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Juicio al gran saqueo de la depuradora de Valencia, Emarsa

Las vistas del proceso de Emarsa, uno de los principales casos de corrupción de las últimas décadas, arrancan este lunes

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Los acusados del 'caso Emarsa', entre ellos con chaqueta y corbata, Crespo.

El juicio de uno de los casos de corrupción que sacudieron los últimos años de Gobierno del Partido Popular valenciano, el de Emarsa, arranca este lunes con 25 acusados en el banquillo. La fiscalía les atribuye haber participado en el saqueo por importe de 24 millones de euros de la Empresa Metropolitana de Aguas Residuales Sociedad Anónima (Emarsa), de capital 100% público, que tuvo que ser liquidada. El fraude fue denunciado por los socialistas en el año 2010.

Varios acusados, como Ignacio Martínez y Santos Peral, que tuvieron responsabilidades económicas en la depuradora ubicada en la depuradora de Pinedo, una pedanía del sur de Valencia, han reconocido hechos a cambio de rebajas de la pena solicitada por las acusaciones públicas. Además de la fiscalía, están personadas en la causa la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi), controlada por el Ayuntamiento de Valencia, y la Generalitat.

Las acusaciones tienen hasta el escrito de conclusiones finales, en las últimas jornadas del juicio, para fijar la petición de penas, lo que abre la puerta a que las solicitudes de cárcel para otros acusados se modulen en función de sus declaraciones ante el tribunal.

La fiscalía pide 14 años de prisión para los principales acusados, entre los que figuran Enrique Crespo, exvicepresidente de la Diputación de Valencia en la etapa de Alfonso Rus y exalcalde de Manises con el PP, Esteban Cuesta, que fue gerente de Emarsa y alcalde pedáneo de Benimàmet (Valencia) con el mismo partido, y los exdirectivos de la entidad de saneamiento de aguas de la Generalitat, Epsar, Ignacio Bernácer y José Juan Morenilla.

En el banquillo se sentará también Jorge Ignacio Roca, el empresario de los lodos que presuntamente triplicaba el coste real del tratamiento de los residuos interponiendo sociedades de forma artificial. Roca estuvo en busca y captura durante años, hasta que fue detenido en 2015 en Moldavia, donde vivía bajo una identidad falsa Botnari Gheorgii Alexandr.

La detención y posterior extradición a España de Roca, que presuntamente evadió al extranjero parte del dinero defraudado a Emarsa y repartió el botín con los máximos responsables de la depuradora y la entidad de aguas de la Generalitat, obligó a aplazar la celebración del juicio en 2015.

El fraude de Emarsa, además de las trampas en la gestión de los lodos, se concretó según concluyó la fase de instrucción mediante el pago por multitud de servicios y suministros falsos a empresas relacionadas con varios de sus antiguos responsables. Estos, además, cargaron a sus arcas la compra de costosos regalos, banquetes y noches en hoteles de lujo en compañía, presuntamente, de prostitutas.

Se han juzgado ya varias piezas menores del caso. En una de ellas, el exvicepresidente de la Diputación de Valencia Crespo fue absuelto de la acusación de haber ocultado un premio de 12 millones de euros en la Lotería de Navidad con el objetivo de evitar que le fuera embargado por el juzgado en previsión de la responsabilidad civil a la que tendrá que hacer frente en caso de condena en este juicio.

El exdirector económico de Emarsa Enrique Arnal sí fue condenado hace unas semanas, en cambio, a dos años de cárcel por el mismo delito alzamiento de bienes.

El juicio oral está señalado hasta el otoño. El 16 de octubre está previsto que empiece la exposición de conclusiones e informes, que durarán 10 días.

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