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Juzgada por vender heroína delante de un centro de desintoxicación

Fue detenida en Vilagarcía con 61 dosis y afronta una condena de siete años y seis meses de prisión

La sección cuarta de la Audiencia de Pontevedra juzgará este martes a una mujer, S.M.M., acusada de vender heroína, al menos en dos ocasiones, a las puertas del Servicio de Prevención y Ayuda al Drogodependiente (Spad) de Vilagarcía. La Fiscalía pide para ella una pena de siete años y seis meses de prisión y una multa de 4.000 euros, además de las costas del juicio.

Según el escrito de acusación de la fiscal de Pontevedra María Rey, la acusada, sin antecedentes penales, fue sorprendida por agentes de la policía nacional en las inmediaciones de citado centro de desintoxicación el 9 de marzo de 2015. En ese momento llevaba escondidos entre la ropa 22 bolsas de plástico que contenían otras tantas dosis de heroína para su venta, con un peso superior a los cuatro gramos y un índice de pureza de apenas el 33%.

Era la segunda vez que la policía la detenía en posesión de heroína en Vilagarcía. En junio de 2014 también fue sorprendida en las inmediaciones del SPAD con 29 dosis y una libreta donde aparecían anotaciones de lugares de entregas y nombres de clientes.

Tras su detención, el juzgado de la ciudad encargado del caso ordenó la entrada y registro del domicilio de la detenida en Vilagarcía, donde se intervinieron diversos útiles para pesar y envasar la heroína para su distribución y diversas cantidades de dinero. Un año después, la fiscalía presentó acusación contra ella y pidió la apertura del juicio.

El mismo tribunal también juzgará por tráfico de heroína y cocaína a otros dos presuntos vendedores que operaban en la localidad pontevedresa de Mos, en O Porriño, P.G.F., y V.U., este último de nacionalidad ucraniana y con permiso de residencia portugués. Ambos acusados, con antecedentes penales ya cancelados, fueron detenidos en septiembre de 2015 por agentes de la Guardia Civil tras una persecución en coche y cuando se disponían a vender varias dosis de estupefacientes por valor de unos 1000 euros.

El Ministerio Público solicita para los acusados una condena de tres años y nueve meses de prisión y una multa que suman 4.000 euros que en caso de impago será sustituida por una pena de cárcel, además de las costas procesales.

El coche patrulla de la Guardia Civil interceptó a los dos presuntos vendedores cuando se encontraban en el interior de un Ford Fiesta que estaba aparcado en un camino de acceso a una parroquia de Mos. Al ver el vehículo policial los traficantes arrancaron el coche, por lo que se inició una persecución durante la cual consiguieron tirar la droga por la ventanilla.

Cuando los agentes lograron darles alcance, los acusados fueron sometidos a la prueba de alcoholemia que dio positivo para el conductor y, tras realizarles un cacheo superficial, les dejaron continuar la marcha.

De regreso por la misma carretera, los guardias se encontraron con dos vecinas de la localidad que les hicieron entrega de un estuche porta cámara fotográfica que habían encontrado tirado en el trayecto de la persecución. Los agentes iniciaron la búsqueda del Ford Fiesta, al que dieron alcance para proceder a su registro. En su interior encontraron papelinas de estupefacientes idénticas a las que habían aparecido en el estuche porta cámara, por lo que ambos ocupantes fueron detenidos.