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Fernando Manso encuentra el Norte

El fotógrafo madrileño muestra su poética visión de paisajes españoles dominados por el agua y el frío

'Cudillero', una de las fotografías de la exposición 'Norte'.

Está habituado a pasar mucho frío y a sufrir la lluvia o la nieve en duros amaneceres, para obtener con su cámara analógica de placas bellas imágenes. Sin embargo, el fotógrafo Fernando Manso no tenía una serie sobre lugares y paisajes del norte de España. Ahora ha puesto remedio con las 24 imágenes que expone en la galería Ansorena, de Madrid, hasta el 25 de marzo, tomadas en Galicia, Asturias, Cantabria, Navarra y León desde el pasado 1 de noviembre hasta comienzos de enero de 2017.

Manso (Madrid, 1961), armado con su habitual paciencia para hacer los disparos que cree imprescindibles ("en Galicia estuve 25 días para cinco fotos", dice) muestra en la exposición Norte la grandeza de playas, montañas, lagos y bosques. Pero también el detalle del musgo, las hojas y las ramas, siempre con su reconocible textura casi pictórica, logrando, en ocasiones, ambientes fantasmagóricos. La contemplación de sus fotos invita a la paz y la ensoñación. El estilo de este fotógrafo nace del juego con el fuelle de su cámara y el tiempo de exposición, desde medio segundo a un minuto, para conseguir tomas con varias zonas enfocadas y desenfocadas. Y, como subraya, "cuánto más frío y lluvia haga, mejor".

De este trabajo poético, la mayoría en gran formato, quizás las fotografías más espectaculares son las de las playas: Cudillero (Asturias), donde hizo un disparo en 11 horas; Las Catedrales (Lugo) y Villar (A Coruña). Sin embargo, en esta ocasión, y como novedad, también ha estado bajo techo, para retratar a hombres de la zona en establos y gallineros, junto a sus vacas y gallinas.

Autodidacta, Fernando Manso comenzó en la fotografía publicitaria, a finales de los años ochenta del pasado siglo. En 2016 se cumplió una década desde su primera exposición, en una galería de Madrid, en la que la niebla era el hilo conductor de las imágenes. Ha expuesto sus imágenes en Arco en varias ocasiones y, fuera de España, su obra ha podido verse en Moscú, Milán, Rabat, y varias ciudades de Brasil, Filipinas y Corea… Uno de sus libros más conocidos, Madrid (2008), con un centenar de imágenes oníricas de paisajes de toda la comunidad autónoma, se ha reeditado en varias ocasiones. En 2015, el Museo Arqueológico Nacional confrontó sus piezas tomadas en la Alhambra con las que el pionero Laurent había capturado a mediados del siglo XIX.