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El apoyo público impulsa una nueva apertura de fosas de la represión franquista en Paterna

Familiares de cinco víctimas inician los trabajos para recuperar sus restos con el apoyo de la Diputación de Valencia

Dos familiares de víctimas de la represión franquista cavan en la fosa común número 82 del cementerio de Paterna. Ampliar foto
Dos familiares de víctimas de la represión franquista cavan en la fosa común número 82 del cementerio de Paterna. EFE

Una mañana de junio de 1939, recién terminada la Guerra Civil española, Bautista Cuallado Doménech fue detenido en la plaza de Benifaió cuando esperaba a que lo contrataran como jornalero en el campo. “Lo llevaron a la cárcel de San Miguel de los Reyes, lo condenaron por defender la República y lo fusilaron el 25 de octubre en el cementerio de Paterna”, cuenta su nieto, Eduardo Ortuño.

Este martes, gracias al apoyo de la Diputación de Valencia, Ortuño y familiares de otras cuatro víctimas de la represión franquista, han iniciado los trabajos de exhumación de sus restos en la llamada fosa 82 del cementerio de Paterna. Rosa Pérez, responsable de Memoria Histórica de la Diputación, de Esquerra Unida, ha destacado que por primera vez la Corporación provincial subvenciona estos trabajos con 165.000 euros.

Ortuño, de 48 años, que tiene una empresa de la construcción en Benifaió, no conoció el destino de su abuelo hasta los 35, cuando le preguntó a su madre por él. “Ella tenía 18 meses cuando lo mataron, y me dijo que su ilusión era recuperar a su padre”, dice Ortuño, que ha investigado durante 12 años con ayuda de una historiadora hasta dar con el lugar en el que supuestamente están los restos de su abuelo.

“Tuvimos que revisar mucha documentación. En el Ayuntamiento de Benifaió, el Registro Civil, el Archivo General Militar de Madrid y el Cementerio de Paterna", explica Ortuño, fundador de la Agrupación de Familiares de Víctimas de la Fosa 82.

Se trata de la primera intervención en el cementerio de Paterna desde que en el año 2012 se recuperaron los restos de José Celda a instancias de su hija Josefa. El Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica calcula que en el cementerio descansan los huesos de 2.230 víctimas de la represión que siguió al fin de la guerra, enterradas en fosas comunes.

El portavoz del grupo, Matías Alonso, ha señalado que la apertura de las fosas 81 y 82, en las que esperan encontrar los restos de 10 personas, así como de la 113, donde creen que hay al menos 60, ha sido posible gracias a las facilidades ofrecidas por el Ayuntamiento de Paterna, gobernado por socialistas y Compromís, y del apoyo económico que presta la Diputación de Valencia. Solo se extraerán, sin embargo, aquellos restos que correspondan a familiares que los han reclamado expresamente.

"Estos últimos años, en los que no había ayudas, hemos estado reuniendo dinero con la venta de merchandising. Pero estos trabajos son caros y sin ayuda pública es inviable llevarlos a cabo". Además de la documentación previa y la labor de campo, la identificación de las víctimas exige normalmente pruebas de ADN. En total, en torno a un año desde la apertura de la fosa.

"Ha sido un acto emocionante", ha afirmado la diputada provincial Pérez Garijo."Por un lado tenemos la satisfacción de haber podido abrir una de las fosas y por otra parte nos parece vergonzoso que se haya tardado en hacerlo 42 años desde la muerte del dictador".

La Diputación destina casi el 78% de su presupuesto para la memoria histórica a financiar la recuperación de los restos de víctimas enterrados en fosas comunes. Además de las fosas de Paterna, en las que se interviene con los fondos de la convocatoria de 2016 —la de 2017 será en breve —  se va a abrir otra en el cementerio de Ontinyent. El resto de los fondos de la Corporación en la materia se destinan a la retirada de vestigios franquistas y a la "puesta en valor de lugares de la memoria".

Un estudio presentado el año pasado por el Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica dobló el número de fosas comunes conocidas en la Comunidad Valenciana, hasta 299. Una cuarta parte corresponde a víctimas de la represión republicana y el resto, de la franquista.

Hasta 2016 se habían recuperado restos en 11 fosas valencianas frente a 15 en Extremadura, 40 en Andalucía, 152 en Castilla y León y dos de Madrid, según el Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica.

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