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El 20% de los usuarios de servicios sociales de Barcelona tiene trabajo

Laia Ortiz admite el “desborde” y que deben mejorar cómo afronta las situaciones crónicas

Varias personas hacen cola en servicios sociales de Nou Barris.

Hace ya tiempo que entidades y sindicatos alertan de que el mercado laboral es tan precario (sueldos bajos y contratos cortos) que trabajar ya no saca de pobre. Y la encuesta que ha hecho el Ayuntamiento de Barcelona entre 12.000 de sus 80.000 usuarios de los servicios sociales lo confirma. El 80% de los usuarios están inactivos o en paro, pero casi el 20% (el 19,5%) son personas con empleo pero que necesita recurrir a algún tipo de ayuda pública porque su salario medio es de 540 euros mensuales, por debajo del salario mínimo (707 euros). Sea una beca comedor para sus hijos, para pagar el alquiler…

Retrato robot del usuario

Renta neta anual: 11.611 euros

Mujer: el 72%

Entre 35 y 44 años

En el 49,7% de los hogares hay menores dependientes

Nacionalidad española: el 56,6%

Los usuarios extranjeros son menos de la mitad, pero doblan su proporción en la ciudad

Sin estudios: el 17%, la media de barceloneses sin estudios es del 3%

Estudios primarios: el 45%, cuando la media en la ciudad de vecinos con estudios primarios es del 19%

Cuatro de los diez distritos concentran la mayoría de casos: Nou Barris, Ciutat Vella, Sant Martí y Horta-Guinardó

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, ha presentado la macro encuesta, la primera que se realiza, por lo que no hay serie que permita comprar si la situación de los usuarios mejora o empeora. Sí permitirá, ha defendido Ortiz, “dar una mejor respuesta y hacer mejores las políticas en servicios sociales”. “Hemos de tomar nota y ver como reenfocamos las políticas sociales”, ha apuntado y ha recordado que los servicios que dirige, cuyo último plan es de 2009 "y no se ha acabado de desplegar", están inmersos en un proceso de mejora que presentarán en abril. En este sentido, ha admitido “el contexto de desborde en el que trabajan los servicios sociales” y que el sistema “no tiene bien resuelta la respuesta en situaciones de cronicidad”.

Ortiz ha subrayado que la encuesta confirma que “los condicionantes de la pobreza son la vivienda y la falta de un sistema de protección oficial eficiente”. “La ausencia de garantías de mínimos vitales”, ha apuntado, y ha mostrado especial preocupación por en relación a la pobreza infantil, aunque la encuesta pregunta solo a mayores de 16 años. En la mitad de los hogares usuarios hay menores de edad y de estas, en el 63% sufren pobreza energética.

La encuesta revela que la renta neta de las personas que acuden a los servicios sociales es de 11.611 euros anuales, cuando los ingresos medios en Cataluña superan los 30.600 euros. Tres cuartas partes de los usuarios sufren lo que técnicamente se llama pobreza relativa: tienen ingresos por debajo del 60% de la media. Y el 70% de estos usuarios tienen “privaciones materiales severas”. Es decir, que no pueden permitirse cuestiones como ir de vacaciones, afrontar un gasto imprevisto de 800 euros, comer carne varias veces a la semana o tener lavadora.

Otra de las cuestiones que revela la encuesta es el elevado peso que pagar un alquiler o una hipoteca tiene en los ingresos de los usuarios de los servicios sociales: oscila entre el 50% y el 70% la renta disponible. Y da indicios, ha subrayado Ortiz, del impacto de la pobreza "en las cuestiones relacionales o las posibilidades de hacer actividades distintas", como acceder al ocio.

La concejal ha destacado por último la buena valoración que los usuarios hacen de los servicios sociales del Ayuntamiento. La atención recibida tiene una nota media del 7,6 sobre 10 y la calificación más baja corresponde al tiempo de espera para tener cita (6,8). Respecto a los profesionales, la nota oscila entre un 8,6 por el trato en la confidencialidad y atención; o el 8,5 por la amabilidad; y el 8,1 por la preparación o el tiempo dedicado a la entrevista.

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