Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

“El entusiasmo es el motor del ballet”

Julio Bocca presenta en el Liceo una dinámica versión de la ‘Coppélia’ de Enrique Martínez al frente del Ballet Nacional de Sodre de Uruguay

Una escena de 'Coppélia' por el Ballet Bacional de Sodre de Uruguay, dirigida por Julio Bocca.
Una escena de 'Coppélia' por el Ballet Bacional de Sodre de Uruguay, dirigida por Julio Bocca.

“El entusiasmo de los bailarines es el motor de cualquier compañía de ballet”, afirma Julio Bocca, director desde hace seis años del Ballet Nacional de Sodre de Uruguay (BNS), formado por 80 intérpretes y considerada una de las principales formaciones de danza clásica de América Latina. A partir de hoy la compañía ofrecerá cinco funciones de Coppéliaen el Gran Teatro del Liceo en su primera visita a la ciudad.

Muy rejuvenecido y simpático, el célebre bailarín Julio Bocca (Munro, Argentina 1967) ha ofrecido una rueda de prensa para hablar de la compañía y de la versión que el coreógrafo cubano Enrique Martínez realizó en 1968 del famoso ballet con música de Leo Delibes y libreto de Charles Nuitter. Este ballet se estrenó por primera vez en París en 1870 con coreografía de Arthur Saint-León y está basado en el conocido cuento de E.T.A. Hoffmann.

“He elegido la versión de Martínez porque es muy dinámica, colorista y vital”, explicó Bocca, “la bailé siendo muy joven y es una de las versiones que más me gusta, porque además requiere una gran técnica y no se acentúa la pantomima. El segundo acto tiene una escenografía y vestuario impactantes, que firma José Verona; creo que esta obra era idónea para bailarla en el Liceo. Vengo con 71 bailarines del BNS, todos son muy jóvenes pero poseen una formación técnica muy sólida y una fuerte presencia escénica; este ha sido mi caballo de batalla durante estos seis años. No es fácil unificar los diferentes estilos sin que los intérpretes pierdan su personalidad. Estamos hablando de una compañía con más de 80 años de historia, que necesitaba que se dinamizara y creo que lo he conseguido. Es un trabajo duro pero que me satisface: he logrado que el público joven de Uruguay venga al teatro a ver ballet; en todos nuestros espectáculos se agotan las localidades”, explica Bocca, que en 2006 eligió el Liceo como uno de los escenarios para despedirse como bailarín tras 25 años de trayectoria profesional.

“No he tenido la tentación de interpretar al doctor Coppélius, como hizo Roland Petit en su versión de Coppélia”, prosigue; “ahora mi esfuerzo está centrado en la dirección de la compañía. El próximo año con motivo de mis cincuenta años me harán un homenaje en Nueva York, porque dicen que soy el único bailarín que se ha retirado y ha mantenido su palabra. Ahora estoy seguro más adelante no sé...”.

La música de Coppélia, de Léo Delibes, la interpreta en directo la Orquesta Sinfónica del Gran Teatro del Liceo bajo la dirección musical del uruguayo Martín García. Las cinco funciones que ofrecerá el BNS presentan tres elencos, hoy y el domingo, Swanilda será María Ricceto, una magnífica intérprete que durante años bailó en el American Ballet Theatre, y el joven Franz será Gustavo Carvalho. El segundo elenco, el sábado, en la función de las 17.00, la pareja protagonista será Paula Penachio y Luca Erni. El sábado y el día 20 bailarán Ariele Gomes y el excelente bailarín malagueño Ciro Tamayo, ganador del primer premio del Certamen Internacional de Danza Ciutat de Barcelona, del que Julio Bocca es habitualmente miembro del Jurado. “Enseguida le ofrecí bailar en el BNS”, recuerda el director.

Julio Bocca tiene numerosos proyectos, tras actuar en el Liceo lo hará en Madrid durante dos semanas en los Teatros del Canal, donde ofrecerá Coppélia y un programa formado por coreografía de Jiri Kylian y Nacho Duato. También está preparando nuevas versiones de Cenicienta y La Bella Durmiente, esta última con vestuario de Agatha Ruíz de la Prada.