Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cita en el Liceo con mil empresarios

El teatro quiere aprovechar tres años de beneficios fiscales para captar más mecenazgo por el 20 aniversario de la reapertura

Un momento de las actuaciones en el acto celebrado ayer en el Liceo.

El nombre no es fácil, Acontecimiento Excepcional de Interés Público (AEIP), pero lo que representa es más sencillo: se trata de unas condiciones especiales de beneficios fiscales para las personas físicas o empresas que quieran convertirse en mecenas del Liceo de Barcelona. Durante un plazo en concreto: desde este año hasta 2019 que es el periodo de exención que ha reconocido la administración central por el 20 aniversario de la reapertura del teatro tras el incendio, en octubre de 1999. Ayer, de hecho, empezó formalmente esa celebración con un acto en el que fueron citados un millar largo de empresarios, mecenas y sociedad civil de Cataluña y del resto de España- No faltaron representantes de las administraciones, como el Subdirector de Música del Ministerio de Cultura, Eduardo Fernández; el consejero de Cultura, Santi Vila o la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Y empresarios de sectores diversos, desde Jonathan Andic (Mango), Isabel Buesa (Endesa), Sonia Corrochano (Aena) o Xavier Puig (Fundació Puig).

Un amplio abanico de una sociedad a la que se quiere atraer al Liceo en una etapa en la que el mecenazgo está llamado a tener un mayor peso en los ingresos del teatro. Actualmente, los recursos del patrocinio –de un centenar largo de firmas- representan un 15% de los ingresos y los responsables del Liceo quieren que esa cifra aumente para, entre otros motivos, contrarrestar la disminución de las aportaciones de las administraciones que ahora se mueven en torno al 45% de los ingresos, mientras que el 36% restante procede de la actividad artística y del alquiler de salas.

El teatro quiere ir hacia un modelo en el que la aportación privada se implique más, algo que resulta difícil sin una ley de mecenazgo que haga interesante las donaciones. En palabras del presidente del Patronato, Salvador Alemany el patrocinio no puede verse como una inversión a fondo perdido sino como una inversión “rentable” aunque subrayó que otro retorno a las donaciones es contribuir al “prestigio” y al impuso de la cultura. Quiso dejar claro que el Liceo aporta 128 millones de euros al PIB de Barcelona y que el 50% de los ingresos los retorna vía impuestos. Resumió en qué consisten los beneficios fiscales: las personas y empresas que aporten recursos al Liceo se podrán deducir cinco puntos porcentuales adicionales a lo que establece la ley de mecenazgo actual. Implica también que las empresas que den un apoyo explícito podrán recuperar hasta un 90% de su donación a través de promoción y publicidad.

En la velada de ayer no faltó la música, de la mano de la Orquesta Simfònica del Liceo, los coros, y voces como la del tenor Celso Albelo y la soprano Sabina Puértolas o el tenor Jorge de León con el aria Nessun dorma, de Turandot, la ópera de Puccini que reabrió el Liceo en 1999.

¿Música para seducir? Tal vez, aunque el acto, presentado por Ramon Pellicer y Cristina Puig, tuvo un importante contenido en forma de vídeos con el objetivo de explicar qué hace el teatro y, sobre todo, qué hará en los próximos tres años. Como, por ejemplo, estrenar una nueva Turandot dirigida por el artista Franc Aleu, escenógrafo de óperas y colaborador de la Fura dels Baus, para conmemorar el 20 aniversario de la reapertura del teatro, el 7 de octubre de 2019. Como él mismo explicaba en el vídeo que se proyectó será una Turandot con un diseño escénico importante “revolucionario en cierto modo”. Una versión de la ópera de Puccini con profusión de elementos de tecnología donde lo virtual confunde a lo real según un fragmento que se pudo ver ayer en el Liceo.

La celebración del 20 aniversario se ha estructurado en tres ejes. El primero de ellos en torno a la principal actividad del Liceo, la artística en la que el teatro sigue apostando por las grandes voces y anunció la presencia de Jonas Kaufmann – el tenor alemán que todos los teatros de ópera persiguen- Plácido Domingo, Piotr Beczala –portentoso en las funciones de Werther de esta temporada- Dmitri Hvorostovsky, Iréne Theoron, Sondra Radvanovsky –con un recital espléndido en diciembre pasado en el Coliseo barcelonés- o Gregory Kunde. Un proyecto artístico en el que se incluye el nuevo ciclo Off Liceu, de música contemporánea, que se estrenará la semana próxima en el Foyer para atraer a nuevo y preferentemente joven público. Un eje social que persigue la apertura del teatro a más público y ampliar los precios sociales para que eso sea posible y un tercer eje dedicado a la innovación tecnológica que suponga la digitalización completa de su archivo y la implantación definitiva del streaming.