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GASTRONOMÍA / MODA

Lo verde está a la última

En "Verduras de moda" se exponen 16 trajes hechos de hortalizas en homenaje a McQueen o Balenciaga

Algunos de los vestidos de "Verduras de Moda" expuestos en el Museo del Traje.
Algunos de los vestidos de "Verduras de Moda" expuestos en el Museo del Traje.

¿La piel sobrante de la cebolla o los tomates de la ensalada podrían formar parte del mundo de la moda? Pues en la exposición 'Verduras de moda' en el madrileño Museo del Traje esto es posible -abierta al público del 18 de enero al 5 de febrero-. La muestra -incluida dentro del Gastrofestival- está formada por 16 vestidos hechos por los alumnos de la Esdir (Escuela Superior de Diseño de La Rioja) a base de hortalizas como guisantes, pimientos secos, peladura de ajo, abas blancas o brócoli entre otros. Las creaciones son parte del Museo de la Verdura de Calahorra (La Rioja) y reproducen nueve diseños deAlexander McQueen, seis de Cristóbal Balenciaga y uno de Chanel. Los trajes fueron exhibidos en las pasarelas de 'Ciudad de la Verdura' en sus últimas cinco ediciones, el único desfile en España donde las modelos lucen prendas hechas con estos alimentos. Pero cuidado, porque no se les puede hincar el diente.

Las guindillas, espárragos, tomates cherry, puerros, zanahorias y peladuras de cebolla podrían ser los ingredientes de un guiso, pero no. Estas hortalizas integran una de las prendas más admiradas de la exposición -en homenaje a Alexander McQueen-. Se trata de una vestido de noche en el que sobre una elegante gasa negra, se colocan las hortalizas consiguiendo un estampado con formas tan originales como mariposas o setas que uno puede encontrar durante un día en el campo. !Qué manos hay que tener para construir esto por favor!, decían un grupo de amigas de entre 40 y 50 años que llegaron juntas a la exposición. No pararon de inmortalizarse con los vestidos al mismo tiempo que intentaban discernir con mucho esfuerzo cada una de las verduras utilizadas en las prendas. ¿Los puerros dónde están? ¿Pero eso no son judías? se preguntaban extrañadas. 

Los amantes de los guisantes y de la originalidad también están de suerte con esta colección. Uno de los vestidos expuestos está elaborado íntegramente de vainas de guisantes, un look no demasiado cómodo para ir al trabajo o dar un paseo, pero lo que sí es seguro es que llama la atención. A su lado, se asomaba una minuciosa obra de arte hecha a base de alubias de Tolosa (qué dirían las abuelas sobre desperdiciar las alubias para hacer un traje) acompañadas de tomates y lombarda que le aportaban un toque de color a la vez que dibujaban motivos florales. Los complementos también tienen su lugar, ya que algunas de las creaciones iban acompañadas de bombines hechos con tiras de puerro, por ejemplo.

Un vestido homneaje a Balenciaga hecho a base de colifror y piel de ajo.
Un vestido homneaje a Balenciaga hecho a base de colifror y piel de ajo.

Que no cunda el pánico sobre la conservación de las piezas, ya que las verduras tienden a deteriorarse con el paso de los días. Todos los diseños están compuestos por verduras secas o deshidratadas previamente. Sin duda, esta moda es para comérsela, pero absténgase los haters de lo vegetal. 

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