Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los sindicatos de Educación se plantan

Convocan una huelga en la enseñanza pública no universitaria el 22 de marzo para exigir mejoras en sus condiciones de trabajo

Una clase de 2º primaria en una ikastola de Irún

Los sindicatos ELA, LAB y Steilas han roto la baraja: convocan una jornada de paros para el 22 de marzo. Un llamamiento que llega tan solo un día después de que la consejera de Educación, Cristina Uriarte, expusiera en sede parlamentaria parte de su plan para corregir los pésimos resultados del último informe PISA 2015, que convulsionó al mundo educativo vasco al comprobar que sus alumnos ocupaban los últimos puestos en esta clasificación que evalúa los conocimientos en Matemáticas, Ciencias y Comprensión Lectora.

El departamento que dirige Cristina Uriarte ha empleado dos meses y medio en analizar los datos y poner sobre la mesa soluciones, pero ha errado en el tiro. Eso es al menos lo que han denunciado los sindicatos que se sienten atacados y consideran que se ha puesto en el punto de mira al profesorado. “Es un disparate que se trate de desviar el tiro hacia el personal docente”, ha denunciado Xabier Irastorza, representante de ELA.

El Gobierno vasco, según las explicaciones en comisión de la consejera Uriarte, ha trazado un plan que como eje principal sugiere un cambio de paradigma que persigue “potenciar el pensamiento lógico de los alumnos”. Supone dejar atrás el modelo academicista para “abrazar” un aprendizaje “activo” en el que se despierte la inquietud y la curiosidad de los estudiantes, que sean capaces de formularse preguntas desde Primaria.

Un giro que exige la implicación de los profesores que, en palabras de Uriarte, son quienes demandan formación para ir adaptándose. Entre las medidas que hay sobre la mesa está la posibilidad de poner en marcha una prueba específica de admisión para poder acceder al Grado de Magisterio específica. Un filtro que se aplica, por ejemplo, para estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte o en Arquitectura. “El objetivo es que los estudiantes que cursen estos carreras cuenten con unas capacitaciones iniciales orientadas a que puedan tener éxito en su formación”, ha aclarado la consejera.

Frente a esta posición, que han calificado de “disparate”, los sindicatos ELA, LAB y Steilas, mayoritarios en el sector de la enseñanza, exigen mejoras en las condiciones laborales para “construir” un nuevo sistema educativo. Enumeran una serie de problemas estructurales como recorte de las plantillas, tasas de temporalidad “inaceptables” próximas al 40%, el aumento del ratio de alumnos por aula o políticas lingüísticas “que no garantizan el conocimiento el euskera”. Para hacer oír estas y otras reivindicaciones llaman a secundar una jornada de paros en la enseñanza pública no universitaria el próximo día 22 de marzo.

Más información