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El Taulí pospone cuatro operaciones por falta de camas

El Síndic de Greuges investigará la saturación de las urgencias de Vall d'Hebron

Concentración en Vall d'Hebron en 2012 en contra de los recortes en sanidad pública
Concentración en Vall d'Hebron en 2012 en contra de los recortes en sanidad pública

La saturación de las urgencias en los grandes hospitales está pasando facturas a otras áreas asistenciales. El hospital Parc Taulí de Sabadell tuvo que retrasar el miércoles cuatro intervenciones programadas al no poder garantizar una cama a esos pacientes tras la operación. Un portavoz del centro reconoció ayer que están “bastante saturados”: “Estamos por encima de la media —386 pacientes al día—, con puntas de 460 y 480 enfermos”.

El centro apuntó ayer que todas las camas disponibles están abiertas pero la presión de urgencias impide un drenaje más ágil de pacientes. El portavoz del Taulí matizó, no obstante, que el haber asumido la actividad que hasta este verano hacía la privada Clínica del Vallès no ha influido en la saturación de urgencias, que presenta una afluencia importante de pacientes crónicos, oncológicos y pediátricos.

“Hay zonas de urgencias con capacidad para 35 personas donde se están atendiendo hasta 55 pacientes. El drenaje es muy difícil y algunas personas sobrepasan los tres o cuatro días en urgencias. Llevamos muchos años así, no es algo puntual”, lamenta Carlos Llorca, del comité de empresa y camillero en urgencias. Todos los dispositivos adicionales de refuerzo, indicó el hospital, están activados.

Investigación del Síndic

Por su parte, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha abierto una investigación sobre las urgencias de Vall d'Hebron, que sufrieron una fuerte saturación durante el puente. Entre el 5 y el 11 de diciembre, hubo un incremento de 150 pacientes más de lo habitual, alcanzando 279 enfermos el día 8 o 352 al día siguiente. De hecho, la media de 2016 es de 295 pacientes al día, un 5,3% más que en 2015, año en que también se incrementó otro 5% la afluencia con respecto a 2014. "La saturación podría ir más allá de hechos puntuales y la presencia de personas en camillas en los pasillos de la unidad de urgencias podría convertirse en escenario habitual", advirtió Ribó.

El consejero de Salud, Toni Comín, achacó la saturación de urgencias a la estacionalidad de la demanda, que fluctúa según la época, y al aumento de la cronicidad. "Curando lo que antes no curábamos, generamos un nuevo patrón de demanda", apuntó Comín. El titular de Salud reconoció que hay mucho por mejorar y recordó que el Departamento ultima un plan director de urgencias. "De las urgencias que reciben los hospitales, sólo un 35% tienen riesgo vital. El 52% son de nivel 4 —paciente no urgente y no grave— y un 12% de nivel 5, que no tienen urgencia. Aquí hay un margen de mejora clarísimo", señaló. Por su parte, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) también exigió ayer a Salud "soluciones inmediatas" porque no se trata de un hecho "puntual". 

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