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La nueva mirada de Los libros del lince

El veterano editor Enrique Murillo vende su sello a Malpaso Ediciones

El editor Enrique Murillo.
El editor Enrique Murillo.

Las cosas, en la vida, suceden muchas veces así. El veterano editor Enrique Murillo (desde 1979 recorriendo buena parte de los palacios y las cabañas del sector: de Anagrama a Plaza & Janés; de Planeta a Alfaguara; de El Andén a crear Leqtor; desde 2008, con su nuevo sello Los libros del lince) volvía en tren de un encuentro con su distribuidor, que comparte con Malpaso Ediciones, sello barcelonés vinculado al grupo mexicano DSC y cuyos editores también regresaban del evento. “Tengo 72 años, y todo lo que he hecho en este mundillo lo he dejado a mis espaldas, está por ahí; con Los libros del lince, que creé con dinero de la hija y de amigos y ya no podía exigir más, he estado dos veces a punto del concurso de acreedores; por eso di un golpe de timón: reduje de 18 a siete títulos al año, me quedé solo y pasé de un déficit de 60.000 euros a 15.000 euros positivos, pero ya no podía más”, resume hoy Murillo. Él quería vender y Malpaso comprar para complementar su oferta. Resultado: desde no hace ni cuatro meses, el sello del empresario mexicano Bernardo Domínguez tiene el 98% de Los libros del lince. Y Murillo sigue como editor emérito y miembro del consejo de administración. Y con la tranquilidad de que, esta vez, Yoro, de Marina Perezagua; Posteconomía, de Antonio Baños; la Autobiografía no autorizada, de Julian Assange; El sur pide la palabra, de Slavoj Zizek, o Diario del crash, de Santiago Niño-Becerra, entre muchos más, no quedarán en el catálogo de otros. O de nadie.

 "La operación da continuidad a una labor y permite aprovechar la notable infraestructura de Malpaso para volver a crecer en títulos, reforzando nuestra línea de libros sociológicos y políticos de mirada crítica y singular, pero abriendo también de nuevas, como una de gastronomía, donde aparecerá una guía de quesos de gran consumo, al estilo de nuestra exitosa guía de vinos de supermercado, o una de divulgación científica”, enmarca Murillo. Para ello, Los libros del lince ha incorporado a Eduardo Hojman, otro curtido editor (entre otras, estuvo en la mítica Emecé Argentina y, en España, en Urano), que hará también de coordinador entre los sellos. “Somos complementarios; en cualquier caso, no debería ser tan anómalo una fusión entre editoriales medianas y pequeñas en un país en el que la crisis ha destapado de manera salvaje la mentira de la venta de libros para leer... En España se ha cumplido al pie de la letra todo lo que dijo el mítico editor André Schiffrin en La edición sin editores: responsables que ya ni leen originales, búsqueda de la facturación y rentabilidad máximas pasando por encima de la calidad...”, se lamenta Murillo, que va preparando sus memorias.

Para arrancar con fuerza la nueva joint venture, Murillo presentó ayer la nueva edición de uno de sus best-seller, Los supervinos 2017, la guía de vinos de supermercado (70.000 ejemplares desde su inicio, en 2009), donde ahora el enólogo y exdirectivo de empresas vitivinícolas valenciano Joan C. Martín ha analizado, a una media de ocho caldos al día durante cuatro meses, 981 vinos, que ha adquirido en 15 cadenas de diversas regiones españolas, para quedarse con los 150 mejores. La nota de cata con especial atención a la relación calidad-precio deja constancia de grandes propuestas que van de los 1,35 euros hasta los 14,95 como máximo.

El libro se presentó en el restaurante Malpaso, que la editorial (creada en 2013; unos 50 títulos al año) abrió en 2014 y cerca de donde también tendrá una librería en tres semanas. En Malpaso, que ha estrenado con las memorias de Andrés Iniesta (La jugada de mi vida, en colaboración con Ramon Besa y Marcos López) y dentro de unos días con las de Bruce Springsteen (Born to run) una línea de libros en catalán, no descartan nuevas adquisiciones editoriales. “No vamos de caza, pero sí estamos abiertos a sellos con los que podamos compartir catálogos o llegar a acuerdos que refuercen o complementen nuestra oferta”, apunta Malcom Otero Barral, uno de los editores de Malpaso.