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Voces que cautivan

Penguin Random House apuesta por el audiolibro con un catálogo de 160 títulos

Imagen visual que simboliza los audiolibros.
Imagen visual que simboliza los audiolibros.

En un audiolibro, “las voces deben cautivar”, pero no solo por su tono y dicción, sino por ser capaces de transmitir emociones, de “dar vida a las palabras y contar al oyente una historia mágica”. Paul Alan Ruben, exitoso productor y director de audiolibros para las principales editoriales de Estados Unidos desde 1990, resumía así las claves de este formato en una charla con actores e intérpretes en la editorial Penguin Random House, ayer en Barcelona.

No deben ir mal encaminadas las voces en español porque también están cautivando a la audiencia. El audiolibro habla más que nunca impulsado por este grupo editorial, que ya cuenta con 160 títulos y espera llegar a los 210 a finales de año. Aunque parezcan pocos, forman el mayor catálogo de audiolibros en castellano y su crecimiento ha sido del 373% respecto a 2016. Los países con más ganas de escuchar sus historias son España, Estados Unidos y México.

El proyecto se puso en marcha en junio de 2014 con 16 títulos. Entre los más vendidos se encuentran La casa de los espíritus, de Isabel Allende, Conócete a ti mismo tal y como realmente eres, del Dalai Lama, Steve Jobs, de Walter Isaacson, o Dime quién soy, de Julia Navarro. Miutbooks es la productora que está detrás de este formato, y su fundadora, Juliana Rueda, es la responsable de la visita de Paul Alan Ruben, de quién recibió lecciones para crear su productora de audiolibros.

Según este gurú del arte de contar historias, merecedor de dos Grammy al mejor álbum hablado por Lies and the lying liars who tell them (2003) y Always looking up (2009), los audiolibros enganchan cuando, además de palabras tienen sentimientos, y para ello es imprescindible contar con buenos actores, que traspasen la narración, que conecten las emociones del libro con el público. “El oyente debe sentir todas las emociones, sentirse implicado en la historia”, enfatizó.

Ahora bien, hay una línea fina entre la interpretación y la exageración, algo que deben ser capaces de controlar los directores y los editores, que junto a los actores forman los tres pilares de la producción de audiolibros. Y de esa línea trataron la mayoría de intervenciones, de algunos de los actores habituales de la editorial, como Jordi Boixaderes, la voz de Los pilares de la Tierra, de Ken Follet, Neus Sendra, que entona a Virgina Woolf en Las olas y Un cuarto propio, o Laura Prats, que encarna a Anne Frank.

Lo que quedó claro es que el buen audiolibro conecta emocionalmente desde principio a fin con su público, por el buen trabajo de los intérpretes. Pero los oyentes le dan al play con un concepto asumido, que en el sector llaman suspensión voluntaria de la incredulidad. A pesar de saber que detrás de esa voz hay un actor dentro de una cabina, que baja, sube o suspende el tono en función del guion, el que escucha la historia es capaz de imaginarlo sufriendo, gozando y viviendo hasta el último punto. La entrega es mutua.