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Baraka negocia con Galerías Lafayette la gestión del área comercial del Edificio España

Carmena y Casanova desglosan el proyecto de rehabilitación del inmueble de Madrid, que contará con un hotel y un centro comercial

La alcaldesa de Madrid, acompañada por Trinitario Casanova, a su llegada al Edificio España. EFE

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el dueño de Baraka, Trinitario Casanova, abrieron este martes las puertas del Edificio España, aún por remodelar, en un acto que sirvió para desglosar las directrices del futuro del inmueble. Se trató del primer encuentro oficial entre la regidora y el empresario, que está cerrando la compra con Wanda. Casanova admitió que negocia con Galerías Lafayette la gestión del área comercial que se ubicará en las tres primeras plantas. El Corte Inglés también estaría interesado, según el dueño.

El nuevo Edificio España tendrá dos directrices: una comercial y otra hotelera. A partir de la tercera planta, se convertirá en un hotel de cuatro estrellas con 650 habitaciones, gestionado por la cadena Riu, con la que Baraka ha creado una sociedad de riesgo compartido. En los primeros dos pisos y el sótano, un centro comercial ofrecerá un espacio con varias tiendas.

Para la gestión del área comercial, Baraka está negociando con varios operadores. Entre ellos se encuentra la firma francesa Galerías Lafayette, que fue la primera en interesarse en el edificio, además de otros grupos de todo el mundo —entre ellos británicos— y españoles, como El Corte Inglés, según reveló Casanova. La firma española rechazó hacer comentarios.

La zona comercial tendrá por lo menos dos accesos desde la calle (esquinas Gran Vía y Princesa). La entrada principal será, sin embargo, del hotel, que ocupará 24 plantas del inmueble. El hotel albergará una sala de reuniones, restaurantes y un bar en la azotea con piscina, tal y como avanzó EL PAÍS. La piscina en la azotea se reducirá para dar más espacio al bar, según adelantó Casanova. Otra piscina estará en las plantas altas.

Dos estudios de arquitectos se encargarán de una remodelación que mantendrá intacta las fachadas del edificio y algunos de los elementos característicos del interior, esto es, la galería comercial y los vestíbulos.

"Empezamos con mal pie", admitió el empresario murciano, que en junio anunció su acuerdo de compra con Wanda por 272 millones de euros. Meses antes, el Ayuntamiento había rechazado el proyecto de remodelación del grupo chino controlado por Wang Jinling, el hombre más rico del país asiático, que pasaba por demoler parte del edificio. Tras la retirada de Wanda, el Consistorio tuvo que gestionar las duras críticas de la oposición, que achacó a la gestión del gobierno municipal la huida de uno de los mayores inversores mundiales.

La entrada de Casanova representó una sorpresa para el equipo de Manuela Carmena, que dijo enterarse del acuerdo entre el holding murciano y los chinos por la prensa. A partir de ese momento, el empresario aseguró que su intención era respetar todas las fachadas del inmueble. Así lo manifestó en varias reuniones con representantes de la administración local y agentes sociales. En concreto, con Ecologistas en Acción, quienes habían presentado un recurso contencioso-administrativo después de que la exalcaldesa Ana Botella (PP) decidió rebajar el nivel de protección para favorecer a Wanda. Este cambio permitía demoler el edificio conservando solo la fachada principal y parte de las laterales.

El Ayuntamiento presionó para que el dueño de Baraka y los ecologistas llegaran a un acuerdo para desbloquear la remodelación del Edificio España. Tras analizar el proyecto de Baraka, y comprobar que respetaba las fachadas y el envolvente del inmueble, los ecologistas acordaron retirar su recurso de los tribunales. El ejecutivo municipal se comprometió, por su parte, a tramitar una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para recuperar el nivel de protección estructural del edificio. Esta modificación deberá ser aprobada por la Comunidad de Madrid.

Apertura en 2019

"Las cosas se arreglan hablando", reivindicó la alcaldesa manifestando su "alegría". "Madrid debe tener confianza en este equipo de gobierno, porque creemos que aunque sea difícil, siempre se puede hablar y avanzar para conseguir algo que es bueno para todo", añadió.

En esta línea, Casanova dijo: "Ha sido un largo camino, con un proyecto complejo y en el que tuvimos dificultades, pero hemos llegado a un consenso entre todos". El empresario murciano reveló su intención de "convertir el edificio en lo que fue hace 50 años". Las reformas empezarán "cuanto antes", presumiblemente a finales de este mes, o en abril, agregó el dueño de Baraka.

Por su parte, la secretaria general de Ecologistas en Acción, María Ángeles Nieto, puso el acento en que "se debe y se puede mantener el patrimonio de la ciudad". "Se ha perdido mucho patrimonio en los últimos años. Esperamos que cosas como esta pasen en muchos otros lugares de la ciudad", declaró.

El objetivo del grupo murciano es abrir oficialmente las puertas del hotel y de la zona comercial en verano de 2019. De ser así, el nuevo Edificio España podría inaugurarse coincidiendo con las próximas elecciones municipales de mayo de ese año.

A tenor de los términos de la operación de compra, Baraka tiene que entregar el último cheque de más de 200 millones de euros a Wanda antes del 31 de marzo. Según los cálculos realizados por la empresa murciana, el Edificio España duplicará su valor actual en los próximos tres años, hasta los 532 millones. Así lo declara un informe depositado por la firma española en la bolsa de Hong Kong.

De cumplirse, Baraka ganará casi el doble de lo que va a desembolsar para adquirirlo, lo que supondría una plusvalía de casi el 100% del capital empleado para la compra.

Casanova compra otros dos inmuebles de Centro

El Grupo Baraka adquirió el pasado 2 de marzo otros dos edificios en la zona de Centro. Se trata del antiguo Hotel Carlos V, en la calle de Maestro Victoria 5, y el edificio ubicado en el número 13 de la calle de Preciados. Para esta operación, Trinitario Casanova, dueño del holding murciano, desembolsó 150 millones de euros.

La consultora Aguirre Newman, que asesoró al grupo Hines en la compra de los inmuebles, explicó este martes que estos edificios acogerán en 2018 una gran tienda de 5.000 metros cuadrados y de varias plantas. Asimismo, consideró en su comunicado que esta adquisición por parte de Baraka puede considerarse como el desarrollo "más ambicioso y representativo" de la calle de Preciados.

Para Aguirre Newman, los inminentes desarrollos de Canalejas y el Edificio España están cambiando la zona centro de Madrid. La calle de Preciados continúa siendo la vía "más cara" de España, calcula la firma, aunque se mantiene "lejos de los precios" de otras grandes capitales europeas, como Londres, París o Milán.

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