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Barrachina aspira a liderar el PP de Castellón y recuperar 30 alcaldías

El diputado ve “difícil” que al congreso concurran candidaturas próximas a Carlos Fabra

Miguel Barrachina, candidato a presidir el PP de Castellón.
Miguel Barrachina, candidato a presidir el PP de Castellón.

Apenas 48 horas después de que su “amigo”, “ídolo” y presidente de la diputación castellonense, Javier Moliner, anunciara su decisión de no presentarse a la reelección como líder del Partido Popular de Castellón, el diputado en el Congreso Miguel Barrachina abría la carrera hacia el relevo en el PP provincial, que culminará en el congreso de Peñíscola del 3 de junio. Una semana después de hacer visible su candidatura —que formalizará “en breve”— a través de un vídeo publicado en redes sociales, sigue siendo el único que opta al cargo.

Su reto, si la militancia le da su apoyo, pasa por “transformar en alcaldías las victorias electorales” de los populares en los comicios de 2019. Ha recordado que el PP sólo gobierna en 70 municipios, a pesar de haber sido el partido más votado en 100 de las 135 poblaciones de la provincia. Por ello su objetivo es que las victorias del PP “no se vean frustradas con acuerdos en despachos” que han llevado al partido a la oposición en una treintena de localidades castellonenses.

Este martes, en su primera rueda de prensa tras hacer pública su decisión, ha reconocido que al partido le interesa que haya “al menos” otro competidor más en esta carrera por la sucesión para no dar “sensación de uniformismo”. Con la convicción de conseguir reforzar al PP, Barrachina ha dicho que no le preocupa “el potencial nacimiento de bicefalias” en el seno del partido. Se ha referido así al hecho de que al menos en los próximos dos años, la diputación castellonense, con Moliner al frente, y el partido a nivel provincial tengan líderes distintos. Tampoco ve probable que el “aperturismo” y la “transparencia” que, a su juicio, convertirán en “inédito” el proceso para elegir a quien liderará a los populares de la provincia, atraiga a la vieja guardia ligada al expresidente del PP y de la diputación Carlos Fabra, condenado a cuatro años de cárcel por fraude fiscal.

“Podrían hacerlo porque son sólo 50 firmas las necesarias; francamente lo veo difícil pero todo el mundo está en su derecho”, ha señalado, para añadir que lo “adecuado” es “no improvisar liderazgos”.

De esa etapa se queda “con la vehemente defensa de Castellón”, pero insiste en que forma parte del pasado. “La mala relación que hubo en la última etapa entre nuestro actual líder y el previo —en alusión a Fabra y Moliner— indica que hemos hecho un ejercicio tan intenso de cambios que no sólo es que veas una foto y te parezca evidente que lo que veías hace seis años y lo actual no tiene nada que ver, sino que la gente ya lo ha reflejado así”, ha indicado.

Tras “tocar suelo” en los comicios de hace dos años, con pérdidas de votos y de militantes incluidas”, el PP ha iniciado, “bajo el liderazgo de Moliner”, un proceso de renovación y de ruptura con lo anterior que ha llevado al partido a ir recuperándose, “tanto en intención y resultado en votos como en el número de afiliados y de gente que se quiere comprometer”. Barrachina ha insistido en que pasar página ha propiciado el “retorno de gente que se marchó justamente enfadada porque hicimos cosas mal”. En este escenario, asevera que el PPCS tiene “mimbres personales suficientes” para conformar “un gran cesto político”.

Precisamente al proceso de cambio que atraviesa el PP provincial se ha referido hoy la presidenta del PP en la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig, quien ha reconocido que le habría gustado que Javier Moliner continuara en el cargo por haber desarrollado una labor “excepcional” en un momento “muy complicado y muy difícil”, según información de agencias.

No obstante, y aunque no ha expresado formalmente su apoyo a Barrachina, fuentes del partido aseguran que la relación entre ambos es buena. De hecho, la sintonía entre ambos quedó patente el pasado miércoles, con la candidatura de Barrachina ya pública, durante el encuentro que mantuvieron con el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para abordar inversiones en infraestructuras.

Barrachina cuenta también con el visto bueno del comité ejecutivo nacional para compatibilizar su cargo como diputado con la candidatura a presidir el PP provincial.

Las precandidaturas podrán presentarse ante la comisión organizadora del congreso de Peñíscola hasta el 29 de abril. Antes del 3 de mayo, si hay más de un precandidato, el comité organizador los proclamará y se iniciará una campaña interna desde el 4 al 9 de mayo, han informado desde el PPCS. Las votaciones para elegir a los precandidatos presentados se harán en las mesas situadas en las sedes locales entre las 18.00 y las 21.00 horas del jueves 11 de mayo. Ese día, si uno de los candidatos supera el 50% de los votos de los militantes inscritos en el proceso será investido presidente y si no se realizará una segunda vuelta en el congreso provincial, que se celebrará bajo la fórmula de un militante, un voto.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Miguel Barrachina acumula una amplia trayectoria en el PP. Actualmente es diputado en el Congreso y secretario de los populares castellonenses, tras relevar en este último cargo a Isabel Bonig en 2014. Ocupó la vicepresidencia de la Diputación de Castellón en el área económica hasta principios de 2016, cuando fue nombrado diputado nacional y ha sido diputado en Les Corts en la legislatura 1995-2002.

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