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Madrid solo acoge a 59 refugiados desde el inicio de la guerra en Siria

De los desplazados por el conflicto, 18 son menores de edad

Oficina de Atención al Refugiado en la calle Jardines. EP VÍDEO-Quality

De los 160.000 refugiados que la Unión Europea aceptó admitir en sus fronteras para paliar el drama humano que sufren miles de los desplazados por la guerra de Siria, a Madrid solo han llegado 59. De ellos, 18 son menores de edad. La Comunidad de Madrid, a través del Plan de Atención Integral de Atención al Refugiado, ya distribuido a la mayoría de ellos en pisos de alquiler por toda la región. “Estamos preparados para recibir a los que sea necesario en nuestra región”, señala el consejero de Asuntos Sociales, Carlos Izquierdo, “pero de momento llegan con cuentagotas”.

A finales del año pasado, comenzaron a llegar los primeros refugiados sirios a la Comunidad de Madrid. Procedían de los campamentos que la Unión Europea ha abierto en Grecia e Italia. El Gobierno español se comprometió a aceptar a unos 16.000 desplazados antes de que acabase 2017. Sin embargo, y a pesar de que ya ha pasado un año de aquel acuerdo, a España solamente han arribado 474 personas, de las que Madrid ha acogido a las citadas 59.

Cada uno de los refugiados que llega a España —son ellos los que eligen el país donde quieren residir— debe pasar un “primer periodo de acogida”, que se extiende entre seis meses y dos años. Durante esta etapa, las ONG Cruz Roja, ACCEM y CEAR planifican el alojamiento, mantenimiento, vestuario y asistencia sanitaria y psicosocial de los desplazados. “Vienen en un estado muy lamentable”, señala Carlos Izquierdo.

“Hay gente con problemas psicológicos o físicos muy importantes a causa de la guerra. Hay ciegos, niños, personas con fuertes trastornos…”. Posteriormente, las ONG realizan un expediente de cada una de las personas y, en función de sus características (solteros, niños, invidentes, discapacitados...), la Comunidad de Madrid distribuye a los afectados por diferentes pisos de alquiler de la región.

“La experiencia está siendo muy buena y no ha habido ningún problema hasta ahora”, señala el consejero. En la Oficina de Atención al Refugiado (calle Jardines, 4) —que la presidenta regional inauguró el 15 de septiembre de 2015—, se realizan las labores de coordinación entre las administraciones implicadas, que incluyen la relación con los municipios más importantes de la región.

Las cifras de los desplazados

160.000 refugiados sirios anunció la Unión Europea que estaba dispuesta a acoger dentro de sus fronteras antes de que acabase 2017.
Unas 16.000 personas son las que terminarían en España huyendo de la guerra, según anunció el Gobierno central.
Solo 474 refugiados han traspasado, de momento, las fronteras españolas.
Ninguno de los desplazados ha superado aún la primera fase de acogida (adaptación).
41 adultos y 18 niños conforman el grupo de desplazados que viven en Madrid.
Medio millón de euros es el presupuesto inicial de la Comunidad para la segunda fase de adaptación. 

La Consejería de Asuntos Sociales ha descartado definitivamente, tal y como estaba proyectado al principio, alojar a los refugiados en barracones a las afueras de las ciudades. Sara Hernández, alcaldesa de Getafe, del PSOE, afirma que hace unos meses recibió una llamada de la consejería pidiendo terrenos para colocar los prefabricados en los que se quería ubicar a los desplazados. “Les dije que no, que no podíamos crear un gueto en los extrarradios. No me parecía la solución adecuada para estas personas. No volví a saber nada más”, indica la regidora socialista.

El consejero de Servicios Sociales admite que, al principio se barajó esa idea, pero se desechó. “Se llamó a muchos alcaldes, pero desistimos de esa idea, no porque no hubiese colaboración, sino porque consideramos que podíamos alojarlos mejor en pisos de alquiler”.

Medio millón de euros

Pasada la primera fase —de momento ninguno de los 59 refugiados la ha superado a pesar de que los primeros llegaron en diciembre pasado—, la Comunidad de Madrid pondría en marcha una segunda, llamada de “acogida e integración”, y que está dotada de medio millón de euros.

En esa fase, las autoridades buscarían dar salida laboral y de formación a los refugiados. “Los desplazados no son emigrantes en sentido estricto. Son personas que se han visto obligadas a dejar su tierra por la guerra y que quieren volver en un futuro próximo. Durante el tiempo que estén aquí debemos darles cobertura social, incluyendo colegios para los niños y atención sanitaria, como cualquier ciudadano”. “Son personas”, continúa Izquierdo, “que llegan a España tras un proceso traumático tremendo”.

El consejero, que admite la cortedad de los números actuales, destaca que “hay todo el dinero que sea necesario para ayudar a esta gente. Son fondos de la Unión Europea y tenemos los recursos necesarios y estamos preparados para acogerlos, sin necesidad de poner llamativos carteles como otras administraciones”.

“Aquí solo viene gente a entregar el currículo”

V. G. O:

La Oficina de Atención al Refugiado se encuentra en el centro de Madrid, a escasa distancia de la Casa de Correos, sede del Gobierno regional. Por eso, la presidenta, Cristina Cifuentes, del PP, el día de su inauguración se acercó andando a ella.
El nombre del organismo crea cierta confusión entre el vecindario. Muchos de los residentes pensaron, al principio, que iba a ser un lugar donde acudieran los desplazados para intentar arreglar su situación en España. “Refugiados no se ve ninguno. La verdad es que no sé para qué sirve, porque allí no se ve entrar nunca a nadie, excepto a los trabajadores”, señala un residente en una de las fincas próximas al local.
“Eso sí, extranjeros en la puerta siempre hay muchos. Pero son turistas que vienen a alquilar bicicletas para pasear por Madrid, porque el local que está al lado de la oficina se dedica a eso”, bromea el vecino.
En la oficina, que comparte edificio con la Escuela de voluntariado de la Comunidad y con Cooperación al Desarrollo, tampoco dan mucha información directa sobre lo que hacen en ella. Dirigen a la Consejería de Asuntos Sociales si se quiere recabar información, si bien una trabajadora admite que “refugiados no vienen, pero sí mucha gente para entregar su currículo por si hacen falta traductores”.
Al establecimiento, que a pesar de su nombre es en realidad el organismo que coordina a las administraciones, se pueden dirigir todas aquellas personas que quieran aportar su ayuda. Los refugiados solo llegan a ella por otra vía más oficial.

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