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EMPLEO

El número de autónomos madrileños recupera las cifras anteriores a la crisis

El número de trabajadores autónomos en la Comunidad de Madrid fue de 381.119 el pasado febrero, 7.500 más que en 2009

Manuel, propietario del bar La Carpa en Tirso de Molina, autónomo y empresario.
Manuel, propietario del bar La Carpa en Tirso de Molina, autónomo y empresario.

El número de trabajadores autónomos en la Comunidad de Madrid fue el pasado febrero de 381.119, 7.500 más que en 2009. La cifra creció un 2,1% en el último año, por encima de la media nacional (0,8%). La Federación de Asociaciones de Autónomos (ATA) de Madrid explica que la subida se concentra en el sector servicios, con fuertes aumentos en actividades inmobiliarias, financieras y científicas y técnicas.

Los trabajadores autónomos (ese heterogéneo grupo formado en el que caben desde pequeños empresarios a freelance o artistas) representan en torno al 15% del empleo en la Comunidad de Madrid. Así que su importancia en la economía de la región no es pequeña, tanto en las duras como en las maduras, que están llegando ahora con la recuperación económica. De hecho, el empleo autónomo se está recuperando más rápido que el general, pues el primero supera ya las cifras de 2009, pero el segundo, aunque se ha quedado cerca, aún no lo ha conseguido: en febrero había en Madrid 2,45 millones de afiliados a la seguridad social, 8.500 menos que a finales de la década anterior.

El pasado mes de febrero, último dato publicado por la Seguridad Social, había en la Comunidad de Madrid 381.119 trabajadores afiliados al régimen de autónomos, 34.000 más (9,7%) que cuatro años antes, en el peor momento de la crisis.

Elena Melgar, presidenta de ATA Madrid, explica que, con el declive de nichos clásicos como la construcción, la mejora de los datos está llegando de la mano del sector servicios. Según los datos de la asociación, los crecimientos más importantes entre febrero de 2016 y febrero de 2017 se han producido en las categorías de actividades inmobiliarias (9,3% de subida); financieras y seguros (6,4%); sanitarias (5,2%); artísticas y de entretenimiento (5,2%), educación (4,5%) y científicas y técnicas (4,2%).

Comercio electrónico

Melgar destaca estas últimas por su fuerte impulso y evolución dentro del volumen total. “Por ejemplo, está aumentando mucho todo lo que tiene que ver con el desarrollo de aplicaciones o el comercio electronico. Pero también se están dando subidas en comunicación, periodismo o educación”, señala.

Dejando aparte la figura del autónomo dependiente que factura el al menos el 75% de sus ingresos a una sola empresa — “una figura perfectamente legal”, destaca—, Melgar asegura que el falso autónomo —aunque figura como autónomo, ejerce como una más de una plantilla— no está detrás de las subidas. “Claro que existe, yo misma lo he detectado en algunas empresas de entregas a domicilio en bicicleta, pero no es más que antes”, asegura.

Algunas medidas puestas en marcha en la Comunidad de Madrid dentro de la Estrategia por el Empleo, pactada el año pasado por Gobierno regional y sindicatos, han favorecido enormemente la mejora de las cifras, admite Melgar. Se refiere, por ejemplo, a la ampliación hasta 18 meses de la tarifa plana de 50 euros en la cotización a la Seguridad Social o a las ayudas de 2.500 a 2.800 euros para nuevos emprendedores, que “realmente vienen muy bien en los primeros meses para pagar el alquiler o la luz”, señala la presidenta de ATA Madrid. Además, existen ayudas de hasta 3.500 euros a la contratación indefinida o de hasta 6.000 euros por la contratación de jóvenes.

Sin embargo, echa en falta todavía más apoyos que ayuden a consolidar la situación de los trabajadores autónomos. Por ejemplo, reclama nuevos planes de competitividad o la puesta en marcha de medidas prometidas como la de relevo generacional, destinadas a que no se cierren actividades rentables tras la jubilación de sus dueños.

De momento, y a la espera de las nuevas medidas, la recuperación se mantiene firme entre los autónomos de la región. Entre los meses de diciembre de 2016 (momento álgido de empleo) y febrero de 2017, solo hay cuatro comunidades que no han visto retroceder los datos de afiliación y, junto a Andalucía, Canarias y Murcia, Madrid ha formado parte de esa lista.

La mesa de diálogo echó por fin a andar

En el mes de marzo de 2016, hace ahora un año, se publicó en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCAM) el acuerdo de constitución de la Mesa del Autónomo y de la Economía Social de la Comunidad de Madrid, un “mecanismo de interloción” entre el Gobierno regional, en manos del Partido Popular, y los diferentes actores del sector: sindicatos, asociaciones de autónomos y de cooperativas de la región madrileña.
“El trabajo autónomo tiene un importante peso en el mercado de trabajo y constituye una parte fundamental del tejido productivo, motivos por los cuales debe ocupar un lugar destacado en las políticas de empleo”, empezaba aquel acuerdo de todos los actores implicados en la mesa. Cinco meses más tarde, se nombró a los miembros de la mesa, pero no fue hasta nueve meses después de su creación cuando se reunió por primera vez, a mediados del mes de diciembre pasado.