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Un solar de cine en un alto de Usera

El cine de verano de este barrio, impulsado por los vecinos, enciende el proyector por segundo año

Cuando baja el sol y empieza a soplar la brisa, que salva las noches de verano en Madrid, un proyector y una guirnalda de luces se encienden en Usera. Concretamente en la parcela abandonada de la calle Primitiva Gañán (s/n). Sobre un escenario de madera de bancos públicos jubilados hace tiempo y reutilizados por los vecinos, una superficie blanca espera al primer fotograma. Es la pantalla del Cinema Usera, que cumple su segundo verano con más público y fondos; han arañado de los presupuestos participativos municipales 19.000 euros y prometen hacer una agenda que involucre mucho más a los vecinos con conciertos teatro, danza, exposiciones y talleres.

Un grupo de vecinos en el Cinema Usera.
Un grupo de vecinos en el Cinema Usera.

“Tiene algo de espejismo”, relata un asiduo al espacio, el escritor Ignacio Vleming, “de pronto llegas y es como una aparición, está muy vivo... Los vecinos salen al balcón o plantan su silla para ver las películas programadas, que ellos mismos votaron”. Entre bambalinas está, entre otros, Intermediae que apareció en 2014, con su programa Paisaje Sur e invitó a diversos colectivos culturales y sociales de Usera a buscar “qué hacer y dónde” para revitalizar el barrio. “Se cogió el huerto de la parroquia y este solar para trabajar en el empoderamiento ciudadano con organizaciones como Basurama y Todo por la Praxis”, apunta Juanma Almagro, de la asociación vecinal Zofío. “Junto a la sala de teatro Kubik y con el coworking Espacio Oculto buscamos crear un punto de encuentro que invitara a la gente a participar. Al final este es su barrio; esto es suyo”, añade Almagro.

La magia se hizo realidad gracias al colectivo de arquitectos TXP, que definieron un concepto inspirado en el mundo del circo con la finalidad de recuperar el cine en el barrio. De hecho, a eso recuerda este cine: a la trastienda de un circo nocturno vigilado por lucecitas de colores y rodeado de caravanas. Eso sí, con paneles solares, bluetooth y 200 metros de cable que conectan con la toma de luz más cercana; la de la comisaría de policía.

Hay programa para todo el verano todos los viernes y sábados; conciertos, cine y talleres. Este sábado proyectan El Quinto Elemento, protagonizada por Bruce Willis y Mila Jovovich y dirigida por Luc Besson, y septiembre traerá la película de culto Amanece que no es poco, dirigida por José Luis Cuerda, y el documental Usera: otra visión, documental sobre las oportunidades y limitaciones de la juventud del barrio, realizado por los alumnos del curso de Cine Social. También habrá talleres de light painting, tipo de fotografía que juega con el color de las luces y las sombras.

El próximo paso es convertir Cinema Usera en una asociación. “Queremos ser una entidad asociativa sin beneficio y representar a los vecinos!, explica Almagro. Además, quieren programar “de primavera a otoño con más actividades de encuentro”, apunta Guillermo de Torres, de Espacio Oculto. De hecho, así es como se pensó el cine, según el arquitecto Diego Peris, de TXP: “Las gradas pueden ser un mercadillo, que usen el espacio como quieran”, apunta. ¡Y lo hacen! “Durante el año algunas familias gitanas usan el escenario de tablao”, añade.

“Tenemos otros proyectos en otros barrios de Madrid, pero éste se mueve”, explica Gloria Durán, de Intermediae, “y queremos que esa autonomía sea contagiosa, el reto es que sea viral”. ¿Está cambiando Usera como se pretendía? “Para eso tienen que cambiar muchas otras cosas”, responde el arquitecto Diego Peris, “hay inercias muy fuertes detrás... pero sin duda esto construye tejido cultural”. El espacio importa, y, “contra todo pronóstico”, se cuida. “Creo que es porque cuando haces pensar a la gente que esto es su casa, lo tratan como tal... Y bajo esa utopía nació esto”.