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El ala socialdemócrata presentará batalla en la asamblea de Ciudadanos

Veinte agrupaciones del partido en Cataluña enmiendan el proyecto de ideario que excluye el socialismo democrático

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante una rueda de prensa.
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante una rueda de prensa. EFE

Ciudadanos celebrará su congreso el fin de semana del 4 y 5 de febrero posiblemente ya con Albert Rivera, que concurre a las primarias una semana antes, revalidado en el cargo de presidente. Pero la IV Asamblea, que así se denomina el cónclave, no se prevé tan tranquila como podría suponer. La reunión prevé debatir tres documentos -el del ideario, el de Estatutos y el de estrategia política- y desde las 700 agrupaciones de la formación se han presentado 900 enmiendas. Cataluña no ha sido ajena a esos movimientos y al menos una veintena de sus 104 asociaciones territoriales han suscrito una enmienda a la totalidad contra el proyecto de ideario que excluye que el partido se nutrió del socialismo democrático.

El nuevo documento de valores es de apenas dos folios y sustituye al de 2007, que se ratificó en 2011. El texto original situaba que Ciudadanos nació como una reacción para ocupar el "vacío" del espacio centro-izquierda no nacionalista en Cataluña, que bebió del liberalismo-progresista y del socialismo democrático. No solo eso: hacía una clara exposición de defensa del Estado de Bienestar para que garantice la igualdad de oportunidades de los ciudadanos y que evite la exclusión social y logre la integración de los inmigrantes. Todo eso ha caído de la ponencia: ni se contextualiza el origen del partido y, en cambio, se apela a la Ilustración, a la Constitución norteamericana, a la Revolución Francesa y al liberalismo emanado de las Cortes de Cádiz. Y la mención al Estado del Bienestar se ha suprimido en beneficio de una "sociedad de bienestar" y que serán los poderes públicos los que deberán garantizar esos derechos sociales.

La modificación del ideario no ha agradado a una parte considerable de las agrupaciones de Cataluña  que han suscrito una enmienda a la totalidad del texto que recupera parte de los principios fijados en el ideario de 2006 rescatando el principio del socialismo democrático, defendiendo los derechos sociales y el Estado del Bienestar y apostando por una "economía social" al servicio de una "sociedad cohesionada" a través de mecanismos tributarios que permitan el reparto de riqueza. No dice nada, sin embargo, de origen catalán del partido.

"Hay mucha gente que se considera socialdemócrata que este cambio no ha gustado nada", señalan miembros del sector socialmdemócrata

Fran Hervías, secretario de Organización de C's,  ha afirmado que el debate "fuerte" sobre si debe mantenerse la referencia a la socialdemocracia se circunscribe únicamente a Cataluña, concretamente a un sector de unas "cincuenta personas", principalmente de la comarca del Baix Llobregat y que en el resto de España el "ruido es mínimo". Sin embargo, fuentes de ese sector no lo consideran exactamente así: aseguran que otras 40 agrupaciones del resto de España han firmado la ponencia y 13 de ellas en Madrid.

Las agrupaciones catalanas están diseminadas en diferentes comarcas. Baix Llobregat (Viladecans, Vallirana, Esplugues de Llobregat, Sant Just Desvern, Sant Feliu de Llobregat-Molins de Rei, Sant Vicenç dels Horts-Pallejà, Sant Boi); Barcelonés (las agrupaciones de Ciutat Vella, Eixample y Sant Antoni, de Barcelona y Sant Adrià del Besòs); Valles (Barberà del Vallès), Las Selva (Blanes), Baix Camp (Reus, Cambrils); Cardedeu (Vallès); Segrià (Lleida); Maresme (Mataró, Premià de Mar) y Vallès Occidental (Sant Cugat del Vallès-Valldoreix). De esta última agrupacion pertenecen José María Espejo-Saavedra, vicepresidente del Parlament, y y el vicesecretario del partido, José Manuel Villegas.

El debate se concentra básicamente en el Baix Llobregat. En el resto de España el ruido es mínimo", dice Fran hervías, secretario de organización de Ciudadanos

Miembros del sector socialdemócrata, que no están constituidos en corriente, lamentaron ayer que Hervías hablara de "ruido" y señalaron que expresarse en esos términos supone descalificar el trabajo de la militancia. "Hay un profundo debate interno sobre la posición ideológica de Ciudadanos", señalaron a Europa Press. Otras fuentes del grupo sostienen que el partido no es que esté virando sino que está buscando un "hueco alternativo en el bipartidismo" e intuyen que la mención al socialismo democrático es "contraproducente".

"Estamos restando. Hay mucha gente que se considera socialdemócrata que este cambio no ha gustado nada", sostienen. El principal foco de oposición al texto está concentrado en Cataluña. Y eso se explica por el origen del partido, que se nutrió en sus orígenes por personas desencantadas por el PSC al que acusaron de abrazar el nacionalismo durante la época de la redacción del Estatut. De hecho, el conflicto sobre esta ponencia ya se debatió en diciembre en el Consejo General del partido, integrado solo por catalanes. La enmienda al texto perdió por tres votos y se corrigió al final suprimiendo una coma para que el partido se definiera como "liberal progresista".

Inés Arrimadas, líder del partido en Cataluña, alega que la ponencia no es definitiva: su tesis es es que nunca se dijo en el ideario original que Ciudadanos fuera socialdemócrata sino que bebía de esa ideología. Hervías explicó ayer que del total de enmiendas se seleccionarán 20 por documento y se escogerán 15 más de entre las más votadas. De esta forma, son 75 las que finalmente se debatirán y votarán en la asamblea. El partido cuenta con 30.000 afiliados y los compromisarios se eligen en función del número que tenga cada comunidad. Con la expansión del partido, Cataluña ha perdido peso. Es la cuarta comunidad que aporta delegados (53). La primera es Madrid (92), la segunda Andalucía (77) y la tercera, Valencia (69).