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MARTA PASCAL Coordinadora del Partit Demòcrata Català

“Formar parte del Estado no es rentable para los catalanes”

Pascal asume la pérdida de contacto con estratos sociales y aboga por intentar reengancharlos con un objetivo: la independencia de Cataluña

Tras desbancar a dirigentes que representaban diferentes épocas del pasado de Convergència Democràtica, Marta Pascal (Vic, 1983) se convirtió el pasado mes de julio en la coordinadora general del Partit Demòcrata Català, la formación independentista creada para dar carpetazo a la sangría de votos, a los casos de corrupción y a la confesión sobre la fortuna no declarada del que fuera su referente político, Jordi Pujol, que afectaba a CDC. Pascal asume la pérdida de contacto con estratos sociales y aboga por intentar reengancharlos con un objetivo claro: la independencia de Cataluña.

Pregunta. La web de la Alianza de los Liberales y Demócratas Europeos, de la que usted es vicepresidenta, presenta la refundación de Convergència como un simple lavado de cara.

Respuesta. Se han quedado un poco cortos. Hemos hecho una fundación de un nuevo espacio político que tiene pocos referentes en países europeos. Es verdad que hemos cogido lo mejor de Convergència, pero somos ambiciosos y no nos quedaremos cortos respecto a lo que queremos representar.

P. ¿Cómo se visualizará ese cambio en el Parlament y en el Congreso?

R. Iremos definiendo un modelo de país determinado. Quizás últimamente solo hemos hablado de proceso, pero también queremos explicar el tipo de sociedad que queremos.

P. ¿El Partit Demòcrata Català seguirá defendiendo las escuelas concertadas que separen por sexos?

R. Nuestro modelo es que los padres puedan escoger. A partir de 2017, que es cuando se acaban los conciertos educativos, ese tema puede cambiar y antes hay que abrir el debate.

P. ¿Y en el caso de imputados por temas de corrupción, esperarán a que se abra un juicio oral para que dejen sus responsabilidades?

R. Lo tenemos que acabar de definir bien, pero hasta que no se abra el juicio oral no obligaremos a nadie. En este partido no hay sitio para nadie que piense que la política es algo más que servir a los ciudadanos.

P. Tras su elección, destacó el legado de Jordi Pujol. ¿Ha hablado con él?

R. Hace mucho tiempo, pero no he hablado más. Siempre lo he dicho: no renegaré de su legado político y siempre lo defenderé. Pero es verdad que su actuación como ciudadano es totalmente reprobable.

P. La primera vez que se habla de refundación es tras la confesión de Pujol. ¿Es una expiación colectiva de la contaminación dejada por la familia de Jordi Pujol?

R. Estábamos obligados a hacerla por cómo ha cambiado la sociedad catalana. La herramienta se nos quedaba corta. Hemos perdido mucho contacto con algunos sectores sociales e incluso empezaba a chirriar cómo nos veía la gente. Además, lo que planteamos es un partido para una Cataluña independiente. Entre otras cosas porque para los catalanes formar parte del Estado español no es rentable desde una perspectiva social.

P. ¿Convocarán un referéndum unilateral?

R. Nunca negaremos la posibilidad de poner las urnas y yo creo que tenemos que considerar esa posibilidad. Pero antes tenemos deberes previos: la cuestión de confianza y los Presupuestos. Junts pel Sí ha hecho el trabajo; la CUP, no. Cuando una formación política recibe un encargo de la gente, no puede cambiarlo, pero ya lo valorarán ellos. La CUP no puede poner condiciones a la cuestión de confianza.

P. ¿Convergència no se ha dejado dejado arrastrar demasiado? ¿No tiene más capacidad para marcar el rumbo?

R. Cuando la CUP bloquea el debate de los Presupuestos, el president Puigdemont plantea la cuestión de confianza y nos avanzamos clarísimamente. Nuestro liderazgo es evidente y se notará a partir de ahora. Pese a las incomodidades ideológicas que nos genera la CUP e incluso en algunos casos Junts pel Sí, con la presencia de ERC y de independientes, compartimos la hoja de ruta. Esa es la fortaleza del proceso.

P. ¿Se saltarán la más que segura impugnación del Estado a un referéndum?

R. El Estado ha demostrado que está dispuesto a utilizar los tribunales para lo que haga falta antes que dejar a la gente expresarse. Tenemos que hablar de obedecer a lo que nos pidió la gente más que de saltarnos el mandato del Tribunal Constitucional.

P. ¿El PDC es partidario de seguir recurriendo al TC pese a decir que está deslegitimado?

R. Lo más normal es recurrir a las herramientas que te da el sistema.

P. Entonces, ¿ no sería hora de dejar de criticarlo?

R. Si se comportara como un tribunal normal, lo haríamos. Pero cuando hay cosas muy contrastadas en las que se demuestra que está politizado, estamos obligados a denunciarlo.

P. ¿Tal y como ha ido el tema del grupo parlamentario, se arrepienten de haber votado a los representantes de la mesa del Congreso a PP y Ciudadanos?

R. No lo hemos hecho bien comunicativamente, pero lo que queda claro es que el PP ha querido poner una alfombra roja a Ciudadanos y tanto el PSOE como Podemos han sido cómplices. La política española ha decidido poner a Ciudadanos en una situación que no han elegido los votantes. Es sintomático que Albert Rivera diga que tres millones de euros no irán al partido de Artur Mas [vetando el grupo propio del PDC] para que se queden en Madrid.