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Inquietud por el color verde fosforescente del río Valira

El origen de esta tonalidad es un colorante inocuo que se ha usado en una investigación en la fuente de Arinsal

El río Valira de color verde.

El río Valira a su paso por Andorra y por Cataluña ha bajado este jueves de de color verde. Los vecinos pudieron contemplar desde primera hora como el agua se tiñó de un tono fosforescente que causó sorpresa e inquietud. El alcalde de La Seu d’Urgell (Alt Urgell), Albert Batalla, trató de calmar a los vecinos con una publicación en Twitter: “Se trata de un colorante inocuo, no tóxico y biodregadable que se ha usado para una investigación del agua de la fuente de Arinsal”, escribió el alcalde. La primavera pasada esta fuente andorrana fue clausurada después de una intoxicación masiva que afectó a más de 4.100 personas en Barcelona y Tarragona.

Ante la alerta ciudadana, el Gobierno andorrano aseguró a través de un comunicado que las sustancias utilizadas son inocuas tanto para las personas como para el medio natural y que se diluyen perfectamente en el medio acuático en unas horas hasta desaparecer. “Es una acción que no tiene más impacto más allá de lo visual”, remarcaron desde el Gobierno andorrano.

121.000 botellas retiradas

La semana pasada, el Ministerio de Salud de Andorra anunció la puesta en marcha de los trabajos de investigación que ayer tiñeron el río. “El estudio tiene como fin identificar los puntos donde se podría haber originado la contaminación”, explicó el Gobierno.

El Ejecutivo andorrano aclaró que ya no se van a verter más colorantes y que los trabajos continuarán entre seis y ocho semanas más. Posteriormente, Antea Grup, la empresa francesa contratada para el estudio, podrá analizar la información recogida para elaborar un informe, previsto para el próximo mayo.

El pasado 6 de mayo, la empresa Aigües del Pirineu, envasadora del agua procedente de la fuente de Arinsal, cerró tras semanas de investigaciones y análisis para detectar el origen de la intoxicación masiva. La verificación de las pruebas no dejó lugar a dudas: el manantial estaba contaminado por norovirus, un microorganismo que se transmite por vía fecal humana y provoca la mitad de las gastroenteritis agudas comunes. Andorra abrió un expediente sancionador a la compañía y retiró 121.000 botellas de agua procedentes del manantial.

 

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