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Podem llama a sus bases a votar si rompen o no con el partido de Colau

La formación morada rechaza seguir negociando el nuevo partido al cuestionar su funcionamiento democrático

Albano Dante Fachin, nuevo secretario general de Podem Cataluña.

El proyecto de la alcaldesa Ada Colau de crear un partido de izquierdas ha entrado en crisis antes de constituirse el 8 de abril en Barcelona. Podem se desmarcó ayer del proyecto tal y como está concebido hasta ahora y llamó a su militancia a decidir a partir del día 16 en una consulta telemática si sigue o no involucrada en el plan. Albano Dante Fachin, secretario general del partido, sostiene que el proyecto carece de los rasgos que distinguen a su organización: participación on line de los inscritos; una ejecutiva que se decida desde la base; un código ético definido y “una propuesta de funcionamiento democrático”.

La ejecutiva de Podem considera que las negociaciones durante este proceso han constatado que el nuevo sujeto no cumple las condiciones necesraias "para asegurar que su construcción responda a los valores de participación, transparencia y democracia radical y ser un proyecto ciudadanista". A partir de ahora, empezará una serie de debates territoriales y divulgará el resultado de la votación el día 20. La convocatoria de la consulta consumó el ultimátum que Podem dio hace 10 días al resto de socios de la confluencia, Barcelona en Comú, Iniciativa per Catalunya y Esquerra Unida, que actúan en bloque. Las dos partes han negociado hasta el final pero los escollos han sido insalvables para Podem. Fuentes de la confluencia confiaban en que Pablo Iglesias intercedería ayer para frenar la votación, pero no lo hizo. Podem nunca ha dudado de que tiene su apoyo y que será fiel a sus palabras de que respetará la autonomía de la organización.

Bajo el título Por un nuevo sujeto político, transparente y democrático, Podem difundió el documento a debatir por las bases que relata al detalle las negociaciones. “Podem nace de una premisa fundamental: la gente ha de ser protagonista de la política y por eso es imprescindible que las grandes decisiones las tome la gente y no las cúpulas de los partidos”, dice de entrada en una frase que resume el espíritu de su propuesta. Las ideas a debatir son tres: una participación real de los inscritos y sin restricciones; votación de los órganos directivos siguiendo un sistema de proporcionalidad; y un código ético que se regirá bajo los "principios éticos y democráticos".

Podem exige que sus inscritos voten directamente, que la dirección se elija de forma proporcional y un código ético definido

La primera discrepancia se centra en que Podem ha exigido desde el primer día que sus inscritos pudieran votar de forma telemática y desde su página web los documentos constitutivos (ideológico, dirección, código ético y el nombre) del nuevo partido para potenciar la participación. Según el texto, la confluencia quería acotar la votación a un solo día y de forma presencial. Pero al final accedió a que fuera on line previo registro del DNI de forma presencial. “Diversos miembros de otros partidos nos comunicaron el peligro que podía implicar que las organizaciones pequeñas se vieran borradas de los órganos de dirección”, asegura Podem, para explicar por qué se rechaza su sistema de votación. La batalla del censo ha sido primordial: el partido morado cuenta con 52.000 inscritos frente a los 6.000 militantes de, por ejemplo, ICV. Podem no renunciará a sus condiciones de votación “sin restricciones”. Según sus datos, hasta ahora se han registrado en la página web de Un país en comú, la plataforma embrionaria del nuevo partido, 3.000 personas.

Estupor entre el resto de socios

Miembros de la confluencia mostraron su estupor ante la decisión de Podem y recalcaron que no se impide a sus inscritos votar, sino que solo deben registrarse previamente en la web de la nueva formación; que aunque haya una lista de consenso se puede votar a las personas de forma individual, y que Podem ignora que están debatiendo un código ético porque no va a las reuniones.

El segundo bloque es la forma de configurar la dirección del nuevo partido. Podem asegura que el resto de formaciones quiere impulsar un "pacto entre cúpulas" para consensuar la ejecutiva. La idea inicial de los comunes era una dirección de 30 personas: cuatro propuestas por cada partido y 14 independientes elegidos por el portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech. El segundo órgano es el consejo nacional que, según el partido morado, integrarían 120 personas: 20 elegidas por cada socio; otras 20 por Domènech y las 20 restantes "elegidas por la gente". Podem exigió en la negociación que se votara en listas abiertas a los futuros miembros de la dirección. "Esquerra Unida, Barcelona en Comú e Iniciativa rechazaron en bloque esta propuesta", señala el documento. Podem revela que se le invitó, sino estaba de acuerdo, a presentar una candidatura propia. El partido morado asegura que hizo una contra oferta que también fue desestimada: 16 personas elegidas entre todos los partidos y 14 escogidas por las bases.

"En este escenario, en el que no hay participación directa de los inscritos de Podem, listas cerradas y cuotas de partido desde la dirección de Podem, vimos la dificultad de hacer compatible lo que nos habían dicho las 1.500 personas que participaron en marea morada", señala el texto en alusión al proceso de participación interno de la formación morada sobre la confluencia.

La última pata es la del código ético: Podem quiere que se vote ya y, entre otras cosas, plantea no pedir créditos a los bancos, limitar mandatos y un sueldo tope equivalente a tres veces el salario mínimo interprofesional. La formación morada sostiene que presentóestá propuesta y que ninguno de sus socios potenciales la ha aceptado.