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VIOLENCIA MACHISTA

Condenado a 37 años de cárcel por matar a su mujer y a su hija y tirar los cuerpos a un pozo

Un jurado popular ha considerado al acusado culpable de dos delitos de asesinato

Los magistrados de la Sección 26 de la Audiencia Provincial de Madrid, especializada en asuntos de Violencia Sobre la Mujer, han condenado a Raúl Álvarez Río a 37 años de prisión por la comisión de dos delitos de asesinato con agravante de parentesco. Este fallo es consecuencia del veredicto de culpabilidad que emitió el jurado popular que juzgó su caso el pasado febrero. Álvarez deberá hacer frente a una indemnización a los familiares de sus dos víctimas de 60.000 y 45.000 euros, respectivamente.

Fachada de la Audiencia Provincial de Madrid, calle de Santiago de Compostela.

La sentencia considera probado que el acusado mantuvo una relación de pareja con Adolfina P. S., de nacionalidad dominicana, desde 2012. La mujer tuvo el 2 de febrero de 2005 a su hija Algeli Leonela S. P. Según el relato de hechos de la sentencia, el domingo 29 de junio de 2014, el acusado se encontraba en la vivienda que ambos compartían. En un momento dado, Raúl “la asió fuertemente del cuello con las dos manos, apretando con ellas para impedirle respirar” con la intención de matarla. Ella no pudo defenderse a la sufrir un ataque muy sorpresivo, según el fallo. 

La niña, que también estaba en la vivienda, acudió a ver lo que estaba ocurriendo. En ese momento, Raúl la mató, sin que se haya podido determinar el método utilizado. La sentencia especula entre asfixia o sofocación. Acto seguido, cogió los cuerpos de ambas mujeres y los trasladó en su coche a la localidad zamorana de San Vicente de la Cabeza. Allí los arrojó a un pozo en desuso “difícilmente visible y apartado de las vías principales”, según el fallo. Antes de arrojar los cadáveres, los decapitó para dificultar la identificación de ambas mujeres.

Exculpado de maltrato

El procesado estaba también acusado del delito de maltrato. Sin embargo, el tribunal popular no llegó a manifestar un veredicto sobre esta acusación. El magistrado que presidió la vista, Leopoldo Puente Segura, decidió desechar que el jurado se pronunciara sobre este extremo al considerar que no existía una prueba de cargo que pudiera fundar una condena.

Pese a ser condenado a 37 años de prisión, el condenado solo cumplirá un máximo efectivo de 25 años. Contra esta resolución cabe interponer recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

A su vez, colocó barras de acero galvanizado sobre ellos, con el mismo propósito de que no alcanzasen la superficie, ni pudiesen ser vistos desde el exterior del pozo, donde fueron encontrados cinco meses después en un estado de avanzada descomposición.

Raúl A.R. fue detenido en noviembre de 2014 y ante la sorpresa de los agentes que lo custodiaban confesó que había dado muerte a ambas pero que había arrojado sus cuerpos en una alcantarilla de Madrid.

Después de comprobar que el detenido había mentido acerca de la localización de los cadáveres, la Policía Nacional se dirigió al domicilio en Zamora donde el condenado les reveló el lugar en el que había ocultado los cuerpos.

Raúl A.R. admitió durante el juicio haber sido el autor de ambos asesinatos e hizo uso de su derecho a la última palabra para pedir "perdón" los familiares de las víctimas, además de indicar que todo había ocurrido por un "arrebato" y que estaba muy "arrepentido".

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