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Los vecinos temen que el nuevo estadio del Atleti colapse el barrio de San Blas

El Ayuntamiento, la Comunidad y Fomento estudian construir nuevos enlaces con la M-40 y la A-2

El Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad y el Ministerio de Fomento trabajan contra reloj para mejorar los accesos al Wanda Metropolitano, el nuevo estadio del Atlético de Madrid. Se plantean construir nuevos enlaces con la M-40 y la A-2, así como ampliar los carriles de la avenida de Arcentales. Los vecinos de San Blas, por su parte, temen que el traslado de los aficionados colchoneros colapse su barrio y piden mejoras en el transporte público.

Tráfico en los alrededores de La Peineta el pasado miércoles.
Tráfico en los alrededores de La Peineta el pasado miércoles.

En los alrededores del futuro estadio del Atlético de Madrid, ubicado en el distrito de San Blas-Canillejas, hay quien se frota las manos ante la llegada de la marea de aficionados. Y hay también quien se las lleva a la cabeza ante el caos circulatorio que se puede formar en la M-40 y alrededores. Y luego está José Sánchez, de 42 años, que tiene el corazón dividido como vecino de Las Rosas y dueño del bar La Peineta de Niza. Su local está situado cerca del Wanda Metropolitano, el recinto que sustituirá en septiembre de 2017 al Vicente Calderón. Pero también hace esquina con la avenida de Arcentales. Desde la puerta, José ve muchos días los monumentales atascos que se forman desde el acceso de esa avenida a la circunvalación de la M-40. “La llegada del Atleti nos va a dar un empujón tremendo, pero también habrá problemas de movilidad. Nos tendremos que ir apañando”.

Para que eso no ocurra, el Ayuntamiento, la Comunidad y el Ministerio de Fomento trabajan contra reloj en la mejora de los accesos al nuevo estadio colchonero, en especial los de la M-40. Y llegar, así, a tiempo a la inauguración. En el Área de Desarrollo Urbano Sostenible municipal confían en que todo esté terminado para mediados del próximo septiembre, cuando el traslado debe hacerse efectivo. Aunque el Ayuntamiento está a la espera de que la Comunidad ratifique su plan de La Peineta. “Cuando eso ocurra, se podrán iniciar las obras. Las que tenga que hacer el Consistorio y también Fomento”, explica. Algo que contradice el ministerio.

Según Fomento, le correspondería al Ayuntamiento acometer las obras de mejora de los accesos. “Deberá solicitar la autorización para los nuevos accesos previstos con la M-40 y presentar un proyecto respaldado por un estudio de tráfico, aunque nuestra intención es agilizar los trámites administrativos”, adelanta el ministerio. En noviembre, el gobierno municipal propuso un plan de movilidad sostenible para el entorno de La Peineta que contó con el visto bueno de Fomento. Entre otras mejoras, plantea crear una vía de servicio paralela a la M-40 para que el tráfico no solo acceda por la glorieta de Arcentales desde esa circunvalación. Y hacer un tercer acceso que conecte la avenida de Luis Aragonés con las vías de servicio de la A-2. Además de ampliar el número de carriles de la avenida de Arcentales. O construir una nueva glorieta para el acceso al estadio entre la plaza de Grecia y la glorieta de la M-40. Se desconoce, eso sí, cuánto costarán estas obras, aún no presupuestadas.

Los vecinos creen que, además de ampliar la M-40, hace falta mejorar el transporte público para que no se produzcan colapsos cada 15 días con la llegada de los 67.000 aficionados que caben en el estadio. Muchos de ellos, en coche.

Vicente Pérez es el portavoz de la coordinadora de entidades ciudadanas de San Blas-Canillejas: “No tenemos nada en contra de que el Atleti venga. Pero cualquiera que conozca La Peineta sabe que cuando ha habido algún evento se ha armado follón tanto en la avenida de Arcentales como en la M-40. Pueden venir unos 15.000 coches por partido. Criticamos que no se han hecho las infraestructuras para que el estadio venga acompañado de una mejora de la movilidad en una zona que tiene, ya de por sí, unos atascos tremendos”. Pérez dice que los problemas no son nuevos: “Desde 2008 llevamos diciéndolo. Los accesos que plantean son de entrada, pero no de salida. Hace falta ampliar la Línea 2 de Metro desde el final de Las Rosas hasta la parada de Estadio Olímpico para tener más de una estación al lado del estadio. Y traer el Cercanías”.

Fuentes de la Comunidad aseguran que no tiene previsto ninguna ampliación de Metro para esta legislatura. EL PAÍS intentó, sin éxito, conocer la postura de Fomento respecto a la creación de más apeaderos. En la web del Atlético se especifica que el nuevo estadio tendrá 4.000 plazas de aparcamiento disponibles. Lo cual llevará a muchos aficionados a buscar sitio en los alrededores. José, el dueño del bar La Peineta de Niza, calcula que la llegada de sus nuevos vecinos le reportará un 35% más de caja.

Los bares del Calderón, melancólicos

Un cliente en el bar El Doblete, en el Calderón.
Un cliente en el bar El Doblete, en el Calderón.

Mientras en San Blas algunos se frotan las manos, en el paseo de los Melancólicos se respira un ambiente entre los hosteleros similar al nombre de esta calle que lleva hasta el Vicente Calderón. Dos de ellos, Pedro Sánchez y Julián del Casar, de 67 y 58 años, tienen su local en el propio estadio. Pero su contrato de alquiler finaliza en junio y en el Atlético dan por hecho que la actividad del Calderón acaba en septiembre. Así que Pedro, del bar El Doblete, y Julián, del Sport bar 1903, tendrán que buscarse otro emplazamiento. Además, el club ha puesto en manos de la empresa norteamericana Centerplate la restauración del nuevo estadio. El resto de bares, como El Parador, también tienen muy difícil su supervivencia. “Nosotros vivimos del fútbol, si se va el Atleti nuestra facturación caerá un 80%. A ver qué hacemos”, se pregunta Rafael Sánchez, de 62 años.

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