Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
COMER Y BEBER

Cena en el museo

Aparece Nubel, en el Museo Reina Sofía, una propuesta gastrocultural

Interior de Nubel, nuevo espacio gastro del Museo Reina Sofía.
Interior de Nubel, nuevo espacio gastro del Museo Reina Sofía.

El Reina Sofía acaba de inaugurar nuevo espacio: Nubel (Museo Nacional de Arte Reina Sofía; Argumosa, 43; www.nubel.es; 35-40 euros). "Se trata de una propuesta gastrocultural", definen desde Azotea Grupo, responsables del restaurante, que aparece en el edificio Nouvel, la ampliación del museo que el arquitecto francés realizó en 2005. Abrazando las formas ideadas por Nouvel, lo primero que sorprende de Nubel es su cuidada decoración: sillas bajas, muebles sinuosos y una suave iluminación que enfatiza el imponente techo rojo. Todo ideado por el estudio More-co: "Desde el plato hasta las alfombras, se ha usado el círculo como punto de encuentro, el lugar donde sabores, colores, sonidos e imágenes se extiende. El círculo es integrador, humaniza el espacio".

Todo está acompañado de una banda sonora realizada ad hoc; con un acertado dj, en sintonía total con el espacio, que pincha en directo. El ambiente es perfecto - será objeto de deseo de culturetas, modernos y hipsters- y enfatiza su propuesta gastro de corte mediterráneo con toques de cocina contemporánea, ideada por el chef madrileño Javier Muñoz Calero. El reto no era fácil: debía pensar una carta para todos los públicos (visitantes del museo, trabajadores del mismo, turistas y locales) y disponible todo el día (abre a las 9.00 y cierra a las 2.30). Lo ha conseguido. Por la mañana se puede desayunar (desde 3,5 euros), a mediodía disfrutar de la carta (22-25 euros) o de un asequible menú del día (14 euros), después llega la merienda y durante la cena, aparece su faceta más gastro.

La noche es el mejor momento para acudir. No solo por el ambiente sino también para disfrutar de lo mejor de su carta centrada en primeros, carnes y pescados. Así aparecen originales platos como el  hueso (tuétano, cigala y orjea) o vaca vieja con vermú y anchoas; deliciosas zamburiñas con nuez moscada o pluma ibérica con albaricoque y regaliz. Los vinos y los postres también están a la altura sin olvidar una cuidada coctelería. Todo tiene un toque original, incluso artie, que conecta con el alma de la institución. No hay que olvidar que se está cenando en un museo de arte contemporáneo por lo que siempre hay que estar abierto a dejarse sorprender. Y sin duda Nubel sorprende.

Más información