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homicidios

Cuatro detenidos por matar e incinerar a un vecino de Rivas

Uno de los arrestados tenía un arsenal de armas en su domicilio de la calle de López de Hoyos

La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas (tres hombres y una mujer) acusados de matar e incinerar hasta en tres ocasiones en agosto del año pasado a A. P. C., un vecino de Rivas de 28 años. Los agentes creen que el crimen se produjo por una deuda por drogas y que el supuesto autor material, J. C. de 34 años, avisó a otros conocidos para deshacerse del cuerpo y quemarlo en una parcela de El Pardo. Esta operación ha permitido arrestar al llamado Paco el loco, cuyo principal trabajo era cobrar deudas bajo amenazas y extorsiones.

Pistola del calibre 45 utilizada por Paco el Loco. Ampliar foto
Pistola del calibre 45 utilizada por Paco el Loco.

El crimen se produjo en la noche de 10 de agosto de 2016 en el domicilio del presunto autor material, en una zona de Rivas cercana al cerro Piul. El hermano de la víctima denunció su desaparición el 22 de agosto en la comisaría de Puente de Vallecas.

Los agentes de Rivas, que calificaron esta desaparición como de “riesgo limitado”, tomaron declaración a la última persona que lo había visto con su vida. Su testimonio levantó sospechas al no tener un relato concreto de lo que había pasado. Había demasiadas “inconcreciones”, según el comandante jefe de la Policía Judicial de Madrid, Julio César Martín. También interrogaron al hombre que compartía el piso con el presunto homicida. Este pasó seis días en un hotel de la localidad justo después de la desaparición. “Hacia octubre del año pasado comenzamos a darnos cuenta de que estábamos ante un posible homicidio”, concretó Martín.

Los guardias civiles iniciaron la Operación Piul, por el nombre del cerro próximo al domicilio donde se produjo el crimen. Rastrearon el teléfono móvil del principal sospechoso. Eso les llevó hasta una mujer de 38 años y un hombre de 40. Este último, Francisco Gomara, conocido como Paco el Loco, es un delincuente habitual. Poco a poco, las investigaciones permitieron determinar que se desencadenó una discusión en el domicilio de Rivas “posiblemente por un tema de drogas”. En el transcurso de esa pelea, el dueño de la vivienda cogió un arma blanca y acuchilló mortalmente a A. P. C.

El supuesto autor, J. C. , llamó a Paco el Loco y a una mujer para que le ayudaran a deshacerse del cuerpo. Mientras llegaban, entró en la vivienda el compañero de piso, que, al ver todo lo ocurrido, cogió sus efectos personales y se alojó en un hotel.

Las investigaciones han permitido descubrir que el cuerpo fue trasladado a una finca rústica de El Pardo, conocida por el presunto homicida. El cuerpo fue incinerado y tamizado hasta en tres ocasiones para borrar todos los vestigios. Posiblemente, lo quemaron en un bidón, pero esto no ha quedado demostrado al que echaron gasolina y gasóleo. Después esparcieron las cenizas por el propio monte.

35 restos biológicos

Los agentes inspeccionaron la vivienda. Su dueño la había pintado en dos ocasiones para intentar borrar todas las pruebas. Sin embargo, Elton, un perro especializado en restos orgánicos, localizó hasta 35 vestigios pertenecientes a la víctima en el piso, en el coche utilizado en el transporte y una vivienda de la urbanización Serracines (Fresno del Torote) propiedad del supuesto autor. A esta se había llevado parte de los objetos que había en la vivienda cuando se cometió el crimen.

El supuesto autor fue detenido el 23 de diciembre, pero aún quedaba abierta gran parte de la investigación. Los teléfonos móviles permitieron ubicar el domicilio de Paco el Loco en la calle de López de Hoyos. Tras conseguir el correspondiente mandamiento judicial, le detuvieron. Los agentes evitaron que pudiera utilizar una pistola del calibre 45 propiedad del ejército de EE UU con la que dormía. En la casa hallaron un auténtico arsenal de pistolas, revólveres y armas blancas. Su principal actividad eran las extorsiones. Había alquilado su piso a nombre de una persona que reside en Londres. La Guardia Civil le acusa de tenencia ilícita de armas, falsedad documental, usurpación de funciones públicas, resistencia y desobediencia. El compañero de piso está acusado de encubrimiento. Todos los arrestados han ingresado en prisión provisional.