Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fiscal acusa de asesinato al yerno de la viuda del expresidente de la CAM

La defensa pide su libertad y el archivo de la causa

Miguel Angel López sale de los juzgados tras prestar declaración ante el juez como presunto autor del crimen. Ampliar foto
Miguel Angel López sale de los juzgados tras prestar declaración ante el juez como presunto autor del crimen. EFE

La Fiscalía mantuvo ayer la acusación de asesinato contra Miguel López, encarcelado como presunto autor del crimen la viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala. Pero le ha atribuido también un delito de tenencia ilícita de armas. López, que está en prisión provisional desde el pasado viernes, compareció de nuevo ayer ante el juez de Alicante que instruye la causa. En esta cita se le ha comunicado que el caso va a tramitarse por el procedimiento de jurado popular. El fiscal ha resumido los indicios incriminatorios existentes contra el sospechoso. Su abogado, en cambio, ha criticado la inconsistencia de esos elementos inculpatorios y ha reclamado que sea puesto en libertad y el proceso se archive para él.

López no ha tenido hoy oportunidad de hablar. Ya lo hizo de forma prolija -tres horas y media- en un anterior interrogatorio, el que le condujo al Centro Penitenciario de Fontcalent. En esa ocasión defendió a ultranza su inocencia y sostuvo que la muerte de su suegra, María del Carmen Martínez, no le reportaba ningún beneficio. Igualmente, alegó que nunca se quedó a solas con la víctima y siempre estuvo acompañado de otras personas cuando ella recibió los dos balazos mortales en el lavadero del concesionario de coches que él mismo regenta: Novocar.

La policía no ha encontrado el arma homicida: una pistola de principios del siglo XX en la que se introdujeron balas recortadas artesanalmente y a la que pudo incorporarse un silenciador de fabricación casera. Tampoco han aparecido muestras biológicas que le incriminen, ni residuos de disparos en sus manos y su ropa, ni conversaciones telefónicas reveladoras, mientras tuvo 'pinchado' el móvil. ¿Qué razones entonces han llevado a los agentes a detenerle como principal sospechoso? Son fundamentalmente sus contradicciones respecto a lo que han declarado otros testigos. Y las lagunas apreciadas en sus diferentes versiones sobre lo que hizo antes y después del crimen.

La investigación, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, recoge una veintena de indicios de este tipo. López fue el último en ver con vida a Martínez. Se empeñó ese 9 de diciembre en entregarle personalmente las llaves del todoterreno que la mujer debía recoger en el concesionario tras una reparación. Aunque prácticamente no se hablaba con ella a causa de las tensiones familiares surgidas meses atrás por el control de las empresas. La policía está segura, y así lo han ratificado algunos empleados de Novocar, que fue el yerno quien movió el vehículo desde un aparcamiento hasta el lavadero, "el lugar más idóneo y solitario para matar dentro del establecimiento". A oscuras y sin cámaras de vigilancia. Lo mismo hizo con otro coche de la víctima cinco días antes, el lunes 4 de diciembre, lo que lleva a los investigadores a sostener que estaba ensayando el asesinato.

Igualmente, envió a trasladar unos muebles al trabajador que suele ocuparse del lavadero, el único que podía “estorbarle”. Y tras marcharse del concesionario hizo una parada en su casa, en la enorme finca familiar de los Sala-Martínez, que “ocultó deliberadamente” en sus comparecencias como testigo en comisaría. En esos tres minutos, supuestamente, tuvo tiempo de lavarse y ocultar el arma para deshacerse posteriormente de ella.

Los agentes han concluido que el yerno pretendía evitar con el crimen que María del Carmen Martínez cediese todo el poder sobre las empresas familiares a su único hijo varón, Vicente Sala, en detrimento de sus otras tres hijas. Tenía un "claro motivo para matarla”, según se lee en el sumario, pues la "tensión familiar era insostenible, especialmente para él, y su negocio podía estar en peligro”. La policía destaca también que tenía conocimientos sobre armas, pues practica tiro olímpico, y aptitudes para manipular munición. Igualmente resaltan el "odio y rencor" que sus hijos exhibían hacia la abuela. Uno de ellos llegó a colgar un mensaje inquietante en Instagram horas después del crimen; "Jaque Mate". Otro, menor de edad, había difundido con anterioridad en esa misma red social palabras aún más agresivas hacia ella: "Maldita zorra, decepcionado es la palabra, más falsa que tus putos bolsos".

La policía habla en el sumario de una familia "absolutamente rota" y dividida en dos bandos diferenciados. Por un lado, la matriarca y su primogénito, Vicente Sala, y por otro las tres hijas restantes con sus respectivos maridos e hijos. Ambas partes se han personado en el proceso penal por separado para ejercer la acusación particular. Miguel López cuenta aún con el apoyo de su mujer y sus cuñadas, quienes no le creen capaz de cometer el crimen. Mientras tanto, el juez ha pisado a fondo el acelerador y podría tener acabada en unos meses la instrucción. En los próximos días tomará declaración a los numerosos testigos que han comparecido ya ante la policía.

Más información