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Moix apartó a los fiscales del 3% para “evitar desplazamientos asiduos”

El fiscal jefe Anticorrupción sostuvo en su escrito que pretende "mejorar la distribución de la carga de trabajo"

El fiscal anticorrupcion Manuel Moix sale de la fiscalia especial contra corrupcion y crimen organizado.
El fiscal anticorrupcion Manuel Moix sale de la fiscalia especial contra corrupcion y crimen organizado. EL PAÍS

El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, firmó el pasado 10 de abril el relevo de los dos fiscales encargados de investigar el caso 3%, la presunta trama de comisiones ilegales a Convergència a cambio de la adjudicación de obra pública. En la avocación -así es como se conoce técnicamente la decisión de sustituir a un fiscal por otro en un asunto concreto-, Moix invocó tres razones. La primera de ellas y fundamental tiene que ver con aspectos más administrativos que de fondo: debe primarse "la máxima proximidad geográfica para evitar desplazamientos asiduos".

Los fiscales relevados son José Grinda y Fernando Bermejo, que trabajan en Madrid. Durante los dos años en los que han investigado los hechos, se han desplazado con relativa frecuencia a El Vendrell (Tarragona), donde está el juzgado que instruye la causa. El motivo es que la trama se descubrió a partir de la denuncia de una concejal por pagos irregulares al exalcalde de CiU en Torredembarra, Daniel Masagué. A partir de ahí, sucesivos registros (en Teyco, en la sede de Convergència) llevaron a destapar el pago sistemático de comisiones por parte de constructoras que, presuntamente, sirvieron para financiar de forma ilegal al partido de Artur Mas.

Además de "evitar desplazamientos", el fiscal jefe Anticorrupción cita otras dos razones en su escrito. La primera, lograr una "mejor distribución de la carga de trabajo", ya que los dos fiscales relevados (y en especial Grinda) manejan una gran cantidad de asuntos complejos. La tercera razón tiene que ver con una de las ideas con las que Moix accedió al cargo el pasado mes de marzo: la adscripción territorial, o sea que los fiscales delegados de Anticorrupción asuman las causas de su comunidad autónoma. En el escrito, Moix subraya que la "Fiscalía delegada de Barcelona" debe "asumir mayor protagonismo" respecto a los asuntos de Cataluña. Este último motivo es el que trascendió públicamente cuando salió a la luz la noticia de la destitución de los dos fiscales.

Grinda y Bermejo se han opuesto a ser apartados del caso, lo que obligará a tratar el asunto en la próxima reunión del Consejo de Fiscales, los días 3 y 4 de mayo. En su lugar han sido designados Fernando Maldonado y Teresa Duerto. Son dos de los tres delegados de Anticorrupción en Cataluña. La decisión ha sido cuestionada, tanto por el momento elegido -en plena polémica por la Operación Lezo- como por las consecuencias que puede tener para el caso 3%. Distintas fuentes consultadas por este diario coinciden en que, pese a que no hay constancia de ello por escrito, Moix difiere abiertamente de la estrategia que Grinda y Bermejo pretendían seguir en la causa: solicitar, por segunda vez y pese a la primera negativa del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), la imputación de Germà Gordó, hombre de la máxima confianza del expresident Artur Mas.