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Más de 700 fallas devoradas por el fuego

La ciudad despide unas fiestas recién declaradas Patrimonio de la Humanidad y con récord de visitantes

La falla infantil de Sueca en plena 'cremà'.

Los monumentos falleros son ya pasto del fuego en Valencia. La cremà, un ritual con el que los valencianos -y los miles de turistas que visitan la capital- dan la bienvenida a la primavera, ha comenzado puntual, como cada 19 de marzo, a las diez de la noche con la quema de las fallas infantiles. En  pocas horas, las cerca de 760 fallas plantadas en calles y plazas se han visto reducidas a cenizas. 

Unos 3.000 agentes de policía han velado por la seguridad de unas fiestas que, según las autoridades, son de las más multitudinarias, en parte por su reciente declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, que ha atraído a miles de visitantes; en parte por el buen tiempo.

Más de 400 bomberos del dispositivo de la Nit de la Cremà se han desplegado y vigilan que los monumentos ardan sin crear peligro. Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de València controlan la seguridad de 265 Fallas en toda la provincia de Valencia, que están declaradas de riesgo por su ubicación en plazas pequeñas o próximas a edificios.

A partir de las doce de la noche, el fuego ha devorado la inmensa mayoría de fallas grandes. El monumento municipal,  la torre de comunicaciones del arquitecto Santiago Calatrava que no llegó a construirse, con 41 metros de alto, es la más alta de la historia y está hecha de madera.

Su autor, el artista Manolo García, aseguró días antes que el remate del pirulí ardería en unos cinco minutos y así ha sido. El resto ha quemado poco a poco. Es la cuarta vez consecutiva que García planta el monumento municipal, no exento de polémica porque no responde al patrón más clásico.

La falla de la ciudad, lleva por título València Ca la Trava, y, según su Martín,  tiene que caer como una manzana. "Intentaremos que caiga a la parte que queremos nosotros", ha dicho Martín. Por si acaso, el perímetro de seguridad en torno al monumento se ha ampliado hasta los 60 metros. 

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hacía balance hace solo unas horas y aseguraba que las Fallas de 2017 han sido "históricas" por ser las primeras como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por cómo se afrontó el envite del mal tiempo y por haber atraído a la ciudad a más de un millón de personas.

La concejal de Turismo de Valencia, Sandra Gómez, ha asegurado que, a la espera del balance definitivo, las Fallas del 2017 "están siendo históricas" desde el punto de vista turístico con una ocupación hotelera que roza el 100% y con un aumento de precio medio de las habitaciones del 15%.

La primera teniente de alcalde de València ha asegurado que los datos provisionales "nos están permitiendo hablar de las mejores Fallas desde el punto de vista turístico de toda la historia".

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