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Aragón destinará 205.000 euros para climatizar Sijena

El gobierno de Lambán aseguró en enero que el espacio estaba listo para acoger las pinturas murales que reclama a Cataluña

La sala capitular de Sijena, el día que fue presentada a los medios.
La sala capitular de Sijena, el día que fue presentada a los medios.

"El uso de las más sofisticadas tecnologías hacen que las condiciones de conservación de la sala capitular sean mejores que las del MNAC, porque son más modernas”, explicó en enero delante de Javier Lambán, presidente de la Comunidad Autónoma de Zaragoza, el arquitecto Fernando López Barrena. El responsable del patrimonio de Aragón presentaba a los medios la restauración de esta enorme sala para acoger las pinturas murales románicas que se reclaman a Cataluña. Pero a los pocos días este diario dio a conocer que no se había adoptado ninguna medida, sino que se quería conseguir la temperatura y humedad ideal con una máquina provisional que se utiliza en las exposiciones itinerante, a todas luces insuficientes para garantizar las buenas condiciones de un bien tan alterado como las pinturas, que fueron quemadas en 1936. “Para qué encender el horno, sino está el pollo dentro”, justificó López Barrena a este diario, proporcionando el titular más sonoro de todos los relacionados con el conflicto de Sijena.

Tras reconocer que efectivamente no se habían llevado a cabo la climatización de la sala, el gobierno de Aragón quiere enmendar la plana y ha previsto en los presupuesto de la comunidad para este año dos partidas de 102.405 euros cada una para llevar a esta actuación. De salir adelante los presupuestos y aprobarse dichas partidas Aragón habría invertido en la restauración del monasterio un total de 457.510 euros.

¡Cerrado por Semana Santa!

Que las monjas de Belén que viven de alquiler en el monasterio de Sijena mandan, y mucho, ha quedado claro en las pasadas fiestas de Semana Santa. Coincidiendo con los días de vacaciones en los que miles de personas podían haber visitado el monasterio y ver la sala capitular y las piezas entregadas por el MNAC en julio, las monjas han cerrado sus puertas. El motivo: impedir que los visitantes interfieran en estos días de intensa religiosidad.
El veto a las visitas se ha producido también en el área que gestiona Turismo de Aragón, pese a que las entradas se recaudan de forma diferenciada. Una actitud que ha generado quejas de Alfonso Salillas, alcalde de Sijena: “las monjas no tendrían que interferir”. Con todo, no serán los únicos días que el monasterio se cerrará a cal y canto, tras el acuerdo suscrito con las monjas para que permitieran abrir el cenobio. También estará cerrado los festivos 12 de octubre, el 1 de noviembre, el 14 de septiembre y el 8 de diciembre.

La partida prevista para Sijena es la única para la comarca de los Monegros que destinará la consejería de Cultura y Deportes que dirige Mayte Pérez, y la de mayor cuantía de todas llevándose el 32,5% del presupuesto de la docena de actuaciones que se contemplan para este año, como los 156.000 euros para la iglesia de Santa Catalina de Ródenas, los 150.000 para la catedral de Roda de Isábena y los 101.500 para la iglesia de San Félix de Torralba de Ribota, además de 60.000 para la muralla de Huesca o 50.000 euros más para el castillo de Albalate.

La publicación en EL PAÍS, de que la restauración de la sala capitular —sustitución de la cubierta, consolidación y refuerzo estructural de los arcos, reposición de revestimientos y carpinterías y la dotación de un suelo técnico elevado de piedra— no habían comportado climatización alguna de la sala, tal y como habían asegurado desde el gobierno aragonés, fue motivo de queja por parte de la Generalitat y por el MNAC, que enviaron a la jueza de Huesca que emitió una sentencia a favor de que las pinturas murales se trasladen al monasterio, un auto por el que pedía autorización para mandar dos técnicos a comprobar in situ las condiciones de la sala, además de poder comprobar si los 51 objetos entregados por el MNAC se exponen en el antiguo cenobio de forma correcta y cumpliendo las normas de conservación preventiva. El auto comentaba: “si se instala un sistema de climatización, éste tiene que garantizar un control preciso de la humedad relativa, y tiene que estar en funcionamiento las 24 horas del día los 365 días del año”, algo que hasta ahora no está garantizado, según la Generalitat que ha exigido un seguro de 150 millones de euros ante un eventual traslado.

La juez, que pidió informes a Aragón de cuáles eran las condiciones reales de la sala y a Cataluña, de cómo iba a realizar el traslado de las obras, todavía no se ha pronunciado y no ha exigido la entrega de las pinturas a Cataluña. Lo que si ha declinado es la invitación que le hizo el MNAC para comprobar in situ cómo se exponen hasta ahora las pinturas en el museo.

Mientras que desde Cataluña se sigue asegurando, y aportando informes científicos que así lo demuestran, que el traslado de las pinturas —de forma provisional porque la sentencia de primera instancia está recurrida— sería letal para estas obras; desde Aragón se ningunean estos informes (firmados por tres universidades y el CSIC) asegurando que el daño no sería tal y que el “desmontaje, traslado y reubicación del conjunto mural” es posible.