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Marta Carrasco hace temblar el Sismògraf con ‘Perra de nadie'

Más de 50 espectáculos y gran éxito de público en el festival de danza de Olot

Una imagen de las calles de Olt durante el Sismògraf.
Una imagen de las calles de Olt durante el Sismògraf.

La bomba emocional llegó al Sismògraf, el festival de danza de Olot, con el desgarrador y brillante espectáculo de Marta Carrasco Perra de Nadie,una pieza dura y hermosa, en la que la artista a sus 54 años no duda en desnudarse física y emocionalmente para mostrar sin pudor sus miserias y frustraciones pero también sus enriquecedoras experiencias. Con un dominio total de la escena y de los efectos teatrales, además de acompañada de una excelente banda sonora, logró llegar a las entrañas del espectador, especialmente de ese que tiene una edad y ha seguido desde hace más de veinte años la trayectoria personal de esta versátil artista.

"Esta edición se caracteriza por la forma como la danza se integra o encuentra su fuente de inspiración en un marco tan seductor como es Olot, bailar se puede hacer en cualquier sitio, pero aquí resulta diferente", afirmaba Tena Busquets, directora artista del festival Sismògraf, cuya novena edición arrancó el jueves y que finaliza hoy domingo.

De los espectáculos que más se han implicado con el paisaje de la Garrotxa hay que destacar Hablar con las plantas, en el que el público dirigido por el grupo Artistas Salchichas realizó un paseo en bicicleta por los alrededores de Olot y Welcome de Amebeu Teatre, en el que los espectadores hacieron una caminata cerca del río hasta llegar al Molí d'en Clement en plena noche para imaginar lo que sienten los refugiados en su éxodo.

Ha despertado curiosidad asimismo Dispositivo Labranza, del Colectivo Lamajara, que interrelaciona el movimiento de los labradores con la danza contemporánea. Éxito seguro en cada edición de este festival es Dansa al Parc, que hoy domingo reúne al público y a numerosos artistas en el Parc Nou de Olot.

Simògraf consolida cada vez con más fuerza su papel como mercado estratégico de la danza en Cataluña, aspecto reforzado por la presencia de numerosos programadores en busca de talentos. Toni Jodar, con su Conferencia Ballada, acercó al público a la historia reciente de la danza contemporánea. La compañía vasca Sra. Polaroiska presentó Lur away, una refrescante pieza en la que participación del público fue decisiva. Lograron que algunos espectadores bailaran con una bolsa de papel en la cabeza. En el Teatro Principal la pareja formada por Laura Aris & Jos Baker sorprendieron por su calidad.

Entre los mejores espectáculos se ha contado la pieza de la compañía de Tomeo Vérges X Man Drake Anatomía Pública. Vérges es de Olot pero ha desarrollado su trayectoria artística en París. La obra recrea la historia del abuelo del coreógrafo que cuando volvió de la guerra, después de haber sido dado por muerto, encontró a su esposa casada con otro, y decidieron convivir bajo el mismo techo.

El viernes se vieron versiones de los próximos montajes de Mal Pelo, Los Moñecos, Guy Nader/María Campos, Albert Quesada, Señorita Blanco, Roberto Olivan, Lali Ayguadé, Vero Cendoya y Sol Picó. Esta última realizó una divertida exposición de su nueva pieza, interpretada por hombres, y en la que recrea la masculinidad: la bailarina y coreógrafa explicó que lleva noches soñando que tiene un pene en la frente.

 

Critica a la crítica

No imaginaba que la IX edición del Sismògraf me iba a brindar una experiencia como la que me hizo vivir Pere Faura en su Sweet Precarity. Para situarnos, imaginen la sala de ensayo del Teatro Principal de Olot convertida en espacio escénico, a oscuras, con numeroso público de pie, y de repente mi crítica en EL PAÍS sobre el anterior espectáculo de Faura, Sweet Tyranny, presentado en el Mercat de les Flors de Barcelona en 2017, proyectada en una gran pantalla. Me sentí como mi admirado Joan de Sagarra, a quien los artistas afeaban sus críticas adversas. Faura iba leyendo palabra por palabra mi crítica, que había sido muy desfavorable.

Me sentí mejor cuando Pere Faura entonó, junto a mi butaca, la famosa canción Sandy que John Travolta dedica a Olivia Newton John en Grease, una de mis películas favoritas. El artista cambió “Sandy” por “Carmen” y la letra era un insulto tras otro, pero yo no los oía: estaba con Travolta en ese último verano.

Reflexionando creo que Faura y yo nos hemos ayudado: por mi parte, mi presencia en su proyecto de espectáculo creó la tensión que no tenía, mientras que él me hizo soñar que era a la vez Sagarra y Olivia Newton John, una combinación explosiva. Finalmente, he de estar agradecida.