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La Casa de los Mosaicos de Empúries se reabre al público

La museización ha supuesto una inversión de 784.000 euros

La Casa de los Mosaicos del yacimiento de Empúries (L’Escala), una de las domus mejor conservada del conjunto arqueológico, abre este fin de semana al público. La última tecnología permitirá mostrar, mediante un recorrido guiado por los 400 metros cuadrados de su criptopórtico (sótano), como era y quien vivía en esa casa de 3.500 metros cuadrados y 45 estancias del siglo I antes de Cristo.

La Casa de los Mosaicos es uno de los elementos icónicos del yacimiento por sus grandes dimensiones y por el hecho de conservar un magnífico conjunto de mosaicos originales romanos. Fue completamente excavada durante la década de los años 40 del siglo pasado, momento en el que se recuperaron algunos espacios antiguamente soterrados, como el criptopórtico. Fue restaurada unos años después, pero las diversas patologías derivadas del paso del tiempo y los problemas de seguridad hicieron que se cerrara al público.

Ahora, la adecuación y museización del criptopórtico y del peristilo que se han llevado a cabo en el marco del programa Patrimonio en Acción con una inversión de 784.420 euros, culmina con la apertura al público. La intervención, a cargo del despacho de arquitectura dirigido por Irene Sancho, ha tenido un doble objetivo: rehabilitar y restaurar las estructuras para su conservación y poner en valor el espacio romano. Con esta actuación se recupera para la visita un importante elemento de época romana, que mejorará el conocimiento que tiene el visitante sobre las domus y permitirá visitar un espacio sólo comparable a los que se encuentran en otros referentes mundiales como son los yacimientos italianos de Pompeya y Herculano.

En las obras de adecuación del criptopórtico se han sustituido las vigas y se han restaurado todos los elementos originales conservados de época romana. Para minimizar la intervención en el espacio y reducir el impacto visual, la instalación aprovecha la propia pared como superficie de proyección.

El discurso narrativo de la visita combina la aparición de personajes con restituciones en 3D de las diferentes partes y estancias de la casa. Así, con la ayuda de la recreación de diversos personajes que vivieron en la domus, el visitante descubrirá la historia y las características de lo que fue una de las construcciones más importantes de Emporiae, de 22 hectáreas de las que sólo un 25% han sido excavadas. El visitante es recibido por el propietario de la casa, Cayo Octavio Carbo, un magistrado que también se dedicaba al comercio de salazón interpretado por el actor Lluís Marco.

La voluntad es explicar al visitante como eran las casas o domus de la época romana, introducir algunos conceptos sobre los diferentes grupos sociales que había — propietarios y servicio— y conocer las características principales de su arquitectura.