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Convergència esconde a sus testigos por temor a que un acusado confiese

La confesión anunciada de Jordi Montull deja al partido de Artur Mas en una posición incómoda

Felix Millet llega a la Ciudad de la Justicia en silla de ruedas. FOTO: Albert Garcia Vídeo: ATLAS

El abogado de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en el caso Palau, Xavier Melero, ha renunciado hoy, en la primera sesión del juicio, a 36 de los testigos que había citado para la vista. Entre esos testigos están los responsables políticos de los departamentos de la Generalitat que adjudicaron las obras bajo sospecha. Y también cargos actuales del PDECat como Jordi Turull. Según la Fiscalía, Ferrovial pagó comisiones ilegales al partido para hacerse con la adjudicación de la Ciudad de la Justicia o la línea 9 del metro durante el último gobierno de Jordi Pujol.

La renuncia de Melero a los testigos obedece, formalmente, a una razón jurídica: su comparecencia no es necesaria porque la Fiscalía no menciona ninguna irregularidad en los procesos de adjudicación. Pese a que los concursos fueron impecables, la Fiscalía sostiene que existía un “acuerdo criminal” entre Ferrovial y Convergència para garantizar a la empresa un “caudal de adjudicaciones” a cambio del pago de comisiones que se canalizaban a través del Palau.

La decisión, sin embargo, también tiene calado político y está íntimamente relacionada con el anuncio de que uno de los principales implicados en el caso, Jordi Montull, está dispuesto a confesar las comisiones ilegales a Convergència para salvar a su hija. Si finalmente se produce esa confesión -la declaración de los acusados está fijada para la semana que viene- se abre un panorama muy complicado para el PDECat, el partido heredero de Convergència.

Entre los cargos públicos que la defensa había citado a declarar como testigos están los dos últimos consejeros de Política Territorial y Obras Públicas de Jordi Pujol: Pere Macias (1997-2001) y Felip Puig (2001-2003). Melero también había citado al primer consejero del ramo del PSC, Joaquim Nadal. En la lista de los 36 testigos a los que ahora ha renunciado figuran, además, los responsables de las mesas de contratación de esas adjudicaciones. Al ser la única parte que había solicitado sus testimonios, la renuncia se hará efectiva.

Convergència figura como responsable civil a título lucrativo en el caso Palau por haber recibido 6,6 millones de euros en comisiones ilegales. Melero es también abogado del único acusado del partido: el extesorero Daniel Osácar, que afronta una petición de siete años de cárcel.

El juicio por el expolio del Palau de la Música ha arrancado este miércoles en la Ciudad de la Justicia de Barcelona, ocho años después de que estallara el escándalo, con el saqueador confeso Fèlix Millet, y su mano derecha, Jordi Montull, buscando un pacto con el fiscal.

Millet ha llegado en silla de ruedas a las 09.33 horas, con tres minutos de retraso sobre la hora prevista para el inicio del juicio, en silencio, sin responder a las preguntas de los periodistas sobre la oferta efectuada al fiscal por Jordi Montull para delatar a Convergència Democràtica a cambio de lograr una rebaja de la pena para su hija.

Jordi Montull había llegado poco antes, a las 09.03 horas, también en silencio, acompañado por su hija, la exdirectora financiera de la entidad cultural, Gemma Montull, y por sus abogados, Jordi Pina y Jorge Navarro.

En un elocuente aparte, los dos saqueadores confesos del Palau han mantenido durante cerca de un cuarto de hora una discreta pero intensa conversación privada -a juzgar por sus muecas-, agazapados tras unas mamparas que se han instalado en el sótano de la Ciudad de la Justicia para enmarcar la entrada al Auditorio, donde se celebra la vista oral.

También ha llegado el extesorero de CDC acusado en la causa, Daniel Osacar, que ha saludado cordialmente a Montull y portaba un diario bajo el brazo que en portada llevaba, precisamente, la posibilidad del pacto Fiscalía-Montull que podría comprometer al que era su partido.

La vista, que se celebra en la Ciudad de Justicia de Barcelona y está previsto que se alargue cuatro meses, ha comenzado con la presentación de cuestiones previas de las partes y no será hasta el próximo miércoles que comiencen a declarar los 16 procesados en la causa.

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