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Sant Jordi esboza una sonrisa

Los libreros esperan alcanzar en la ‘diada’ los 22 millones de euros, tras la subida de un 4,1% de la venta de libros hasta marzo

Un puesto de libros en el centro de Barcelona en la 'diada' de Sant Jordi de 2015.
Un puesto de libros en el centro de Barcelona en la 'diada' de Sant Jordi de 2015.

Ni domingo, ni el Real Madrid-Barça, no hay miedo: Sant Jordi esboza una ligera pero ya indisimulada sonrisa y espera que la diadadel libro y de la rosa mantenga la tendencia al alza de las últimas ediciones, que la llevaría este año a facturar 22 millones de euros, un 5% más en relación con 2016 (20,96 millones de euros), o sea, el mismo incremento que se dio el año pasado. Las expectativas vienen avaladas por las cifras que barajan tanto el Gremi de Llibreters de Catalunya como la Cambra del Llibre de Catalunya, por las cuales las ventas de ejemplares de libros en el primer trimestre de este año han sido un 4,11% más que en el mismo periodo de 2016. El optimismo es tal que el sector he decidido que el tradicional descuento del 10% que se aplica sólo el 23 de abril se extienda también al día anterior, sábado.

Todos los indicadores parecen ratificar esa recuperación, hasta el de la propia diada: las ventas habrían alcanzado ya las que se barajaban en 2007, la última previa a la crisis. Pero no es extensible a todo el sector: “Antes del hundimiento económico el mundo del libro facturaba en España 3.000 millones de euros; ahora estamos en unos 2.300 millones; la recuperación será muy lenta y lo que se está dando son puntas de venta muy buenas, mejores en términos relativos que antes de la crisis, pero el resto del año es flojo”, apunta Patrici Tixis, presidente de la Cambra del Llibre de Catalunya. Entre esas crestas, claro, Sant Jordi sobresale junto a las Navidades y las semanas previas a las vacaciones de verano.

‘Esponjar’ los tenderetes

Unas 200 paradas en Barcelona (unas 600 en Catalunya) instalarán los libreros. En la capital catalana, acrecentado por el turismo, los últimos Sant Jordi han colapsado las calles: la Guardia Urbana cifró en 1.200.000 personas la afluencia en el punto álgido de 2016. Por ello, Protección Civil está siendo más estricta con las distancias entre tenderetes, con lo que se ocuparán más calles. “Hay que crear otros flujos”, han asimilado los libreros, por lo que, amén de potenciar ejes en Gràcia, Poblenou o Les Corts, en el Eixample (70% de las paradas) se esponjará por paseo de Sant Joan (se saltará ya la plaza Tetuán), la Diagonal (nuevas aceras) y Córcega (entre Rambla Catalunya y Paseo de Gràcia).

El sector ha constatado que los libros que más se venden durante la jornada son en catalán (53,34%, frente al 45,56% en castellano), lo que tiene traducción económica: el 15% de la facturación del libro en catalán se concentra en estos días, frente a una horquilla del 5 al 8% del castellano. “La oferta en catalán crece esos días porque buena parte de las novedades aparecen entonces; quizá haya un pequeño porcentaje también de militancia cultural o política”, admite Antoni Daura, el presidente de los libreros, sector que promueve este año dos innovaciones tecnológicas: la creación de una app gratuita que permitirá conocer la ubicación de las librerías agremiadas y el nuevo portal Libelista, plataforma de venta en línea, heredera de Liberdrac, y que permite la compra de libros tanto en formato papel o digital, así como su posterior recogida o envío a domicilio. “Es una manera de conectar al lector con su librero de cabecera y que no tenga que optar por otras plataformas globales”, apunta Bernat Puigtobella, de la revista digital Núvol, uno de los impulsores de una iniciativa que cuenta ya con 125 librerías de todo el Estado.

El otro elemento inexorable de los nuevos tiempos es la internacionalización creciente de Sant Jordi, que este año se traducirá en la presencia de una delegación cultural china para intentar exportar la fiesta a su país y un hermanamiento con Palermo. Pero la apuesta más ambiciosa y de largo aliento es la de que la Unesco declare Sant Jordi patrimonio inmaterial de la Humanidad, candidatura sobre la que trabaja el sector y que podría presentarse en breve. A su difusión quizá ayude la presencia d euna quincena de periodistas extranjeros que el Diplocat tiene previsto invitar estos días, presencia que coincidirá con el encuentro de los representantes de las 20 Ciudades de la Literatura de la Unesco.