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El cabaret toma la capital

‘The Hole Zero’ ofrece un viaje a la discoteca Studio 54 de Nueva York en la Nochevieja de 1979

Ensayo del espectáculo 'The Hole Zero' en el teatro Calderón de Madrid. Ver fotogalería
Ensayo del espectáculo 'The Hole Zero' en el teatro Calderón de Madrid.

The Hole, el espectáculo de cabaret y humor que cambió el panorama de la actuación en el país hace cinco años, vuelve al Calderón con Zero. “He perdido fondo físico, amigos y pelo”, bromea La Terremoto de Alcorcón, alter ego de Pepa Charro, tumbada sobre el escenario, con una enorme peluca afro y una capa de plumas blancas. “Parezco un oso polar”, dice, y arranca una carcajada entre sus compañeros.

The Hole Zero es una precuela, así que puede decirse que la saga regresa con la tercera parte, pero empieza desde el principio. Sigue la misma línea de las partes anteriores —cabaret, humor, acrobacias y mucha música—, pero se traslada al origen de la historia, el romance entre la exuberante maestra de ceremonias y Cristóbal, en un momento histórico: la Nochevieja de 1979 en la legendaria discoteca neoyorquina Studio 54.

“Hay que bailar”

“Hay que bailar, por favor. ¿Cómo no bailar? Esto es una sala de fiestas, que vengan a cenar, a tomar una copa y se levanten”, pide Charro, con miles de noches de espectáculo sobre sus tacones de purpurina. Se la ve entusiasmada por el nuevo espectáculo, que trae los mejores números acrobáticos que se han visto en The Hole.

La responsabilidad del casting es de Iñaki Fernández, “un viajero suicida con una mente extraordinaria”, alardea La Terremoto. “Un loco” que dice haber fichado a los mejores cantantes y artistas y haber recorrido el mundo para reclutar a la élite de la acrobacia. The Hole Zero tiene sin duda los mejores números acrobáticos de todas las ediciones, pero el mismo hilo conductor: el de la liberación, el de ser quien quieras ser y estar con quien quieras, aunque sea una rata”.

“Soy la reina del mambo, la dueña de Studio 54. Cuando llegué a Nueva York esto era como Burgos, pero sin catedral”. Así arranca (o no, La Terremoto manda) The Hole Zero, que lo lleva a uno en un parpadeo a las luces y los ritmos de la Gran Manzana mientras tres trapecistas se deslizan bajo la cúpula del teatro. En 1979, Nueva York vivía su propia movida y dejó de importar quién saliera de dónde, siempre que se dejase la vida en la pista de baile. Así, el espectáculo cruza el charco una y otra vez para comparar el Nueva York de Liza Minelli y Andy Warhol con los tiempos de cambio que se vivían en los antros de Madrid, en plena Transición. “Hay una generación que viene al teatro hoy que debe conocer esa época que no vivió”, explica Pepa Charro. “El teatro siempre fue eso, denuncia social y cultura”.

El show, que se acaba de estrenar, vendió 12.000 entradas antes de abrir el teatro y tiene aseguradas funciones hasta final de año, aunque la previsión de Iñaki Fernández es estar al menos un año en cartel. El primer Hole duró tres y giró por cinco países.

“Este espectáculo a la ciudad de Madrid le aporta personalidad, trae todo aquello que se vivió en su día con el Florida Park y los espectáculos de variedades”. Esa ventana del tiempo, con la que se pretende “que la gente salga del teatro con ganas de comerse el mundo”, es también una gran metáfora. Charro la resume así: “Hoy parece que todo lo que habíamos avanzado vuelve a ir para atrás, y esto tiene que volver a cambiar”.

Musicales para todos los gustos en la cartelera

EDUARDO LÓPEZ

Durante los próximos meses, los amantes del musical podrán seguir disfrutando con la joya de este género, El rey león, y con el reciente estreno en el Teatro Arlequín de Menopause, hilarante pieza de pequeño formato en la que, utilizando grandes éxitos de los años setenta, ochenta y noventa, cuatro mujeres abordan la menopausia.

Desde Tenerife, llega al Nuevo Teatro Alcalá Evita, que hace 35 años protagonizó Paloma San Basilio.

Se espera con curiosidad el estreno mundial de Don Juan. Esta producción, dirigida por Ignacio García con partitura del compositor Antonio Calvo, se estrenará el 6 de octubre en el Teatro Luz Philips Gran Vía, con Toni Bernetti dando vida a don Juan y Estíbaliz Martyn a doña Inés.

El 1 de diciembre llegará al Nuevo Teatro Alcalá Dirty Dancing, dirigido por Federico Bellone, basado en la película homónima estrenada en 1987.

También en diciembre, el 22 en los Teatros del Canal, se estrenará Aire, creado por Emilio Aragón y dirigido por Paco Mir.

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