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De los Cobos dice que el Constitucional no puede resolver el conflicto catalán

El presidente del Alto Tribunal hace una llamada al "diálogo político" de forma urgente

Pérez de los Cobos junto a otros magistrados, antes de iniciarse el acto despedida. EFE / ATLAS

El ya expresidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, afirmó ayer, durante la ceremonia en la que se despidió del cargo, que el alto tribunal no puede solucionar el conflicto soberanista catalán y que este debe resolverse a través del diálogo. Durante el acto, De los Cobos recordó que la institución ya hizo en su día, en una de sus primeras sentencias sobre el órdago independentista, una llamada al diálogo político. “Diré más; creo que se ha convertido en una necesidad inexcusable y urgente”, enfatizó.

En el balance de su mandato, que se inició en 2011 y expiró ayer, Pérez de los Cobos centró buena parte de su exposición en la sentencia del Constitucional 42/2014 que anuló la declaración de soberanía del Parlamento de Cataluña aprobada en 2013. Esa resolución del Parlament definía a Cataluña como un “sujeto político y jurídico soberano” que, por tanto, tenía derecho a decidir si se separaba o no del resto de España. El alto tribunal anuló por unanimidad esa declaración al alegar que el artículo 1.2 de la Constitución otorga la exclusividad de la soberanía al pueblo español.

Pérez de los Cobos afirmó ayer que aquella sentencia tenía dos objetivos, “que desgraciadamente no se han conseguido”. El primero, “salvaguardar y restaurar la legalidad constitucional”. El segundo, poner de relieve que la Constitución es “un marco de integración y convivencia abierto a todos, en el que todas las aspiraciones caben” siempre y cuando se respeten las reglas de juego; y que es “reformable”, con la única condición de que se observen los procedimientos y “no se vulneren los principios democráticos”. Por ello, prosiguió el ya presidente saliente, el tribunal recondujo en la sentencia de 2014 el llamado “derecho a decidir” a una “aspiración política susceptible de ser defendida en el marco de la Constitución” mediante un “proceso ajustado a la legalidad”.

De los Cobos recuperó una máxima pronunciada por Manuel García-Pelayo, el primer presidente de la institución, sobre los límites del Constitucional. “Hay problemas políticos que pueden resolverse satisfactoriamente por métodos jurisdiccionales, pero hay otros que solo pueden y deben resolverse por la vía política”, afirmó glosando a su antecesor en el cargo, cuya reflexión calificó de “clarividente”.

El Gobierno de Mariano Rajoy ha basado su estrategia frente al proceso secesionista en la apelación al Constitucional que, de forma sucesiva, ha anulado la citada declaración de soberanía de 2013, todo el paquete de la consulta del 9-N y las resoluciones sobre la ruptura unilateral y el referéndum aprobadas en 2016. De los Cobos admitió que desde el fallo de 2014 la tensión “no ha cesado”; e, invocando de nuevo ese texto, reiteró que la Constitución no puede abordar “todos los problemas que se pueden suscitar en el orden constitucional, en particular los derivados de la voluntad de una parte del Estado de alterar su estatus jurídico”.

“Esa reclamación”, insistió en lo dicho entonces, “no puede ser resuelta por este tribunal porque su función es velar por la observancia estricta de la Constitución (...). Les toca a los poderes públicos resolver esos problemas mediante el diálogo y la cooperación”, desde el respeto a la ley. De los Cobos, que asumió el cargo en medio de la polémica por su antigua militancia en el PP, apuntó en su balance dos logros: la modernización tecnológica y la reducción de los asuntos pendientes: eran 331 cuando tomó posesión y ahora son 144.