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¡Se armó el belén! de Ada Colau

El segundo 'pesebre' del mandato de BComú abre con la polémica sobre si se respeta la tradición religiosa

Las figuras del Museo de los Santos de Olot expuestas en Sant Jaume

El teniente de alcalde de Barcelona Jaume Collboni presentó el pasado martes el segundo belén de la plaza Sant Jaume de la era Colau y el primero con Collboni al frente de la concejalía de cultura. El socialista se adelantó a los prejuicios: “El pesebre (belén en catalán) ofrece una visión contemporánea inspirada en un poema de Josep Vicenç Foix. Esperamos que tenga la polémica de cada año porque de lo contrario, no sería el pesebre de plaza Sant Jaume”. No tardó ni 24 horas. Ese mismo día, el líder del PP, Alberto Fernández Díaz, acusó a Colau de “desnaturalizar la Navidad”. El popular aseguró que la instalación de la plaza Sant Jaume “puede ser muchas cosas, pero no un pesebre. Si Colau no quiere instalar uno, que no lo haga, y diga públicamente que no habrá y que no hay nada que celebrar en Navidad, ni tradición que mantener".

Polémicas aparte, ¿qué hay expuesto este años en la plaza Santa Jaume?”. Sí que están presentes las figuras del niño Jesús, San José, la Virgen María y hasta un ángel. Además, este año las representaciones tienen una peculiaridad que no han tenido todas las instalaciones colocadas en la plaza Sant Jaume: las figuras cuentan con el visto bueno del Vaticano para ser veneradas por los fieles.

La pequeña historia del belén de este año se remonta a la ciudad gerundense de Olot. El director del Instituto de Cultura de Olot, Ricard Sagatal, lo aclara: “Los artistas que han diseñado la instalación de la plaza Sant Jaume son Toti Toronell y Quim Domene; ambos de Olot”. Los creadores solicitaron al Museo de los Santos de su ciudad unas figuras para poder diseñar la instalación.

El museo cedió cuatro figuras de su fondo de la primera mitad del siglo XX, previas a la Guerra Civil, creadas en el taller de imaginería de Olot. “Están hechas de pasta de madera o pasta de taller, un material que cuenta con el visto bueno del propio Vaticano para que las figuras puedan ser veneradas”. San José y la Virgen son las figuras más altas -53 centímetros- mientras que el niño Jesús, que no tiene cuna, mide 37 centímetros.

El museo ha cedido las figuras pero la polémica quizás proviene de la propia instalación. El próximo año 2017 se conmemora el 30 aniversario de la muerte del poeta Josep Vicenç Foix. Toronell y Domene se han inspirado en el poema Ho sap tothom i es profecia, de Foix, para diseñar el belén. Entre las peculiaridades del escrito del poeta hay que destacar que está dividido en nueve estrofas. Los artistas han representado cada una de las estrofas con una esfera gigante y transparente que pretende parecerse a las de las tiendas de souvenirs. Aquellas que al agitarlas parece que en el interior se desate, de la nada, una tormenta de nieve.

Dentro de la primera de las esferas hay una cama recubierta en paja. A los pies del lecho unas cuantas cajas de cartón, algunas abiertas, otras cerradas, con apariencia de regalos navideños. En las cerradas hay palabras escritas, como “mula”, “pastor”, “cordero”. En las que están a medio abrir están las figuras de San José y la Virgen del Museo de Olot. Y en una totalmente abierta, el niño Jesús, que descansa en una cuna, aportación de los artistas, porque el del museo de Olot no la tenía.

En la segunda esfera, dos autómatas bailan con el suelo lleno de zapatos de niños sobre una superficie de arena. En otras esferas aparece una barca atravesada por un árbol, o una paloma picasiana. También hay espacio para el personaje del Home dels Nassos, los árboles de Navidad, los banquetes, las inocentadas o el Tió.

Otra de las polémicas son los Reyes Magos. Tres fotografías de Joan Miró, Pau Casals i Josep Vicenç Foix giran sobre unos vagones sobre los que han escrito: “Oro, incienso y mirra”. Las luces de Navidad ya se han encendido en la ciudad y el segundo belén de la era Colau, el primero de Collboni, pronto estará abierto al público. La polémica está servida.