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Barcelona ofrece la torre Agbar como sede de la Agencia Europea del Medicamento

Colau logra un acuerdo con los propietarios para que el edificio albergue la oficina si la capital catalana gana la candidatura

La torre Agbar, en construcción, en 2004
La torre Agbar, en construcción, en 2004

Barcelona ha ofrecido la torre Agbar como sede de la Agencia Europea del Medicamento. La capital catalana es una de las ciudades candidatas para acoger las oficinas del organismo europeo, que desde su creación tiene la sede en Londres. El Ayuntamiento, la Generalitat y el Gobierno central van de la mano en este asunto y esta tarde han mantenido una reunión para escoger el edificio que sirva de sede en caso de que triunfe la candidatura: el emblemático edificio ideado por Jean Nouvel.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el consejero catalán de Salud, Antoni Comín, y la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, se han reunido este viernes y han acordado que la torre Agbar, en la plaza de las Glòries, es el lugar adecuado para emplazar la agencia.

El edificio cuenta con 33.000 metros cuadrados y cumple con los requisitos de centralidad, conectividad, comunicaciones, transportes e infraestructuras necesarios para acoger la Agencia Europea del Medicamento, según el Ayuntamiento. Hace unas semanas, Colau llegó a un acuerdo con la empresa propietaria de la torre, Merlin Propieties Socim. La compañía se ha comprometido a reservar el edificio como sede de la Agencia Europea del Medicamento hasta el mes de junio, cuando está previsto que se decida qué ciudad lo acoge tras el Brexit. Los detalles de la negociación son por ahora privados y el precio del alquiler dependerá de conversaciones futuras.

La torre Agbar se inauguró en 2005. Fue un encargo de Aguas de Barcelona al prestigioso arquitecto Jean Nouvel. Es un edificio cilíndrico, tiene 145 metros de alto y 34 plantas. Su creador aseguró que está inspirado en las montañas de Montserrat, aunque popularmente se ha asociado a un símbolo fálico. Es un edificio un tanto gafado que tiene fama de ser poco práctico. Algunos trabajadores llegaron a asegurar que es un edificio enfermo, donde se repetían episodios de lipoatrofia. Además, está en la plaza del las Glòries, un lugar céntrico pero inmerso en obras de reforma que parecen no tener fin.

La empresa Aguas de Barcelona instaló allí su sede. Nunca llenó el edificio y puso en alquiler 10.000 metros cuadrados de oficinas. Dos años después de su inauguración sólo había captado a dos inquilinos.

En 2013, Emin Capital y Westmont Hospitality Group adquirieron la torre con la intención de transformarla en un hotel de lujo. En enero de este año, abandonaron el proyecto tras haber sufrido un desgaste en la tramitación de licencias. Merlin Properties compró el edificio por 140 millones de euros.

La Agencia Europea del Medicamento está ubicada en Londrés pero deberá dejar la ciudad tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Esta oficina es el organismo que da luz verde a los fármacos que se comercializan en la UE. La sede de Londres se inauguró en 1995, tiene 23.500 metros cuadrados donde trabajan 900 personas. A su alrededor hay un ecosistema de 1.600 empresas que muy probablemente se trasladen a la ciudad que acoja la Agencia Europea del Medicamento.

En la reunión mantenida esta tarde entre Colau, Comín y Montserrat se acordó impulsar la creación del Consejo Ciudadano de Apoyos que tiene como objetivo sumar adhesiones a la candidatura de Barcelona. Las tres administraciones han concluido que la ubicación en la capital catalana supondrá un refuerzo muy importante para el desarrollo económico y social de la ciudad, de Cataluña y del Estado. El organismo recibe más de 40.000 visitas al año y según el Consistorio, su ubicación en la Torre Agbar supondrá una oportunidad para el desarrollo del distrito tecnológico 22@.

Cuando se creó la Agencia Europea del Medicamento, el año 1992, Barcelona presentó su candidatura y quedó en segundo lugar por detrás de Londres. Ahora, la capital catalana compite con Ámsterdam, Copenhague o Fráncfort.