa proximidad de la poesía no sorprende en nada a la reconocida Belli (Managua, 1948): “Es tan popular que, cuando la revolución, decíamos que si pudiéramos cambiar las divisas por poemas seríamos un país riquísimo; Nicaragua vive de la imaginación: es un país pobre que ha tenido que reinventarse y la poesía es tan tradición que hasta los perros se ponen en primera fila en los recitales”, cita la autora de Mi íntima multitud (Visor), creadora de una obra reivindicadora y celebratoria siempre de su condición de mujer.

El pianista Xavi Lloses, con el espectáculo Nautilus, a partir de unas esculturas sonoras con una veintena de tubos de metacrilato con agua, amenizará un recital en el que se recordará al cantautor Leonard Cohen, fallecido en noviembre, compositor del poema Cóm dir la poesia. “No pots dir al públic tot el que saps de l’amor en cada vers d’amor que dius. Fes-te a un costat: tots sabran el que tu saps, perquè ja ho sabien. No tens res a ensenyar-los (…) Evita les floritures. No tinguis por de ser feble. No t’avegonyeixis d’estar cansat. Quedes bé, quan estàs cansat…”, decía Cohen. Eso, la poesía está en todas partes y es de todos.