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Uno de los proyectos finalistas para la plaza de España logró 103 votos

El proceso participativo concluirá en febrero con una consulta donde se podrá votar por Internet y a través de urnas

La propuesta Mi rincón favorito de Madrid, que superó la criba con 103 apoyos.

El proceso participativo para la remodelación de la plaza de España se encuentra en su última etapa. De los 70 proyectos presentados hasta octubre, cinco diseños fueron seleccionados a través de un método mixto que cruzó las opiniones de expertos y el voto de los ciudadanos en la web del Ayuntamiento. De estos cinco, todos salvo uno coincidieron con los diez más votados por los madrileños. En concreto, el menos votado pasó la fase final con 103 apoyos, mientras que el más votado recogió 903. Un grupo de técnicos municipales elegirá los dos proyectos finalistas que se someterán a consulta popular en febrero.

El proceso participativo para el rediseño y remodelación de la plaza de España ha entrado en su momento álgido. En octubre se abrieron las urnas virtuales en la web municipal Decide Madrid en la que se depositaron 70 proyectos presentados por estudios de arquitecturas, para que los ciudadanos señalaran su opción favorita. Esta votación iba acompañada de la opinión de un jurado técnico formado por 15 expertos —entre ellos están los delegados del gobierno municipal de Urbanismo y Participación Ciudadana, además de miembros del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid e ingenieros—, de la que salieron cinco proyectos semifinalistas. El Ayuntamiento, dirigido por Manuela Carmena (Ahora Madrid), analizará la viabilidad técnica de estas cinco ideas y llevará a la consulta final las dos consideradas mejores.

Todos los proyectos semifinalistas respetan los requisitos básicos que se fijaron al principio de este largo proceso de participación ciudadana. Entre enero y marzo de este año más de 29.000 personas establecieron que, para preservar el entorno de la plaza, querían que se mantuviesen el monumento a Cervantes, las zonas arboladas, y se procediera a la peatonalización del paso elevado de Bailén, entre otras cosas.

A partir de ahí, los arquitectos depositaron sus diseños en la web municipal, para que los madrileños votaran sus preferencias. El resultado de esta votación se ha cruzado con la opinión de expertos y políticos, lo que ha permitido llevar a la última fase cinco propuestas. De estas, cuatro fueron apreciadas tanto por el jurado como por los ciudadanos, mientras que una solo recogió la opinión favorable de los técnicos, puesto que figuró en la posición número 25 del voto popular.

En concreto, la propuesta llamada Mi rincón favorito de Madrid superó la criba con 106 apoyos, unos 800 menos que la más votada. El proyecto Pradera Urbana obtuvo 903 votos; y los otros más votados recogieron entre 401 y 170 sufragios.

El delegado de participación ciudadana del Ayuntamiento, Pablo Soto (Ahora Madrid), explica que el voto ciudadano representaba en esta fase intermedia "un asiento en un jurado de unos 15 asientos". Dada esa correlación, y el número ingente de candidaturas, no debería sorprender que uno de los cinco proyectos semifinalistas no esté entre los más apreciados por los ciudadanos, agrega el edil.

Un proceso de más de un año

Primeras directrices. Entre el 28 de enero y el 8 de marzo el Ayuntamiento realizó una consulta con un cuestionario de 18 preguntas sobre la reforma de la plaza de España. Los casi 27.000 participantes se decantaron por crear una plaza abierta y diáfana, principalmente verde y con sombra, con la permanencia del monumento a Miguel de Cervantes y la peatonalización de la calle de Bailén.

Presentación de 70 ideas. En octubre, el Ayuntamiento presentó los 70 proyectos preseleccionados para que los ciudadanos, y un jurado mixto, decidiera cinco diseños semifinalistas. Muchas de estas ideas postulaban una plaza como "red verde" que conecte la Casa de Campo y el parque del Oeste con el centro de la ciudad.

Los cinco más apreciados. En noviembre, el Ayuntamiento anunció los cincos proyectos semifinalistas que competirán entre ellos para llegar a la última fase, cuando se declare el ganador a través de consulta ciudadana. La idea más votada que ha llegado a la semifinal ha obtenido más de 900 votos; la que menos, unos 100. Participaron en esta fase 7.600 madrileños.

En febrero, la final. Un jurado formado por técnicos municipales elegirá dos de las cinco propuestas preseleccionadas para que se sometan a voto popular en Internet, en espacio públicos municipales o por correo. La primera consulta ciudadana se celebrará entre el 13 y el 19 de febrero, y llamará a votar a los 2,7 millones de ciudadanos mayores de 16 años empadronados en la ciudad.

Preguntado por si, en la hipótesis en la que el proyecto con menos apoyos cosechados llegara a la final (la decisión dependerá de un equipo de técnicos municipales), el proceso participativo perderá algo de sentido, el concejal recuerda que la selección de los cinco proyectos semifinalistas no era de expresión exclusivamente popular, sino de jurado mixto. "El voto en la final sí que es lo único que determina la decisión", afirma. E insiste: "Es habitual en los procesos participativos la codecisión en fases donde participan los técnicos municipales. Lo novedoso es que en un proceso de jurado haya voto popular directo hasta el punto de que cuatro de cinco finalistas hayan sido promovidas por el voto ciudadano".

El proyecto Mi rincón favorito de Madrid propone para la reforma de la plaza de España la creación de una zona cubierta y de "pequeños pabellones que inviten a la parada y al disfrute", como biblioteca, ludoteca o cafetería. Uno de los conceptos clave de su propuesta es el llamado "salón urbano": un espacio abierto que permita múltiples posibilidades de uso y que no quede interrumpido por el arbolado, según reza la memoria del proyecto.

En concreto, los arquitectos quieren trasladar la actual fuente y crear un vacío rodeado por un corredor peatonal flanqueado por unas alineaciones de nuevos árboles. "Se trata de un espacio con una superficie de 5.000 metros cuadrados, con un tamaño intermedio entre lo que ocupan en la ciudad la Plaza Mayor y la Plaza de Callao. Imaginemos la cantidad de cosas que dentro de él pueden ocurrir", reza la memoria. Según sus diseñadores, el espacio podría alojar además del mercadillo, conciertos y actos.

En la selección de este y de los otros cuatro diseños semifinalistas participaron algo más de 7.600 personas, sobre un censo de 2,7 millones de ciudadanos, empadronados y mayores de 16 años. Se trata de cifras "escasas", admitió el mismo concejal Soto, aunque consideró que esta criba intermedia, más bien técnica, involucró sobre todo a personas sensibilizadas con el diseño arquitectónico. Su apuesta para la última votación, que se celebrará entre el 13 y el 19 de febrero, es que la participación alcance por lo menos los 100.000 votantes.

Los ciudadanos podrán expresar su opinión no solo a través del voto por Internet. El Ayuntamiento pondrá a disposición urnas en locales públicos y ofrecerá la posibilidad de votar por correo. En esta votación, los ciudadanos también podrán valorar las dos propuestas ciudadanas registradas en el portal Decide Madrid que han superado el umbral del 1% del censo (unos 27.000 votos) de apoyo para llegar a consulta. Estas son: crear un billete único para el transporte público, y otra, sobre medidas para hacer de la capital una ciudad sostenible. El Ayuntamiento calcula que el gasto para esta votación se moverá entre los 100.000 y 600.000 euros, dependiendo del grado de participación.

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